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DIALOGO ENTRE LOS SECTORES PUBLICO Y PRIVADO:
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"La pol・ica exterior de Estados Unidos surge del di・ogo entablado entre los funcionarios p・licos y los ciudadanos en el sector privado", dice Robert Schulzinger, profesor de historia de la Universidad de Colorado en Boulder y autor de ocho libros sobre la historia de la pol・ica exterior de Estados Unidos. "Los funcionarios p・licos pueden constantemente medir y actualizar sus opiniones con la ayuda de los miembros m・ concienzudos, experimentados y dedicados del sector privado", agrega Schulzinger. |
Estados Unidos cuenta con un sistema abierto de pol・ica exterior que es muy poco com・. Si bien el presidente y sus principales lugartenientes est・ al frente de la pol・ica exterior, no pueden actuar solos. Literalmente, hay cientos de organismos de gobierno que ayudan en la toma de decisiones. Algunos de estos departamentos u oficinas son obvios, como los departamentos de Estado, Defensa, Hacienda y Comercio, el Consejo de Seguridad, la Oficina de la Representante de Comercio de Estados Unidos y el director de la Oficina de Pol・ica Nacional de Control de Drogas. La funci・ de otros organismos gubernamentales en la pol・ica exterior es menos evidente, pero los departamentos de Asuntos Energ・icos y Justicia, el Servicio de Inmigraci・ y Naturalizaci・, por ejemplo, tambi・ desempe・n un papel importante en el proceso de la pol・ica exterior de Estados Unidos.
Sin embargo, no es posible entender la pol・ica exterior de Estados Unidos si se fija la mirada ・icamente en el gobierno. A lo largo de la historia de Estados Unidos, y particularmente durante los 55 a・s transcurridos desde el final de la Segunda Guerra Mundial, los ciudadanos que no trabajan en el gobierno han desempe・do una funci・ valiosa al dar forma a las relaciones de Estados Unidos con el resto del mundo. Lo han hecho escribiendo, ense・ndo y apelando directamente al Congreso y a la rama ejecutiva del gobierno. Han actuado a trav・ del proceso pol・ico para elegir nuevas administraciones con diferentes puntos de vista.
A menudo, quienes estaban fuera del gobierno pasan a ser parte de ・. Muchos importantes funcionarios de gobierno provienen del sector privado, son servidores p・licos varios a・s y luego regresan a sus universidades, institutos de investigaci・, medios de informaci・, empresas o bufetes de abogados. Desde ah?siguen haciendo observaciones sobre el curso que toman las relaciones exteriores de Estados Unidos y ejercen influencia desde sus puestos fuera del gobierno. Este constante cambio de personajes trae como consecuencia una discusi・ permanente sobre la direcci・ y el contenido de la pol・ica exterior de Estados Unidos. A veces el tono intenso de las conversaciones impide que se escuchen voces y temas particulares. Sin embargo, el mismo car・ter an・quico del discurso es lo que lo hace m・ democr・ico. Quienes est・ fuera del gobierno tienen regularmente la oportunidad de influir en el curso de los asuntos p・licos. Los funcionarios p・licos pueden constantemente medir y actualizar sus opiniones con la ayuda de los miembros m・ concienzudos, experimentados y dedicados del sector privado.
Los que no pertenecen al gobierno, pero est・ interesados en los asuntos exteriores, cuentan con una amplia red de medios para ayudar a los elaboradores de pol・ica a establecer la agenda diplom・ica y poner en pr・tica las normas espec・icas de pol・ica. Hay decenas de publicaciones de opini・ p・lica dedicadas exclusivamente o en gran medida a los asuntos de pol・ica exterior. Publicaciones como Foreign Affairs, Foreign Policy, The Public Interest y The National Interest, para mencionar algunas de las m・ destacadas, presentan art・ulos sobre las cuestiones palpitantes del momento. Todas son lectura obligada para los principales funcionarios del gobierno. Los autores de la mayor・ de los art・ulos de estas publicaciones no son servidores p・licos. Son catedr・icos, banqueros, ejecutivos de empresas, abogados, l・eres de sindicatos, cl・igos y dirigentes de organizaciones de derechos humanos y asistencia humanitaria.
Estas publicaciones trimestrales con art・ulos que opinan sobre un tema componen una peque・ parte de los medios a disposici・ de las personas fuera del sector p・lico para que expresen sus puntos de vista. Adem・, hay otras publicaciones semanales y mensuales de este tipo, tales como The New Republic, The Nation, The National Review y The Weekly Standard, que contienen las opiniones de todo el amplio abanico pol・ico. La mayor・ de los colaboradores de estas revistas no ocupan puestos en el gobierno.
A partir de la d・ada del 70, los principales peri・icos del pa・, The New York Times, The Wall Street Journal, The Washington Post y The Los Angeles Times, comenzaron a ceder espacio en sus p・inas a art・ulos en oposici・ a sus editoriales. Hoy d・, casi todos los peri・icos tienen un departamento dedicado a art・ulos que reflejan opiniones disidentes. Estas p・inas vienen llenas de art・ulos con observaciones concienzudas y m・ extensas que las cartas al director de la publicaci・. En los ・timos quince a・s, el n・ero de medios electr・icos de informaci・ ha aumentado, lo que ofrece otra salida a la expresi・ de las ideas del sector privado. Las cadenas de televisi・ CNN, CNBC, MSNBC, Fox News y otros operadores de televisi・ por cable y radio transmiten las 24 horas del d・ la discusi・ de asuntos p・licos. Las ondas radiof・icas est・ llenas de opiniones de expertos no gubernamentales. Ya sea en caso de guerra o de cualquier otra crisis internacional o acontecimiento digno de menci・, los medios noticiosos se ponen en acci・ para proporcionar una cobertura amplia y toda una diversidad de opiniones sobre la situaci・, seg・ se van produciendo los acontecimientos.
Adem・, quienes est・ fuera del sector p・lico utilizan varios foros p・licos y educativos para influir en los temas de actualidad de la pol・ica exterior. Se celebran seminarios p・licos sobre los temas m・ sobresalientes en las principales escuelas de relaciones internacionales del pa・ como son la Escuela de Administraci・ P・lica John F. Kennedy de la Universidad de Harvard, la Escuela de Asuntos Internacionales y P・licos de la Universidad de Columbia, la Escuela Woodrow Wilson de la Universidad de Princeton, la Escuela de Estudios Avanzados Internacionales de la Universidad Johns Hopkins y la Escuela de Diplomacia de la Universidad de Georgetown, para mencionar algunas. Asimismo desempe・n una funci・ importante los institutos de investigaci・ como el Centro de Estudios Estrat・icos e Internacionales, la Instituci・ Brookings, la Fundaci・ Carnegie para la Paz Internacional y el Consejo de Relaciones Exteriores, todos con sede u oficinas en Washington, D.C. En estas instituciones, los catedr・icos o los investigadores, muchos de los cuales han sido trabajado para el gobierno o piensan volver a hacerlo, expresan sus opiniones y consultan con funcionarios de gobierno sobre una gama de cuestiones de pol・ica exterior.
Lo que es m・ significativo en cuanto al enorme volumen de opiniones p・licas que hay disponible en la actualidad es que los funcionarios de gobierno les prestan atenci・. Consideran las observaciones de los que no est・ en el gobierno al momento de establecer, ajustar y ejecutar las normas de pol・ica. Muchas de las normas de pol・ica de Estados Unidos que se han aplicado en los a・s despu・ de la Guerra Fr・ -- elaboradas para responder a m・tiples acontecimientos internacionales -- han sido afectadas por la opini・ de los que est・ fuera del gobierno. Estas opiniones han orientado la pol・ica estadounidense en las intervenciones por motivos humanitarios en Somalia, Ruanda y Hait? en la promoci・ de los derechos humanos en Bosnia y Kosovo, en la creaci・ y la ratificaci・ del Tratado de Libre Comercio de Am・ica del Norte y la Organizaci・ Mundial de Comercio, en las restricciones sobre el uso de minas antipersonales, en la ampliaci・ de la Organizaci・ del Tratado del Atl・tico Norte, en la provisi・ de asistencia econ・ica a los antiguos estados comunistas, en las relaciones con China y Taiw・, en la normalizaci・ de las relaciones con la Rep・lica Socialista de Vietnam, en la continuaci・ de las sanciones econ・icas impuestas a Cuba e Iraq, en la promoci・ de la paz en Irlanda del Norte, y en los esfuerzos por resolver la disputa entre Israel, los estados ・abes y los palestinos.
En cada uno de estos episodios el gobierno de Estados Unidos elabor?una pol・ica tras consultar las ideas y las opiniones de actores no gubernamentales -- y como resultado de ellas -- y, a veces, de la presi・ que tales actores ejercieron. Desde Irlanda del Norte hasta China y Taiw・, toda la amplia gama de cuestiones de pol・ica exterior despu・ de la Guerra Fr・ ha sido influida por las opiniones de hombres y mujeres sumamente versados y concienzudos que trabajan fuera del gobierno.
La floreciente comunidad de personas no afiliadas al gobierno ha sido una fuente de la que han provenido muchos de los m・ destacados funcionarios de cada administraci・ presidencial en los ・timos 40 a・s. Henry Kissinger parece haber sentado la pauta. Estableci?su reputaci・ en los a・s 50 y 60 como catedr・ico de Escuela de Administraci・ P・lica de la Universidad de Harvard y participante regular en los seminarios y grupos de estudio del Consejo de Relaciones Exteriores. De 1969 a 1977 ocup?los puestos de asesor de seguridad nacional y secretario de Estado en las administraciones de Nixon y Ford. Desde 1977 es un ciudadano privado que se mantiene en estrecha comunicaci・ con el gobierno de Estados Unidos, empresas privadas, gobiernos del exterior y candidatos pol・icos.
Este es un patr・ que se ha seguido en los a・s recientes. Los ex secretarios de Estado George Shultz, James Baker III y Lawrence Eagleburger, y la actual secretaria Madeleine Albright se desplazan sin dificultad de un puesto en el gobierno a otro en los centros de ense・nza. As?tambi・ lo hizo el primer asesor del presidente Clinton para asuntos de seguridad nacional Anthony Lake, su segundo secretario de Defensa, William Perry y su segundo director de la Agencia Central de Inteligencia, John Deutch. El secretario de Estado adjunto Strobe Talbott, amigo del presidente Clinton desde que ambos eran becarios Rhodes en la Universidad de Oxford a fines de los a・s 60, trabaj?durante d・adas como periodista para la revista Time antes de ocupar un puesto en el gobierno.
Mientras trabajaba en la revista Time, Talbott ahond?en las complejidades de temas como el control de armamentos, el desarme y la transici・ de la antigua Uni・ Sovi・ica al sistema de mercados abiertos. El ex secretario de Hacienda Robert Rubin, quien ejerc・ inmensa autoridad sobre la pol・ica econ・ica exterior de Estados Unidos, lleg?al gobierno del mundo financiero de Wall Street en Nueva York. Despu・ de dejar su cargo, acept?un empleo como copresidente de Citigroup, uno de los principales bancos y casas de corretaje del pa・. Su sucesor como secretario de Hacienda, Lawrence Summers, era un distinguido catedr・ico de econom・ en la Universidad de Harvard antes de sumarse a la plantilla del Banco Mundial. De ah?pas?a la administraci・ de Clinton, donde se desempe體 primero en el Consejo de Pol・ica Econ・ica del Presidente, luego como vicesecretario de Hacienda y finalmente como secretario de Hacienda desde julio de 1999.
En todas las ・eas de las relaciones exteriores de Estados Unidos, las normas de pol・ica surgen de un di・ogo entre los funcionarios p・licos, elegidos o nombrados, y los ciudadanos. Algunas personas que alternan entre empleos en el sector privado y el sector p・lico informan que usualmente formulan sus ideas m・ innovadoras e influyentes cuando trabajan fuera del gobierno. Muchas m・ nunca trabajan para el gobierno, pero sus opiniones se publican, se discuten y se presentan en reuniones con funcionarios p・licos y desempe・n un papel fundamental en la elaboraci・ de la pol・ica exterior de Estados Unidos.
Peri・icos electr・icos del IIP | Contenido, Agenda de la Pol・ica Exterior de los EUA, Marzo 2000 | P・ina principal del IIP en espa・l