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PERSPECTIVA DEMOCRATA:
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El partido dem・rata est?preparado para hacer frente a los nuevos retos de pol・ica exterior que se presentan a Estados Unidos, entre otros, la propagaci・ del SIDA, el terrorismo nuclear y el calentamiento mundial, afirma de embajador Marc Ginsberg, asesor principal de coordinaci・ sobre pol・ica exterior del vicepresidente Al Gore, ex embajador de Estados Unidos en Marruecos y Coordinador Principal de Estados Unidos para asuntos de seguridad, inversiones y comercio mediterr・eos. En lo que se refiere a Defensa Nacional contra Misiles declara que el vicepresidente Gore cree que Estados Unidos necesita un elemento disuasivo eficaz de seguridad para hacer frente a las amenazas de misiles de estados al margen de la ley, pero que no se "precipitar? a establecer un sistema contra misiles "que no se haya ensayado y haya demostrado su eficacia". La entrevista la realiz?el editor colaborador Ralph Dannheisser. |
Pregunta: En su opini・, ・u?funci・ desempe・ la pol・ica exterior en la campa・ presidencial actual y, en t・minos m・ amplios, qu?funci・ desempe・?
Ginsberg: En general, la pol・ica exterior no tiene un papel importante en las campa・s presidenciales, salvo en momentos de crisis internacionales, es decir, durante conflictos que afecten a ciudadanos estadounidenses, tales como el conflicto de Corea en los a・s cincuenta y, por supuesto, la guerra de Vietnam. Estas eran cuestiones que preocupaban evidentemente al p・lico estadounidense durante las elecciones que se celebraron en aquellos tiempos. En esta campa・, la atenci・ de nuestros ciudadanos se centra claramente en asuntos internos. En general, est・ contentos con el status quo. El mundo est?en paz, y los estadounidenses, aunque est・ estacionados en el exterior, no est・ en situaci・ de combate activo y, por consiguiente, las cuestiones de pol・ica exterior y seguridad nacional desempe・n una funci・ marginal.
Pregunta: Pese a esta situaci・ general, ・xiste alguna cuesti・ de pol・ica exterior que pueda influir de alguna manera en el resultado de estas elecciones?
GISNBERG: Nadie puede predecir el futuro. El factor fundamental que afectar?las elecciones es la experiencia comparativa del vicepresidente Gore y el senador Lieberman frente a George Bush y Dick Cheney. En una escala puramente emp・ica, los electores tienen que comparar los 30 a・s de considerable experiencia en seguridad nacional que aporta el vicepresidente Gore con la m・ limitada del gobernador Bush en este aspecto.
Pregunta: M・ all?de lo que usted ve como diferencia de experiencia, ・xiste alg・ asunto de pol・ica exterior que divida a los partidos o a los candidatos republicanos y dem・ratas por motivos filos・icos?
Ginsberg: ・h! Ciertamente. El partido republicano y George Bush se concentran en la Guerra Fr・ y en lo que lograron en la Guerra del Golfo. No se han enfocado en los desaf・s que enfrentamos en el per・do posterior a la Guerra Fr・, en el que Estados Unidos se encuentra ahora en la cima de su autoridad en todo el mundo en una nueva era mundial. Nos enfrentamos a retos que podr・mos llamar transmundiales, y que requieren que Estados Unidos trate de manera m・ eficaz con sectores del mundo en conflicto potencial. George Bush y su partido no han mostrado ning・ inter・ en hacer frente a los nuevos retos de seguridad all?donde surgen. Ese es el primer asunto.
El segundo es la postura unilateral del partido republicano. Las incongruencias intr・secas del programa republicano sugieren que, si bien George Bush por un lado habla de una pol・ica estadounidense de claro internacionalismo, en lo que respecta a los dos asuntos claves que conciernen a nuestros aliados y a nuestras alianzas en el exterior y a la integridad de estas alianzas (el Tratado de Prohibici・ Completa de los Ensayos nucleares y la Defensa Nacional contra Misiles) George Bush est?dispuesto a actuar de manera unilateral. Esto representa un desacuerdo fundamental entre los partidos republicano y dem・rata. Los dem・ratas y Al Gore no est・ dispuestos a precipitarse a establecer un sistema de Defensa Nacional contra Misiles que no haya sido ensayado y haya demostrado su eficacia. Tambi・ estamos a favor de la aprobaci・ del Tratado de Prohibici・ Completa de los Ensayos nucleares. As?que. tanto en cuestiones de seguridad nacional como en el fortalecimiento de la alianza, los republicanos est・ dispuestos a actuar de manera unilateral; los dem・ratas son partidarios de trabajar junto con nuestros aliados para tratar estas cuestiones y darles soluci・. Esta es una clara distinci・ entre nosotros y ellos.
Pregunta: Entonces, ・sted considerar・ estas cuestiones nucleares como los sectores m・ importantes de desacuerdo?
Ginsberg: S?
Pregunta: Aparte de si est・ de acuerdo o desacuerdo, ・u?cuestiones de pol・ica exterior son de importancia clave para el partido dem・rata en este momento?
Ginsberg: Primero y principal, la cuesti・ m・ importante es asegurar la continuidad de la prosperidad dentro del pa・ mediante el mantenimiento de la estabilidad en el exterior. Nuestra econom・ depende cada vez m・ de la estabilidad de los mercados extranjeros y la prosperidad econ・ica de nuestros principales aliados. Al Gore desea seguir ayudando a nuestros aliados a resolver sus dificultades financieras internacionales -- ya sea la crisis del peso mexicano o las crisis financieras del sudeste asi・ico--; ・a es una forma de asegurar la continuidad de la prosperidad de Estados Unidos. As?pues, eso es lo primero. Lo segundo, pero no menos importante, es, evidentemente, mantener la seguridad de Estados Unidos y velar por que nuestras fuerzas militares sigan siendo fuertes y capaces de hacer frente a las cuestiones que plantean dificultades a Estados Unidos. En los pr・imos a・s, esto supone contribuir a mejorar la calidad de vida de nuestros hombres y mujeres con uniforme, asegurar que dispongan de la tecnolog・ revolucionaria que est?produciendo Estados Unidos en esta era de la informaci・ y que los militares puedan llevar a cabo el trabajo que se les ha encomendado frente a los nuevos problemas mundiales que nos salen al paso.
Pregunta: Por lo que acaba de decir parece que, en su opini・, las cuestiones de seguridad econ・ica est・, al menos, en pie de igualdad con las de seguridad militar.
Ginsberg: ・h! Las dos van juntas. Los estadounidenses no se sentir・ seguros econ・ica o militarmente a menos que utilicemos nuestro liderato mundial para impedir conflictos que socaven nuestra seguridad o la seguridad de nuestros mercados financieros. Cada vez somos m・ interdependientes en una era de mundializaci・, donde nuestras fuerzas econ・icas y militares van de com・ acuerdo.
Pregunta: Dado el escaso relieve de los asuntos exteriores en las campa・s electorales, ・ree usted que uno de los partidos, o ambos, podr・n ocuparse mejor de estas cuestiones durante las campa・s?
Ginsberg: Bueno, yo no creo que no nos hayamos ocupado de la pol・ica exterior. Lo que dije en mi comentario anterior fue que, en general, la pol・ica exterior no desempe・ una funci・ importante en la campa・. El vicepresidente ha pronunciado varios discursos importantes sobre pol・ica exterior, el principal en Boston, en abril, en el que sent?las bases de sus planes de pol・ica para cuando sea presidente. Enunci?su pol・ica de acci・ preventiva. Tambi・ habl?en la ceremonia de graduaci・ de West Point, donde expuso una nueva pol・ica respecto a las fuerzas militares de Estados Unidos. George Bush ha pronunciado varios discursos sobre pol・ica exterior. La prensa ha hecho algunas preguntas, naturalmente, sobre cuestiones tales como la Defensa Nacional contra Misiles y el proceso de paz del Oriente Medio. A medida que la campa・ se vaya intensificando, estoy seguro de que surgir・ m・ cuestiones sobre seguridad nacional y pol・ica exterior. De manera que, por una parte, la pol・ica exterior no va a ser decisiva en estas elecciones, pero no hay duda de que el pueblo estadounidense sigue interesado en estas cuestiones y contin・ indagando sobre ellas, a juzgar por el volumen de preguntas de los medios de informaci・ que recibe cada campa・.
Pregunta: ・・o ve usted la funci・, el car・ter de la pol・ica de seguridad en las elecciones, ahora que la Guerra Fr・ es cosa del pasado?
Ginsberg: Como ya le he dicho, Estados Unidos tiene que superar nuevas pruebas, de las que no nos tuvimos que ocupar en la ・oca de la Guerra Fr・. De nuevo, ・ta es la mayor diferencia entre los republicanos, que todav・ siguen mentalmente atascados en la Guerra Fr・, y un partido dem・rata y un presidente y un vicepresidente que se han preparado para hacer frente a los nuevos desaf・s de seguridad que se presentan a Estados Unidos. Un ejemplo perfecto es la propagaci・ de enfermedades por todo el mundo -- el SIDA en Africa. En enero de este a・, el vicepresidente pronunci?un importante discurso en las Naciones Unidas, en el que por primera vez se・l?que la propagaci・ del SIDA en Africa plantea una amenaza de seguridad nacional a largo plazo para Estados Unidos. ・or qu? Aqu?no se trata simplemente de una cuesti・ humanitaria, sino del hecho de que toda una generaci・ de j・enes dirigentes africanos est?siendo eliminada por una enfermedad y eso podr・ acelerar la inestabilidad en ese continente. Y para nosotros, Africa es importante.
Existen cuestiones de terrorismo nuclear que tenemos que afrontar. Existen cuestiones ambientales, como el calentamiento mundial, que constituyen un peligro para nuestros hijos y nietos, y que un buen presidente, un presidente que mira al futuro, necesita resolver. No se puede hacer frente a las cuestiones de seguridad nuclear y pretender que con ello ya hemos solucionado de alg・ modo todas estas amenazas a largo plazo que se ciernen sobre Estados Unidos.
Nos encontramos en un momento de nuestra historia en el que disfrutamos de una situaci・ singular. Estados Unidos es, con mucho, la mayor potencia mundial, una potencia a la que la mayor・ de los pa・es todav・ se dirigen en busca de orientaci・, consejo y liderazgo. Esta situaci・ singular nos brinda la oportunidad de ayudar a solucionar problemas que van a afectar a nuestros hijos y nietos, y por eso es tan importante ocuparse de esas cuestiones de inter・ mundial. Pero no s・o estamos dando la alarma. Basta con mirar a las amenazas que se ciernen sobre el subcontinente asi・ico, por ejemplo Cachemira. No hay m・ que mirar a Taiwan bajo la amenaza china. No hay m・ que mirar la evoluci・ del proceso de paz en el Oriente Medio y lo que se derivar?de ese proceso; las consecuencias para la seguridad estadounidense de los conflictos y odios ・nicos; las secuelas de la Guerra Fr・ que ahora plantean nuevos retos a Estados Unidos; s・o este a・, la propagaci・ de la tecnolog・ de la informaci・ y las oportunidades y dificultades que presenta. Todas ・tas son cuestiones a las que un dirigente estadounidense del siglo XXI tendr?que enfrentarse. Al Gore ha mostrado el liderazgo y la capacidad no s・o de pensar en ellas sino de ofrecer nuevos medios e ideas para abordarlas.
Pregunta: En este respecto, usted ha mencionado varias veces que Gore tiene una experiencia en asuntos exteriores que le falta a Bush. ・u・es son a su juicio los principales ・itos de pol・ica exterior del gobierno actual, y podr・ decirnos algo sobre el papel que ha desempe・do el vicepresidente Gore en su consecuci・?
Ginsberg: Bueno, en primer lugar, el vicepresidente ha sido un miembro principal del Consejo Nacional de Seguridad de Estados Unidos. Adem・ de sus 30 a・s de experiencia en la C・ara de Representantes y el Senado en cuestiones de control de armas, formul?el concepto de las comisiones mixtas que se establecieron entre Estados Unidos y Sud・rica, Estados Unidos y Egipto y Estados Unidos y Rusia. ・u・ era la finalidad de estas comisiones mixtas? Es el tipo de trabajo que tiene lugar entre bastidores, sin que los medios de informaci・ lo divulguen a los cuatro vientos, y que muestra la extraordinaria capacidad intelectual y el compromiso del vicepresidente de abordar cuestiones de importancia para Estados Unidos a largo plazo. Por ejemplo, en nuestra comisi・ mixta con Sud・rica, el vicepresidente Gore contribuy?a acelerar la reforma para abrir mercados a Estados Unidos y ayudar a los sudafricanos a efectuar la transici・ del apartheid a la democracia. Lo mismo en Egipto. Se ha esforzado por abrir la econom・ egipcia a la inversi・ extranjera para estabilizar a Egipto, atraer m・ inversiones extranjeras y asegurar que Estados Unidos tenga una funci・ genuina que desempe・r en el mundo ・abe con su ayuda en cuestiones que afectan el desarrollo y la prosperidad. Su trabajo en la comisi・ mixta con Rusia dej?una marca memorable, ya que no s・o contribuy?a acelerar la desnuclearizaci・ de las amenazas nucleares contra Estados Unidos sino que, junto con gran n・ero de funcionarios y miembros de la sociedad civil de Rusia contribuy?a acelerar el desarrollo de la reforma del mercado en el pa・. Estos son importantes logros.
Pero tambi・ ha trabajado con denuedo para cerrar puertas a la guerra en todo el mundo. Este ha sido el ・ito callado de este gobierno; bien sea en Irlanda del Norte, en Hait? en la pen・sula de Corea o en Oriente Medio, este gobierno se ha empe・do tenazmente en un proceso de paz, donde el conflicto ・nico y la lucha civil pueden llegar a poner en peligro la seguridad nacional de Estados Unidos. Hemos puesto fin al genocidio y los conflictos ・nicos en Africa y Europa. Este gobierno se enorgullece de su historial de ayuda para acabar con el genocidio que ven・ ocurriendo en Bosnia y Kosovo as?como en Africa, en Sierra Leona. Evidentemente podr・mos haber hecho m・ en Ruanda -- todos reconocemos que aqu・la fue una pol・ica ineficaz. Trabajamos intensamente para poner fin a la lucha en Timor Oriental. Esta es la labor ardua y paciente de la diplomacia en la que esta administraci・ tiene un historial excelente y que los republicanos s・o critican porque nunca se les ha ocurrido nada mejor.
Pregunta: ・n cu・ de esas actividades ha tenido el vicepresidente un papel preponderante?
Ginsberg: En todas ellas. En todas ellas.
Pregunta: Usted se ha referido anteriormente en dos ocasiones a la Defensa Nacional contra Misiles, ・iensa el vicepresidente que Estados Unidos debe o no debe poner en marcha un sistema de Defensa Nacional contra Misiles?
Ginsberg: El vicepresidente ha manifestado claramente su opini・ de que Estados Unidos se enfrenta a la amenaza de misiles de estados que se encuentran al margen y no s・o de esos estados sino tambi・ de organizaciones terroristas, y que Estados Unidos necesita un elemento disuasivo de seguridad eficaz para protegerse contra estas amenazas en los pr・imos a・s. Pero cree que hay cuatro factores que se deben tener en cuenta antes de adoptar una decisi・ respecto a la Defensa Nacional contra Misiles.
En primer lugar, la viabilidad t・nica del sistema. No tiene sentido obligar al contribuyente a gastar miles de millones de d・ares en un programa que no es factible desde el punto de vista t・nico, ya se trate de un sistema terrestre o un sistema del tipo de la guerra de las galaxias que prefieren los republicanos; pero ・te es el primer factor. El segundo es la evaluaci・ de la amenaza. El tercero, el efecto que el despliegue de tal sistema tendr・ en el control de armas y en nuestro sistema de alianzas en el exterior; todo esto debe tenerse en cuenta. El cuarto factor es el costo. Se trata de dinero del contribuyente norteamericano. Tenemos que estar seguros de que cuando gastamos su dinero lo hacemos prudentemente y de manera que se cumpla el objetivo deseado. No estamos dispuestos a hacer lo que preconizan los republicanos y George Bush, que es decidir de manera arbitraria, antes de llegar a una determinaci・ v・ida en cuanto a la viabilidad del proyecto, gastar 140 mil millones de d・ares --lo que har・ tambalear nuestro presupuesto-- en una Defensa Nacional contra Misiles. Las amenazas a las que ellos alegan que har・ frente su sistema son amenazas basadas en una mentalidad de Guerra Fr・ que ha quedado trasnochada. Pero lo que el vicepresidente ha dicho es que la Defensa Nacional contra Misiles debe estar dirigida no a las viejas amenazas sino a las nuevas amenazas que enfrentamos.
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EUA - Septiembre 2000
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