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TRANSFORMAR LAS RELACIONES OTAN-RUSIAPor Alexander Vershbow, embajador de Estados Unidos en la Federaci・ Rusa
Los doce a・s transcurridos han sido extraordinarios para el desarrollo de la democracia, los derechos humanos, la libertad econ・ica y los mercados libres en todo el mundo. Pero los acontecimientos del 11 de septiembre nos recuerdan que no todos comparten nuestra convicci・ en estos valores o nuestro compromiso con ellos. El 11 de septiembre nos record?que los valores y principios por los que vivimos son tambi・ aquellos por los que podemos ser llamados a derramar sangre para defenderlos. Hoy, un nuevo conjunto de peligros -- entre ellos el extremismo y el terrorismo mundial -- ponen en riesgo nuestro futuro como naciones democr・icas. No hay duda que hemos subestimado la magnitud que estos nuevos desaf・s plantean a nuestra generaci・ -- tal vez porque, tras el fin de la guerra fr・, el mundo parec・, y en realidad lo era -- un lugar mucho m・ seguro que lo que fuera durante un tiempo muy largo. Para los norteamericanos y, creo yo, para el resto del mundo, los ataques terroristas contra los centros del poder financiero y militar de Estados Unidos y el asesinato deliberado de miles de civiles inocentes cambiaron todo eso. El 11 de septiembre dict?una lecci・ fundamental, no s・o a los norteamericanos sino tambi・ a Rusia y a nuestros socios en la OTAN, la de que todos necesitamos m・ que nunca a nuestros amigos y aliados en un mundo cada vez m・ peligroso. Creo que hoy presenciamos una redefinici・ radical de la relaci・ entre Occidente y Rusia, basada en un reconocimiento de nuestros intereses comunes de seguridad y nuestro compromiso compartido con los valores de la democracia, el mercado libre y el imperio de la ley. Mucho se ha escrito acerca de las estrechas relaciones personales que el presidente ruso Vladimir Putin ha establecido con l・eres occidentales como el presidente George W. Bush, el primer ministro brit・ico Tony Blair y el canciller alem・ Gerhard Schroeder. Pero las nuevas relaciones entre Occidente y Rusia a las que me refiero no son simplemente una cuesti・ de atracci・ personal entre l・eres mundiales, sino una apreciaci・ del hecho de que el futuro de cada naci・ de la comunidad euroatl・tica est?entrelazado con el de cada una de las otras. Este hecho nos lo han sido ense・do, por cierto, por los acontecimientos de los ・timos meses. En verdad, seg・ vamos empezando el siglo XXI, es evidente que todos nuestros pa・es -- en Am・ica del Norte y en toda Europa -- encaran retos similares a su seguridad. Estos retos incluyen las amenazas transnacionales como el terrorismo mundial y la proliferaci・ de las armas de destrucci・ masiva, al igual que los continuos peligros que derivan de la inestabilidad regional, el nacionalismo militante y los "estados fracasados". Todos nosotros, y todas las instituciones multinacionales de las que dependemos, debemos continuar adapt・donos para encarar estas amenazas. La Alianza de la Organizaci・ del Tratado del Atl・tico Norte (OTAN) se transform?a s?misma en la ・tima d・ada -- aceptando nuevas misiones y nuevos miembros y desarrollando una variedad de instrumentos para ampliar la seguridad y la estabilidad mediante la cooperaci・ y la asociaci・ en las esferas pol・ica y militar. Pero el 11 de septiembre fue un recordatorio de que la OTAN necesitar?seguir dando una nueva definici・ a su misi・ para as?bregar m・ adecuadamente con las nuevas amenazas y -- lo que es a・ m・ importante -- de que la Alianza debe equiparse a s?misma con el potencial necesario para cumplir esa misi・. La OTAN debe tambi・ seguir con el esfuerzo complejo de forjar v・culos de cooperaci・ con la Uni・ Europea, dado el papel creciente que desempe・ la UE en la pol・ica exterior y de seguridad y las ventajas comparativas que posee en relaci・ con la OTAN en algunas ・eas. Pero todos los aliados reconocen que los esfuerzos de la OTAN para ocuparse efectivamente de las amenazas del siglo XXI ser・ mucho m・ exitosos si los acompa・ una cooperaci・ m・ estrecha con Rusia. Muchos observadores se han referido a los ataques terroristas del 11 de septiembre como un punto cr・ico en la naturaleza de las relaciones entre Occidente y Rusia. Pero creo que incluso antes del 11 de septiembre el presidente Putin hab・ hecho una opci・ estrat・ica: hab・ decidido que en el futuro la seguridad, el crecimiento econ・ico y la influencia pol・ica de Rusia pod・n quedar mejor garantizadas mediante relaciones m・ estrechas con Europa y Estados Unidos, m・ que a trav・ de la estrategia competitiva y contenciosa del pasado sovi・ico. Creo que es m・ ・il considerar que los ataques del 11 de septiembre agregaron urgencia a los esfuerzos de Occidente y Rusia para construir una asociaci・ m・ fuerte, m・ s・ida. En la relaci・ bilateral Estados Unidos-Rusia, el valioso apoyo ruso a la coalici・ antiterrorista estuvo acompa・do de una aceleraci・ del trabajo en una amplia gama de temas: reducci・ profunda de las armas nucleares estrat・icas, desarrollo de una nueva estructura estrat・ica para ocuparse de las nuevas amenazas, esfuerzos para ampliar nuestras relaciones econ・icas y comerciales y apresurar la entrada de Rusia en la Organizaci・ Mundial del Comercio, y cooperaci・ ampliada en muchas cuestiones pol・icas y regionales. La opci・ estrat・ica del presidente Putin de unirse a la coalici・ antiterrorista ha tenido un efecto espectacular en las opiniones que Occidente tiene de Rusia. Esa decisi・ hizo evidente que Estados Unidos y otras democracias occidentales pod・n colaborar con Rusia no s・o sobre la base de una necesidad estrat・ica, sino siguiendo lo que el presidente Putin ha llamado la "l・ica de los intereses comunes".Las relaciones de Rusia con la OTAN deber・n reflejar tambi・ esta l・ica de los intereses comunes. La OTAN y Rusia han logrado un cierto ・ito en sus primeros esfuerzos de cooperaci・ en la ・tima d・ada, especialmente con nuestros esfuerzos conjuntos de mantenimiento de la paz en los Balcanes. Pero creo que ambos lados estar・n de acuerdo en que nuestra cooperaci・ no ha estado a la altura de la promesa incluida en el Acta Fundadora OTAN-Rusia firmada en 1997. Nuestra tarea com・ es lograr que esta vez la relaci・ sea correcta: dise・r nuevos mecanismos de cooperaci・, acci・ coordinada y decisiones conjuntas que puedan integrar a Rusia m・ estrechamente en la labor de la OTAN, en tanto que respetan las prerrogativas de la OTAN y Rusia de actuar independientemente si fuera necesario. La idea que discutieron los presidentes Bush y Putin en su reuni・ cumbre de noviembre pasado, que los ministros de Relaciones Exteriores de la OTAN y Rusia respaldaron un mes m・ tarde, es muy simple: crear un nuevo foro en el cual los 19 miembros de la OTAN y Rusia trabajen juntos como un grupo de 20 socios iguales en cuestiones en las que nuestros intereses comunes hagan que sea sensato proceder as? Las ・eas de acci・ com・ "en el foro de los 20" podr・n incluir el antiterrorismo, la no proliferaci・ o la respuesta a futuros conflictos regionales. Podr・n incluir tambi・ proyectos concretos que establezcan un clima de cooperaci・ y transparencia, en el sentido pol・ico y militar, entre la OTAN y Rusia. Esperamos que el nuevo mecanismo que se ha propuesto entre en operaciones antes de la reuni・ de ministros de Relaciones Exteriores de la OTAN en Reykjavick en mayo y antes de la visita del presidente Bush a Mosc?y San Petersburgo. Representar?un paso cualitativo m・ all?del formato actual de 19-m・-uno, en el cual la OTAN siempre formula su posici・ antes de discutirla con sus socios rusos. El concepto consistir?ahora en formular posiciones sobre asuntos y proyectos espec・icos mediante la temprana participaci・ de las 20 naciones reunidas en conjunto. El Consejo OTAN-Rusia "en el foro de los 20" tiene el potencial de conducir a un cambio fundamental e hist・ico en los tratos de la OTAN con Rusia -- un avance hacia una asociaci・ m・ substancial y una colaboraci・ aut・tica. Por supuesto, no es una situaci・ de un miembro que entra por la puerta trasera ni significa que Rusia pueda vetar las propias decisiones de la OTAN. Una met・ora mejor ser・ considerarla una "alianza con la Alianza", una empresa conjunta entre dos entidades poderosas e independientes en ・eas de inter・ mutuo. Mientras colaboran m・ estrechamente, la OTAN y Rusia mantendr・ su prerrogativa de decisi・ y acci・ independiente. Sin embargo, esperamos que la OTAN y Rusia -- mediante proyectos conjuntos concretos, discusiones conjuntas y, finalmente, hasta decisiones conjuntas -- sean cada vez m・ capaces de asumir juntas la responsabilidad de atender algunos de los nuevos retos a la seguridad que amenazan la paz y la estabilidad de Europa y de fuera de ese continente. Para que d?resultados, la diplomacia rusa necesitar?el esp・itu de flexibilidad y compromiso que es esencial para llegar a un consenso entre naciones con diferentes perspectivas y prioridades de seguridad. As?es como trabaja la OTAN, pero esto no ha sido siempre una caracter・tica del enfoque de Rusia hacia la OTAN. Para decirlo en palabras m・ simples, Rusia necesita todav・ superar un legado de desconfianza y competencia en sus tratos con la OTAN. Por su parte, la OTAN necesita ser m・ abierta y m・ flexible al tener en cuenta los puntos de vista de Rusia. Lo que es decisivo es que vayamos m・ all?de la relaci・ del pasado, cuando las ganancias de uno eran exactamente iguales a las p・didas del otro, y desarrollar lo que los norteamericanos llaman una relaci・ en la que todos ganan. La actual guerra contra el terrorismo internacional ofrece un ・ea obvia en la que podemos poner a funcionar esta nueva relaci・ cooperativa. La OTAN y Rusia deben colaborar con otras naciones para oponerse a los terroristas que no respetan fronteras o alianzas nacionales, y para impedir la diseminaci・ de armas de destrucci・ masiva que pueden darles a los terroristas -- o los estados que los apoyan -- una capacidad a・ mayor de atacar nuestras sociedades. La OTAN y Rusia trabajan ya en una gama de iniciativas en el ・ea del antiterrorismo, incluyendo el intercambio regular de informaci・ y las consultas a fondo sobre cuestiones relacionadas con amenazas terroristas, planificaci・ de emergencias civiles y la funci・ de los militares en el combate al terrorismo. En el futuro, esperamos que la OTAN y Rusia puedan colaborar en la evaluaci・ com・ de datos de inteligencia sobre amenazas terroristas, y desarrollar programas que les permitan a las fuerzas militares de la OTAN y Rusia actuar juntas en operaciones antiterroristas. La defensa contra misiles es otra ・ea potencialmente fruct・era de la cooperaci・ entre la OTAN y Rusia. Todas nuestras naciones deben encarar el hecho de que los esfuerzos para impedir la proliferaci・ de la tecnolog・ de misiles bal・ticos y armas de destrucci・ masiva no han sido totalmente exitosos. La cooperaci・ entre la OTAN y Rusia en materia de defensa contra misiles ser・ una manera de negarles a los estados parias la capacidad de atacarnos o extorsionarnos con misiles de largo alcance equipados con armas de destrucci・ masiva, capaces de atacar nuestras ciudades o las fuerzas que tenemos desplegadas. Esto podr・ incluir el alerta temprano conjunto, los ejercicios conjuntos y hasta el desarrollo industrial conjunto de sistemas de defensa contra misiles. El antiterrorismo y la defensa contra misiles son s・o dos ejemplos de las maneras en que la OTAN y Rusia pueden cooperar en apoyo de nuestros intereses comunes. Si nuestros esfuerzos conjuntos tienen ・ito, la cooperaci・ entre la OTAN y Rusia puede convertirse en uno de los pilares centrales del sistema de seguridad mundial del siglo XXI. Una asociaci・ m・ fuerte entre la OTAN y Rusia complementar・ los otros esfuerzos llevados a cabo por la OTAN en la ・tima d・ada para extender la seguridad y la estabilidad a trav・ de toda el ・ea euroatl・tica, mediante la cooperaci・ y la integraci・ en las esferas pol・ica y militar. El establecimiento del Consejo de Cooperaci・ del Atl・tico Norte, la Asociaci・ para la Paz, el Consejo de la Asociaci・ Euroatl・tica fueron iniciativas importantes dirigidas hacia este fin, como lo fue la admisi・ en la OTAN de nuevas democracias dispuestas a asumir las responsabilidades plenas que impone la condici・ de miembro. Esperamos que un nuevo esp・itu de cooperaci・ "en el foro de los 20" ayude a completar el proceso hist・ico de la integraci・ plena de Rusia en la comunidad euroatl・tica. Rusia y la OTAN -- colaborando como asociados estrechos con otras naciones amantes de la paz en el mundo -- tienen la oportunidad de hacer de las d・adas futuras una era de paz y progreso. Esto no significa que no habr・ problemas que pongan a prueba nuestra relaci・. Hay una continua preocupaci・, por ejemplo, acerca de las acciones de las tropas rusas en Chechenia y las recientes medidas que amenazan el futuro de los medios de comunicaci・ masiva independientes en Rusia. Con todo, creo que hay una base s・ida para una nueva relaci・ entre Rusia y la OTAN. Nuestra cooperaci・ contra el terrorismo y las conversaciones que tienen lugar acerca de nuevas ・eas de colaboraci・, han creado una din・ica con la cual podemos comenzar a pensar seriamente en Rusia y la OTAN como aliados para enfrentar los desaf・s del siglo XXI. Nuestro desaf・ com・ es hacer una realidad de esta "alianza con la Alianza".
Contenido -
Agenda de la Pol・ica Exterior de los EUA
- Marzo 2002
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