FUTURO DE LA OTAN

Por Lord George Robertson, secretario general de la OTAN

blue line


Photo of Lord Robertson "La OTAN debe seguir evolucinando. El contexto de nuestra seguridad cambia, y todos los que trabajan en cuestiones de seguridad tienen que adaptarse. Lo que la gente no parece saber es que ya estamos en esa tarea. Tenemos una misi・ clara, establecida en nuestras reuniones ministeriales de oto・, de hacer de la cumbre de Praga en noviembre un punto focal de la adaptaci・ y el cambio", dice Lord Robertson, secretario general de la OTAN. Sus palabras fueron extra・as de un discurso que pronunci・el 3 de febrero en la Conferencia de Munich sobre Pol・ica de Seguridad.


El problema de seguridad m・ serio que enfrentamos hoy todos nosotros es la campa・ contra el terrorismo. En el Punto Cero y en otras partes de Nueva York se me dijo repetidamente que la respuesta de la Organizaci・ del Tratado del Atl・tico Norte (OTAN) a los ataques del 11 de septiembre hab・ reafirmado la importancia de la asociaci・ transatl・tica.

Pero todos hemos visto a una sucesi・ de comentaristas que han comenzado a argumentar que la OTAN ha quedado al margen y que su futuro es dudoso.

No es la primera vez que se han hecho predicciones de este tipo. Cuando cay・el Muro de Berl・, algunos cr・icos insinuaron que la OTAN hab・ cumplido su misi・ y que pod・ hacer las maletas. Luego, ante el ・ito de la coalici・ de la guerra del Golfo, sugirieron que todas las operaciones futuras ser・n exactamente como Tormenta en el Desierto; y que, como resultado, la OTAN no era necesaria para enfrentar los retos modernos.

Los cr・icos se equivocaron. En la d・ada de los 90, los miembros de la OTAN transformaron la Alianza para ocuparse de la inestabilidad en Europa Sudoriental, para proveer seguridad en todo el continente europeo y encabezar la modernizaci・ de sus fuerzas armadas.

La OTAN prosper・ se expandi・y hasta gan・en Kosovo su primera campa・ militar. Kosovo fue, desde cualquier punto de vista, un ・ito enorme. Ganamos en 78 d・s, con un m・imo de bajas y ninguna entre los aliados, sin dejar un legado de encono o terror y con todos nuestros objetivos alcanzados.

Cada vez que visito Kosovo me encuentro con gente que hoy no estar・ viva de no haber sido por los aviones y soldados de la OTAN. No se la escucha lamentarse acerca de la "guerra por comit・.

Hoy, la OTAN mantiene la paz en los puntos conflictivos de Europa Sudoriental; y coopera cada vez m・ profundamente con Rusia, Ucrania y otros 25 pa・es de Europa y Asia Central. Y, como se・l de la popularidad de la OTAN, nueve pa・es hacen fila para sumarse este a・.

No nos equivoquemos: en 2002 no hay, simplemente, ninguna alternativa digna de fe al foro de la OTAN en lo que se refiere a la coordinaci・ de la seguridad transatl・tica. Ni tampoco hay ninguna alternativa digna de fe para asegurar la capacidad de actuar en conjunto, pol・ica y militarmente, de la que dependen todas las operaciones de la coalici・.

No hay otro medio, aparte de la OTAN, de asegurar que la defensa europea fortalezca nuestra seguridad colectiva. Y no hay otra organizaci・ que pueda proveer estabilidad y seguridad en el ・ea euroatl・tica e impedir el peligro de volver a dividir entre naciones la defensa de Europa.

Pero el 11 de septiembre cambi・el mundo. Como resultado, algunos cr・icos argumentan ahora que la OTAN no tiene nada que hacer para ocuparse de las nuevas amenazas que todos enfrentamos. O que podr・ tener una funci・, pero que carece de la voluntad pol・ica para asumirla.

Estoy en total desacuerdo. Los cr・icos se equivocaron despu・ de la Guerra Fr・ y de la guerra del Golfo. Se equivocan ahora. La OTAN no s・o es parte de la campa・ contra el terrorismo, es una parte esencial.

Comencemos con la declaraci・ del Art・ulo 5. No debemos permitir que los revisionistas arrojen dudas sobre la importancia fundamental de esa decisi・. Al declarar que ese ataque era un ataque contra todos ellos, los 19 miembros de la OTAN pusieron en marcha, en favor de Estados Unidos, los mismos arreglos de defensa colectiva que contaron los europeos durante la Guerra Fr・.

La decisi・ demostr・que la confianza y los compromisos mutuos en los que se ha basado la OTAN durante 52 a・s, siguen siendo tangibles, reales y rec・rocos.

Pero el Art・ulo 5 no es simplemente una declaraci・ de solidaridad. Es tambi・ un compromiso de los aliados de ofrecer apoyo pr・tico, y fue una se・l ・ica al mundo del terrorismo de que, con su ataque, hab・n cruzado un umbral serio.

Al comienzo de la crisis, a Estados Unidos se le garantiz・r・idamente una cantidad de medidas espec・icas, como el apoyo mejorado en materia de inteligencia, derecho general de sobrevuelo, acceso a puertos y aeropuertos, y sucesivamente.

Por supuesto que lo m・ significativo fue el desplazamiento a trav・ del Atl・tico de siete aviones del Sistema de Alerta y Control Anticipado (AWAC) de la OTAN para que patrullaran el espacio a・eo de Estados Unidos.

Como lo dijo el presidente Bush en su conferencia de prensa conjunta conmigo el 10 de octubre en la Casa Blanca: "Esto no ha ocurrido nunca antes, que la OTAN viniera a ayudar a defender nuestro pa・, pero ocurri・en ese momento de necesidad, y por eso nos sentimos agradecidos". Un momento realmente culminante en la relaci・ transatl・tica.

Es cierto que la OTAN no dirigi・la campa・ contra el r・imen de Talib・ y Al-Qaida porque, como en el caso de Tormenta en el Desierto en la guerra del Golfo, se necesitaba una coalici・ m・ grande, m・ diversa en esa fase del ataque al terrorismo. Pero el apoyo pol・ico, militar y log・tico de la OTAN ha sido, sin embargo, decisivo.

M・ a・, los miembros europeos lideran una fuerza internacional de estabilidad desplegada ahora en Kabul. Y, como ocurri・con Tormenta en el Desierto, su capacidad de trabajar efectivamente unos con otros y con Estados Unidos es resultado de d・adas de cooperaci・ dentro de la OTAN

Es un hecho notable que, debido al hincapi・que hace la OTAN en la capacidad operativa multinacional, los aviones cisternas brit・icos pueden reabastecer de combustible en Afganist・ a los aviones de la Armada estadounidense, cosa que no pueden hacer los aviones cisterna de la Fuerza A・ea de Estados Unidos. En ausencia de un n・leo de capacidad operativa multinacional pr・tica, nos ver・mos r・idamente forzados a depender de coaliciones de pa・es que tienen voluntad de participar, pero no pueden.

Y el papel de la OTAN va todav・ m・ lejos, porque ha hecho una contribuci・ vital a la construcci・ de la coalici・ que Estados Unidos necesita para ganar esta campa・. Durante a・s, la OTAN ha venido construyendo asociaciones y creando confianza con sus asociados de Asia Central.

Ahora estos mismos pa・es ofrecen espacio a・eo y bases sin los cuales habr・n sido imposible las operaciones efectivas en Afganist・. No habr・n sido factibles de no haber sido por esos a・s de cooperaci・ con la OTAN.

Afganist・ refuerza el hecho de que ning・ pa・, por s・solo, puede emprender ninguna operaci・ militar moderna. Incluso las superpotencias necesitan aliados y coaliciones que suministren bases, combustibles, espacio a・eo y fuerzas. Y necesitan mecanismos y experiencia para integrar esas fuerzas en una sola capacidad militar coherente.

La OTAN y sus socios del Consejo de la Asociaci・ Euroatl・tica son la coalici・ permanente m・ grande del mundo. Y la OTAN es, de modo preeminente, la organizaci・ militar m・ efectiva del mundo. No estar・a la vanguardia en todas las crisis. Pero tiene un papel vital -- en mi opini・ el papel vital -- que desempe・r en la prevenci・ y manejo multinacional de las crisis.

Pero, para mantener ese papel, la OTAN debe seguir evolucinando. El contexto de nuestra seguridad cambia, y todos los que trabajan en cuestiones de seguridad tienen que adaptarse. Lo que la gente no parece saber es que ya estamos en esa tarea.

Tenemos una misi・ clara, establecida en nuestras reuniones ministeriales de oto・, de hacer de la cumbre de Praga en noviembre un punto focal de la adaptaci・ y el cambio.

Por lo tanto, la Alianza se convierte en el medio primordial para desarrollar la funci・ de las fuerzas armadas para derrotar la amenaza terrorista. Las fuerzas de la OTAN ya han destruido peligrosas c・ulas de Al-Qaida en los Balcanes.

Ahora nuestras naciones examinan maneras de mejorar la competencia de nuestras fuerzas de protegerse a s・mismas de las armas de destrucci・ masiva. Y contemplamos usar m・ efectivamente las destreza y capacidad militares, ・icas en su g・ero, para proteger nuestras poblaciones y ayudar en emergencias civiles.

Involucramos ahora en el proceso a pa・es que no pertenecen a la OTAN, Rusia entre ellos.

Este es un s・bolo importante de la relaci・, m・ y m・ profunda, entre la OTAN y Rusia, levantada sobre cuestiones que van m・ all・del terrorismo. Nos proponemos colaborar como socios iguales, en maneras nuevas que beneficiar・ a ambas partes pero que, con todo, salvaguardar・ la cohesi・ de la OTAN y la autonom・ de acci・ de ambos lados. Si tenemos ・ito, y tengo confianza en que lo tendremos, el cuadro estrat・ico se transformar・de modo positivo tan fundamentalmente como qued・transformado de modo negativo el 11 de septiembre.

Redoblamos tambi・ nuestros esfuerzos para completar la modernizaci・ de las fuerzas europeas y canadienses. Deben asumir una porci・ mayor de la carga de mantener nuestra seguridad com・, inclusive ocuparse r・idamente del terrorismo y las armas de destrucci・ masiva.

Estados Unidos debe tener socios que puedan contribuir su justa porci・ a las operaciones que benefician a toda la comunidad euroatl・tica. Es la mejor manera posible de basarse en el fortalecimiento emocional y pr・tico de los v・culos transatl・ticos, causado por los terribles ataques del a・ pasado.

Pero el cuadro de la distribuci・ de la carga es, francamente, de naturaleza muy mixta. En t・minos pr・ticos, los aliados de Norteam・ica hacen su parte. En los Balcanes, por ejemplo, m・ del 85 por ciento de las tropas de mantenimiento de la paz son europeas. La Uni・ Europea aporta la parte del le・ en cuanto a reconstrucci・ y desarrollo. Javier Solana y yo montamos un bien acabado acto doble -- UE-OTAN -- para mantener la paz en la antigua Rep・lica Yugoslava de Macedonia. 1 Y en los pr・imos meses veremos esfuerzos incrementados de los europeos para reducir la carga que pesa sobre los hombros norteamericanos en algunas de estas operaciones balc・icas.

Desafortunadamente, en el largo plazo el cuadro es menos optimista. Con toda la energ・ pol・ica empleada en la OTAN y la UE, la verdad es que Europa, militarmente, sigue por debajo de su tama・.

Las ・denes de batalla y los diagramas de conexiones parecen impresionantes. Las cantidades totales de soldados, tanques y aviones dan una impresi・ similar de poder・ militar. Pero la realidad es que nos vemos en apuros para mantener esos 50.000 efectivos europeos en los Balcanes. Y apenas si alg・ pa・ europeo puede desplegar fuerzas utilizables y efectivas fuera de sus fronteras en cantidades significativas, y sostenerlas durante meses o a・ a・s, como todos nosotros necesitamos hacerlo hoy.

Con toda la ret・ica de Europa, y con una inversi・ anual de los miembros europeos de la OTAN superior a 140.000 millones de d・ares, todav・ necesitamos la ayuda estadounidense para desplazar, dirigir y aprovisionar una operaci・ importante.

Los cr・icos norteamericanos de la incapacidad militar de Europa tienen raz・. Entonces, si vamos a asegurarnos de que Estados Unidos no se oriente al unilateralismo ni al aislacionismo, todos los pa・es europeos deben demostrar una nueva voluntad de desarrollar capacidades efectivas de administrar las crisis.

Por lo tanto, redoblo mi toque de atenci・ en favor de "capacidades, capacidades, capacidades". Esto no me har・popular en algunas capitales. Espero que, sin embargo, me escuchen, especialmente los ministros de finanzas.

Pero Estados Unidos tambi・ debe hacer mucho m・. No en t・minos de soldados en tierra o aviones en el aire, sino en t・minos de facilitar el proceso de la modernizaci・ de la defensa europea. Reduciendo las restricciones innecesarias a la transferencia de tecnolog・ y la cooperaci・ industrial, Washington puede mejorar la calidad de las instalaciones disponibles y disminuir cualquier problema que tengan nuestras fuerzas para actuar juntas.

Si Estados Unidos no act・ de esta manera, la enorme inversi・ adicional que hace en la defensa har・que sea pr・ticamente imposible operar conjuntamente con los aliados, dentro de la OTAN o en coaliciones. La brecha entre las fuerzas norteamericanas, por un lado, y las fuerzas europeas y canadienses, por el otro, ser・imposible de zanjar. Para Washington, la opci・ podr・ ser actuar solo o no actuar de ning・ modo, y esa no es una opci・.

Finalmente vamos comenzando con la modernizaci・ de los procesos de toma de decisiones de la OTAN. La OTAN tiene una capacidad exclusiva de tomar y llevar a la pr・tica decisiones r・idas. Lo demostramos el verano pasado, cuando en el plazo de cinco d・s desplegamos 4.000 efectivos en la antigua Rep・lica Yugoslava de Macedonia para supervisar un proceso crucial de desarme y ayudar a impedir una guerra civil.

En el futuro ser・necesario ese tipo de acci・ r・ida; incluso, potencialmente, para responder al terrorismo. Debemos, por lo tanto, asegurar que todav・ se lo pueda hacer as・luego de cualquier expansi・ de la OTAN en noviembre.

Acojo complacido un debate renovado en torno al futuro de la OTAN. La Alianza se enorgullece de un historial y de una capacidad probada de adaptarse a los riesgos del cambio.

En un mundo incierto, la OTAN no es una adici・ optativa. Es la encarnaci・ del v・culo transatl・tico, el garante fundamental de la estabilidad y la seguridad euroatl・tica, y la plataforma esencial en la cooperaci・ defensiva y en las operaciones en coalici・.

Como resultado, la Alianza estar・ocupada y tan importante en el siglo XXI como lo estuvo durante generaciones en el siglo pasado.

1. Turqu・ reconoce a la Rep・lica de Macedonia por su nombre constitucional. Retornar al texto.

__________

Las opiniones expresadas en este art・ulo son del autor, y no necesariamente reflejan los puntos de vista o pol・icas del gobierno de Estados Unidos.

Principio de p・ina       

blue line

Contenido - Agenda de la Pol・ica Exterior de los EUA - Marzo 2002
Peri・icos electr・icos del IIP en espa・l | P・ina principal del IIP en espa・l