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ESTRATEGIA CONOCIDA Y TACTICAS NUEVAS MOTIVAN Miembro Investigador de Recursos para el Futuro
La Internet se ha convertido en un nuevo punto de encuentro en el que los activistas encuentran a gente con intereses parecidos para promover sus causas. En especial los ambientalistas han sido particularmente efectivos en utilizar el espacio cibern・ico para proteger la Tierra.
Cuando miles de manifestantes asediaban la ciudad de Seattle, Washington, en diciembre de 1999, para denunciar la pol・ica de la Organizaci・ Mundial de Comercio, los editoriales del Washington Post dec・n: "la ・tima vez que se celebraron reuniones sobre la liberaci・ de comercio en Uruguay en 1986, doce organizaciones no gubernamentales (ONG) se apuntaron para observar el proceso. Desde entonces el alcance y la influencia de las ONG se ha extendido incre・lemente, gracias a la Internet". En relaci・ a la serie de acontecimientos de esa semana, el columnista del diario Washington Post, Sebastian Mallaby tambi・ se・l・ "la Internet les ha otorgado a esos grupos tanto poder que no pueden ser excluidos en la pr・tica". ・u・do adquiri・la Internet tanta influencia? ・・o es que una tecnolog・ que s・o reci・ se ha hecho disponible en los ・timos cinco a・s puede proclamarse como la piedra angular de uno de los movimientos colectivos de base m・ impresionantes en Estados Unidos en a・s recientes? Del mismo modo que la Internet est・transformando muchos aspectos de la sociedad, as・cambia el modo en que las ONG se organizan y abogan por causas. Aunque b・icamente la estrategia de defensa de las causas no ha cambiado con la Internet, las t・ticas s・lo han hecho. Los grupos defensores de causas todav・ intentan influir en la pol・ica con argumentos que puedan persuadir a los que toman las decisiones, demuestran tambi・ el gran apoyo que tienen para movilizar a la gente y forjar coaliciones con grupos afines. Sin embargo, la Internet ha introducido una serie de t・nicas nuevas con el prop・ito de influir y movilizar a diferentes grupos, y al hacer esto puede que est・cambiando la esencia misma de las ONG. El impacto de la Internet surge de sus caracter・ticas tecnol・icas particulares. A diferencia de la televisi・ y la radio, la Internet permite que tenga lugar la inter actividad sincronizada entre muchas personas a trav・ de una red dispersa y descentralizada. Con la Internet no existen barreras geogr・icas ni intermediarios. El costo de enviar un mensaje es esencialmente nulo. Los mensajes se pueden difundir en un amplio radio o, si se utiliza la capacidad propia de la Internet, pueden dirigirse a un grupo determinado. Todas estas caracter・ticas significan que la Internet goza de una capacidad, sin precedentes, de conectar a gran velocidad a grupos de intereses de todo el globo terr・ueo. Las ONG que se dedican a temas ambientales se han apresurado en utilizar la capacidad de comunicaci・ por red de la Internet para formar nuevas comunidades del mismo tipo y alentarlas a que act・n colectivamente. El arte de abogar por causas descansa en cuatro elementos estrat・icos: comunicaci・, argumentaci・ efectiva, movilizaci・ de la gente y formaci・ de coaliciones. La Internet aporta nuevas t・nicas a cada uno de estos esfuerzos. Quiz・el impacto m・ obvio de la revoluci・ de la Internet sean las nuevas herramientas de comunicaci・ con las que se hace la pol・ica, aunque en cierto sentido sea lo menos interesante. Las solicitudes, las cartas, los faxes, las llamadas por tel・ono y las visitas a oficinas son la verdadera y mejor manera de comunicarse con los legisladores, ejecutivos y con otras personas que toman decisiones. El correo electr・ico es otra de esas herramientas. Por otra parte el correo electr・ico en cuanto a su funci・ de enviar mensajes no difiere mucho de las cartas y de los faxes. M・ bien, la falta de localizaci・ geogr・ica de la Internet puede debilitar el impacto que el correo electr・ico tenga porque los legisladores no pueden saber si un mensaje por correo electr・ico viene de un votante de su distrito o no. El impacto de la Internet en cuanto al contenido de la comunicaci・ es m・ importante. La explosi・ de informaci・ disponible a trav・ de la Internet, as・como el aumento del acceso a herramientas anal・icas, permite a las ONG la influencia que surge de un argumento s・ido y fundamentado. La Internet permite una acceso sin precedentes a informaci・ espec・ica, especializada e instant・ea sobre los problemas medioambientales. Asimismo, hay cada vez m・ herramientas al alcance de todos para interpretar y analizar los datos. Los que utilizan estas redes fundamentan su poder en el uso de estas potentes herramientas, y luego comparten su informaci・ y experiencia con aliados para que sus argumentos tengan mayor fuerza y alcance. Adem・ de la solidez que tenga un mensaje, su impacto depender・en ・tima instancia de la habilidad de movilizar a la gente para que act・ en base al mismo. La Internet permite nuevas t・ticas, que emplean las mismas t・nicas del mercadeo, dirigidas al consumidor que las de los sitios comerciales de la Web. Las campa・s de defensa de causas v・ Internet se dirigen a los ciudadanos m・ inclinados a apoyar la causa en cuesti・. El objetivo no es simplemente el movilizar a la gente, sino de formar una base y una red de activistas dispuesta a actuar r・idamente. La campa・ de American Heritage Forests (Legado de Bosques de Estados Unidos), cuyo objetivo es prohibir la construcci・ de carreteras en los bosques nacionales, no hace mucho tiempo envi・a los servidores de las computadoras de la Casa Blanca unos 170 mil mensajes electr・icos generados a trav・ de una campa・ dirigida a personas aficionadas a actividades al aire libre. La campa・ utiliz・los servicios de Juno, un proveedor de Internet que recoge informaci・ personal de sus 13 millones de suscriptores a cambio de correo electr・ico gratis, y luego utiliza dicha informaci・ para campa・s publicitarias y pol・icas. Las campa・s a trav・ de la red han permitido que los grupos de defensa del medio ambiente lleguen a sectores de la poblaci・ totalmente nuevos. En el caso de American Heritage Forests, la mayor・ de las personas que actuaron en base al mensaje no estaban a・ afiliadas a ning・ grupo ambientalista. A todos los que participaron se les incluy・en la red de defensores de causas, para ser contactados en futuras campa・s pol・icas que necesiten una acci・ r・ida. T・ticas similares, de identificar grupos afines, pueden emplearse tambi・ para recaudar fondos, lo cual es m・ f・il hoy a trav・ de las conexiones que garantizan medios confidenciales para la transmisi・ de informaci・ financiera. Adem・ de movilizar a la gente, la Internet es un herramienta excelente para formar coaliciones estrat・icas. Por ejemplo, las manifestaciones ante la reuni・ de Organizaci・ Mundial de Comercio en Seattle, fueron forjadas por una coalici・ dispar entre la Iglesia Metodista Unificada, el grupo Amigos de la Tierra "una ONG ambientalista", los sindicatos de los Camioneros y los sindicatos de la Siderurgia. Muchos de los grupos que se manifestaron en Seattle en 1999 utilizaron t・ticas similares a trav・ de la Internet para desalentar las negociaciones entre la Organizaci・ para la Cooperaci・ y el Desarrollo Econ・ico (OCDE) y el Acuerdo Multilateral sobre Inversiones (AMI) en 1998. La oposici・ al AMI constaba de 600 grupos en 70 pa・es. Una persona que formaba parte de la oposici・ mencion・la influencia de la Internet para coordinar esta manifestaci・ por todo el mundo: "cualquier cosa que un negociador le mencione a otra persona entre bambalinas, la tendremos en la Internet en menos de una hora, por todo el mundo... Si nos enter・amos de algo que fuera importante para alg・ pa・, se lo comunicar・mos a nuestro aliado en dicho pa・ inmediatamente. No creo que los Estados puedan volver a llevar a cabo negociaciones comerciales secretas otra vez". No s・o la Internet crea nuevas t・ticas para que los grupos defensores de causas puedan comunicarse, discutir, movilizar y coordinar actividades, tambi・ puede que est・cambiando la esencia de las ONG mismas. A medida que se llevan a cabo m・ actividades v・ Internet, la necesidad de contratar personal y nuevos asociados disminuye. Con una campa・ de defensa efectiva v・ Internet, incluso los peque・s grupos de inter・ pueden tener un gran impacto. Efectivamente, la Internet ha creado la posibilidad de que los grupos de defensa existan casi en su totalidad en el espacio cibern・ico. Mientras que antes los grupos ten・ que afiliar a nuevos socios y movilizarlos, las campa・s v・ Internet borran la distinci・ entre reclutamiento y movilizaci・. La capacidad de llevar a cabo campa・s de defensa de una causa con un costo m・imo amenaza ya a algunas ONG medioambientales, dado que los cap・ulos regionales y locales no necesitan depender tanto de la sede para socios y recursos. Del mismo modo que algunas ONG consisten en organizaciones "virtuales", sus socios pueden ser "virtuales" tambi・. Los especialistas en el tema han definido el t・mino "astroturf" para denominar a la persona que ofrece su apoyo s・o una vez y lo distingue de aquella persona perteneciente al colectivo de base que presta su firme apoyo como socio. En este sentido, aunque los grupos de defensa de una causa han hallado personas dispuestas a apoyar la causa por una vez solamente, les ha sido m・ dif・il mantener un inter・ y actividad a largo plazo. En efecto, la percepci・ de que gran parte del activismo v・ Internet es en efecto del tipo "astroturf" ha conducido a estrategias creativas para ocultar su origen por la red. As・ que en lugar de enviar mensajes electr・icos, al pulsarse el icono de los sitios Web de algunos grupos defensores de causas se generan cartas y faxes personales, e incluso se inicia una llamada telef・ica entre el usuario de la computadora y la oficina pertinente del Congreso. Las proclamas sobre la capacidad de la Internet de fomentar el poder de las ONG puede interpretarse de diferentes maneras. La Internet puede que fomente la introducci・ de una nueva era de democracia directa y de fuerte participaci・ c・ica en la cual esta tecnolog・ de la Internet supere las ya conocidas barreras de identificaci・, organizaci・ y de expresi・ p・lica leg・ima. Sin embargo, desde una perspectiva pesimista, la movida hacia la red puede que est・poniendo herramientas muy poderosas en manos de grupos que no representan, ni responden a ning・ colectivo de base verdadero, y cuyas campa・s sean fruto de caprichos p・licos, pasajeros y ef・eros. Es demasiado prematuro para saber cu・ de las dos corrientes dominar・el activismo a trav・ de la red. Todo lo que sabemos ahora es que la Internet continuar・cambiando por un tiempo las reglas del juego para los defensores del medio ambiente y para los encargados de tomar decisiones.
Bierle realiza estudios de investigaci・ sobre el papel de la participaci・ p・lica en la toma de decisiones con respecto al medio ambiente en Resources for the Future (www.rff.org). Al principio de la p・ina | Contenido, Cuestiones Mundiales, Noviembre 2000 Peri・icos electr・icos de IIP | P・ina principal de IIP en espa・l |