PERSPECTIVA REPUBLICANA:
LA MANERA EN QUE ATENDEMOS LAS RELACIONES
CON RUSIA, CHINA E INDIA

Entrevista con el embajador Richard Armitage
Asesor principal de pol¡¦ica exterior y defensa
nacional del gobernador George W. Bush

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Richard Armitage Entre los elementos principales de la pol¡¦ica exterior de los republicanos figura "la manera en que atendemos la ascendencia de dos grandes potencias -- China e India -- y adem¡¦, por lo menos temporalmente, c¡¦o atendemos la declinaci¡¦ de otra gran potencia, la Federaci¡¦ Rusa", afirma el embajador Richard Armitage, asesor principal del gobernador George W. Bush sobre pol¡¦ica exterior y defensa nacional. Armitage ocup?cargos principales como mediador y negociador en los Departamentos de Estado y Defensa, as?como en el Congreso. En lo que respecta a la Defensa Nacional contra Misiles, afirma que George Bush desea desplegar "tan pronto como sea posible" un sistema de defensa contra misiles y agrega, "Creo que la diferencia mayor entre nosotros y los dem¡¦ratas radica en la medida en que deseamos el sistema". El embajador Armitage fue entrevistado por la redactora colaboradora Susan Ellis.


Pregunta: En su opini¡¦, ¡¦n qu?medida desempe¡¦ la pol¡¦ica exterior una funci¡¦ en la actual campa¡¦ presidencial?

Armitage: A menos que surjan problemas mayores, yo no creo que la pol¡¦ica exterior desempe¡¦r?un papel importante en esta campa¡¦, y por supuesto esperamos que no ocurran problemas mayores.

Pregunta: ¡¦ay algunas cuestiones de pol¡¦ica exterior que podr¡¦n influir en el resultado de la elecci¡¦?

Armitage: Siempre hay cosas que podr¡¦n ocurrir entre ahora y las elecciones y que pueden influir en el resultado, y por cierto hay cosas que suscitan interrogantes: una de ellas la manera en que el vicepresidente manej?la Comisi¡¦ Gore-Chernomyrdin, en un momento en que los cofres rusos se vaciaban; la estrategia en Asia hacia China, es otra. Existen interrogantes valederos sobre la conexi¡¦ que existe entre la pol¡¦ica hacia China, en el terreno de la pol¡¦ica exterior, y la recaudaci¡¦ de fondos, en el terreno interno.

Pero francamente, no creo que ¡¦tas sean ahora preocupaciones mayores en las mentes del pueblo norteamericano.

Pregunta: ¡¦e usted diferencias filos¡¦icas b¡¦icas entre los republicanos y los dem¡¦ratas en lo que respecta a cuestiones de pol¡¦ica exterior?

Armitage: Oh, por supuesto. Comencemos con el comercio. Los republicanos, y por supuesto George W. Bush, est¡¦ mucho m¡¦ orientados hacia el libre comercio. El gobernador Bush ha respaldado firmemente la inclusi¡¦ de China en la OMC, y considera la liberalizaci¡¦ del comercio como una marea ascendente que levanta a todas las embarcaciones. Su discurso reciente sobre el Hemisferio Occidental estuvo repleto de referencias sobre un programa comercial expandido con nuestros vecinos del sur.

Ya he aludido a que existe una diferencia mayor en Asia, donde los republicanos, generalmente, creen que nuestra relaci¡¦ estrat¡¦ica m¡¦ importante es con Jap¡¦, y aparentemente los dem¡¦ratas consideran que la relaci¡¦ estrat¡¦ica m¡¦ importante es con un pa¡¦ comunista, China.

Otro factor importante en la manera en que los republicanos encarar¡¦n la pol¡¦ica exterior es el uso en¡¦gico de alianzas. Nosotros creemos en ellas. George Bush cree firmemente en la necesidad de fomentar y mantener las alianzas, y cree que si se va a depender de los aliados en tiempos de dolor y dificultades, se los debe respetar en tiempos de paz y estabilidad. Es decir, es importante mantener relaciones buenas y constantes con nuestros amigos y aliados.

Por ¡¦timo, creo que la mayor diferencia, y lo digo en una frase, es que George Bush tiene muy presente la necesidad de ser excelente en el terreno internacional sin ser arrogante. Y no creo que esto sea algo que la actual administraci¡¦ pueda decir.

Pregunta: ¡¦u¡¦ cree usted que es el ¡¦ea de desacuerdo m¡¦ importante en cuanto a pol¡¦ica exterior entre los dos candidatos presidenciales?

Armitage: Creo que existen varias diferencias de hincapi? Por ejemplo, incluso esta ma¡¦na, el se¡¦r Bush pronunci?un discurso importante de pol¡¦ica exterior sobre el Hemisferio Occidental, en el que declar?su intenci¡¦ de prestar atenci¡¦ completa a los temas importantes que afectan a los pa¡¦es en nuestra propia vecindad.

Segundo, el se¡¦r Bush ha expresado mucho inter¡¦, como ya he aludido, en la necesidad de fomentar y fortalecer nuestras alianzas.

Tercero, tenemos una diferencia de opini¡¦ con los dem¡¦ratas en cuanto a Asia y d¡¦de radican nuestros intereses. Los republicanos, generalmente, creemos que nuestros intereses radican en tener una relaci¡¦ estrecha y congenial con nuestro principal socio democr¡¦ico en Asia, y ¡¦te es Jap¡¦. Despu¡¦ de todo, es la relaci¡¦ con Jap¡¦ la que permite a Estados Unidos efectuar toda su cooperaci¡¦ en materia de seguridad en Asia. Nuestra capacidad de usar las bases japonesas nos permite mantener una presencia militar en todo Asia, as?como preservar la paz y estabilidad en el noreste asi¡¦ico. Esta relaci¡¦ debe fomentarse y restaurarse. De manera que ¡¦tas son algunas de las diferencias.

Pregunta: ¡¦u?temas de pol¡¦ica exterior son de importancia primordial para el Partido Republicano en este momento?

Armitage: Principalmente, consideramos que los elementos primordiales de la pol¡¦ica exterior republicana son la manera en que abordamos la ascendencia de dos grandes potencias -- China e India -- y, por lo menos temporalmente, la declinaci¡¦ de otra gran potencia, la Federaci¡¦ Rusa. Y debemos abordar estos tres acontecimientos simult¡¦eamente en forma tal que produzca estabilidad y paz en general y, con esperanza, prosperidad para todos. Y ¡¦ta es una tarea muy dif¡¦il.

Reconocemos el deseo y el derecho de India y China de ocupar un lugar en el escenario mundial. Una adici¡¦ benigna, estable y econ¡¦icamente saludable al escenario del mundo ser?muy bien acogida. Pero deseamos que esto se logre con un m¡¦imo de desorganizaci¡¦ de la estabilidad regional. Con respecto a Rusia, comprendemos el golfo profundo que existe entre sus aspiraciones nacionales por un lado y su capacidad nacional por el otro. Debemos ser respetuosos en nuestros tratos con Rusia, y firmes a la vez en cuanto a la necesidad de franqueza pol¡¦ica, incluso la libertad de prensa.

Pregunta: ¡¦u¡¦ es la opini¡¦ de George W. Bush con respecto al sistema de Defensa Nacional contra Misiles (NMD) y en qu?forma difiere de la postura dem¡¦rata?

Armitage: Primero que nada, el se¡¦r Bush ha indicado que desea desplegar lo antes posible una defensa nacional contra misiles efectiva. Creo que la mayor diferencia entre nosotros y los dem¡¦ratas radica en la medida en que deseamos el sistema. El se¡¦r Bush desea un sistema de defensa contra misiles para proteger a nuestros ciudadanos. Creemos que los dem¡¦ratas est¡¦ haciendo un m¡¦imo absoluto en calmar al Congreso y al p¡¦lico norteamericano sin hacer nada que sea realmente significativo en cuanto a la creaci¡¦ de ese sistema.

Pregunta: Usted se refiri?a la necesidad de fomentar nuestras alianzas con otros pa¡¦es. ¡¦¡¦o abordar¡¦ una administraci¡¦ republicana las preocupaciones expresadas por los aliados de Estados Unidos en cuanto a un sistema NMD y la no ratificaci¡¦ por Estados Unidos de un Tratado de Prohibici¡¦ Completa de Ensayos Nucleares (TPCE)?

Armitage: Bueno, ¡¦tas son dos cosas diferentes. Primero que nada, con respecto al NMD y a nuestros aliados, mi primera sugerencia ser¡¦ cambiar la terminolog¡¦ de "defensa nacional contra misiles" a "defensa aliada contra misiles". Creo que si indic¡¦amos claramente que lo que nos protege a nosotros puede proteger en gran medida a nuestros aliados, podr¡¦ haber una opini¡¦ diferente acerca de esto.

Acerca del TPCE, el punto de vista republicano ha sido discutido muchas, muchas, veces. No tenemos por costumbre ratificar tratados que no son verificables. Creo que una administraci¡¦ republicana estar¡¦ mucho m¡¦ inclinada a negociar un tratado bien fundado y que contenga medidas de verificaci¡¦ que pasen exitosamente un escrutinio.

Pregunta: ¡¦¡¦o responde a la cr¡¦ica de algunos dem¡¦ratas de que George W. Bush carece de experiencia en materia de pol¡¦ica exterior?

Armitage: George W. Bush ha sido el gobernador de un estado. Podr¡¦ responder, si quisiera ser chistoso, diciendo que el vicepresidente Gore carece de experiencia ejecutiva. Despu¡¦ de todo, ha estado en el Congreso de Estados Unidos, que no es un organismo ejecutivo, y ha sido vicepresidente, en cuyo cargo no tuvo deberes ejecutivos.

Pero creo que prefiero concentrarme en las ¡¦eas en que George Bush tiene experiencia -- es decir, en la toma de decisiones y no en pasar la responsabilidad a otro, y en asumir la responsabilidad por sus acciones.

M¡¦ precisamente, como gobernador de Texas ha mantenido una relaci¡¦ s¡¦ida y bien desarrollada con M¡¦ico y otros pa¡¦es del hemisferio sur, por lo tanto, es injusto calificarlo de ne¡¦ito en el mundo de las relaciones exteriores.

Pregunta: ¡¦ree usted que los dos partidos pol¡¦icos m¡¦ importantes podr¡¦n hacer un mejor trabajo en manejar cuestiones de pol¡¦ica exterior durante las campa¡¦s presidenciales? Y de ser as? ¡¦u?consejo les ofrecer¡¦ usted para mejorar el trato de la pol¡¦ica exterior en las elecciones norteamericanas?

Armitage: Bueno, est¡¦ aquellos que creen que la pol¡¦ica exterior no deber¡¦ ser una cuesti¡¦ partidista. Yo mismo creo que la pol¡¦ica exterior deber¡¦ disfrutar de un debate muy a fondo, igual como cualquier otro asunto, ya sea los impuestos o las cuestiones sociales o cualquier otra cosa.

El ¡¦timo voto verdaderamente bipartidista en el Congreso de Estados Unidos, que yo pueda recordar, acerca de una cuesti¡¦ de pol¡¦ica exterior, fue la resoluci¡¦ sobre el Golfo de Tonkin, en 1964, que autoriz?la acci¡¦ presidencial en Vietnam, cosa que no result?muy bien. Por lo tanto, no creo que debi¡¦amos seguir insistiendo en un bipartidismo; ¡¦tas son cuestiones con sabor partidista, n¡¦ero uno.

N¡¦ero dos, creo que para involucrar m¡¦ al p¡¦lico norteamericano en el debate, debemos volver a lo b¡¦ico y tratar de desarrollar en nuestras escuelas y en nuestras instituciones de ense¡¦nza superior una apreciaci¡¦ mayor, no solamente de la historia mundial y de las culturas extranjeras, sino por el hecho de que -- aun siendo una gran potencia y tal vez por alg¡¦ tiempo el pa¡¦ m¡¦ poderoso del mundo -- somos ciudadanos del mundo y debemos interesarnos m¡¦ en las actividades del mundo. Algunas escuelas lo hacen.

Creo que en este sentido hay noticias buenas y malas. La buena noticia es que en una ¡¦oca de relativa paz nuestros ciudadanos se concentran en otras cosas, y eso es bueno. No deseamos que haga falta una crisis mundial tr¡¦ica para atraer la atenci¡¦ de la gente. Pero la mala noticia es que, por un tiempo, la gente est?ocupada con otras cosas en lugar de pensar en nuestras responsabilidades y obligaciones en el mundo.

Pregunta: ¡¦¡¦o evaluar¡¦ usted el conocimiento del p¡¦lico norteamericano y su inter¡¦ en materia de relaciones exteriores?

Armitage: Esta es una pregunta interesante. Por un lado, m¡¦ norteamericanos que nunca viajan al exterior. Nuevamente se est?desarrollando en Estados Unidos una cultura inmigratoria muy vibrante, otra ola. Las tasas de nacimientos son bajas en este pa¡¦, sin embargo, nos sostenemos con inmigrantes valiosos que aportan pericias, energ¡¦ y resonancia a nuestra sociedad. Y esto es algo que nos beneficia como naci¡¦ y creo que nos hace m¡¦ ecl¡¦ticos como sociedad. Por lo tanto, desde este punto de vista, los norteamericanos est¡¦ muy involucrados en asuntos internacionales.

Ahora bien, si se trata de conocimientos espec¡¦icos sobre diferentes pa¡¦es extranjeros, y por cierto en lo que respecta a las habilidades lingüísticas, creo que los norteamericanos se quedan muy atr¡¦. Tal vez deber¡¦n emplear alg¡¦ tiempo m¡¦ en profundizarse realmente en otras culturas, incluyendo los idiomas.

Pregunta: ¡¦u?piensa acerca de la funci¡¦ y el car¡¦ter de la pol¡¦ica de seguridad nacional en las elecciones, ahora que la Guerra Fr¡¦ ha pasado a la historia?

Armitage: En este mismo momento hay un debate en las esferas de seguridad nacional acerca del estado de nuestras fuerzas militares. Se trata del estado de preparaci¡¦. No hay ninguna duda, y creo que los dem¡¦ratas estar¡¦ de acuerdo, que las fuerzas armadas norteamericanas son las mejor entrenadas y mejor equipas del mundo.

El debate gira alrededor de la direcci¡¦ en que est¡¦ encaminadas las fuerzas militares. Nosotros en el lado republicano creemos que ha habido una declinaci¡¦ en el estado de preparaci¡¦. Observamos que en este ¡¦timo a¡¦ de la administraci¡¦ Clinton hubo un aumento en el presupuesto de defensa. Esto no es diferente que en 1980, el ¡¦timo a¡¦ de la administraci¡¦ de Jimmy Carter. Pero no creo que esto enga¡¦ a nadie.

El secretario de Defensa Cohen probablemente ha hecho grandes esfuerzos para tratar de promover el debate sobre la defensa. Pero no fue hasta el a¡¦ pasado que logr?convencer al presidente a que pusiera en lugar un presupuesto militar m¡¦ robusto. Usted notar?que en a¡¦s anteriores, la orientaci¡¦ del presupuesto no fue muy congenial en cuanto a arreglar nuestro estado de preparaci¡¦. No fue congenial en absoluto en cuanto a recapitalizar en nuestras cuentas de adquisiciones. Y la extensi¡¦ excesiva de las fuerzas armadas -- es decir, su uso en tantos lugares diferentes al mismo tiempo -- ha impedido seriamente el proceso de entrenamiento y ha perjudicado la moral.

M¡¦ all?de la cuesti¡¦ inmediata del estado de preparaci¡¦, est?la cuesti¡¦ de c¡¦o transformamos a nuestras fuerzas militares y, por extensi¡¦, nuestra pol¡¦ica de seguridad nacional, para que puedan enfrentar las nuevas misiones y retos del siglo XXI -- por ejemplo, c¡¦o proyectar nuestro poder¡¦ sin tener acceso a bases avanzadas; c¡¦o llevar a cabo operaciones en un entorno urbano; c¡¦o manejar conflictos en el espacio; c¡¦o entend¡¦noslas con la seguridad y el dominio de la inform¡¦ica. Estas son ¡¦eas de gran debate estos d¡¦s entre los republicanos y los dem¡¦ratas. Por lo tanto el debate se ha limitado a argumentos sobre el estado de preparaci¡¦ y a indicadores num¡¦icos est¡¦iles. El gobernador Bush desea ampliar el debate de modo que incluya c¡¦o podremos aprovechar mejor todas las palancas de nuestro poder¡¦ nacional, no solamente el Departamento de Defensa, para producir un entorno de seguridad nacional m¡¦ estable. Entonces podremos arribar a la cuesti¡¦ de cu¡¦ de los partidos est?mejor preparado para llevarnos hacia un futuro nuevo y estable.

Pregunta: ¡¦u¡¦ ser¡¦ la prioridad m¡¦ima en materia de pol¡¦ica exterior de una administraci¡¦ Bush?

Armitage: Bueno, pienso que ser¡¦, como lo he indicado anteriormente, ser excelentes en el entorno internacional sin ser arrogantes. Una cosa es ser, por un tiempo, el primero entre iguales, o como dir¡¦ el periodista Charlie Krauthammer, la "¡¦ica superpotencia", con intereses en todas partes del mundo, sin cuya participaci¡¦ nada muy significativo puede ocurrir en ninguna parte del mundo. Una cosa es saber que ¡¦te es el caso; otra cosa totalmente es proclamarlo, diciendo que somos la potencia indispensable.

El se¡¦r Bush cree que deber¡¦mos ser mucho m¡¦ callados y excelentes y ser "la ciudad resplandeciente en la cima de la colina" debido a nuestra excelencia, no a nuestra ret¡¦ica.

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