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Uno de los expertos m・ prominentes de Norteam・ica en materia de adicci・ a drogas discute algunos de los ・timos descubrimientos acerca del consumo, adicci・ y tratamiento de los drogadictos. Las drogas adictivas pueden cambiar el cerebro de modos fundamentales, dice, al producir ansia y consumo de drogas compulsivos e incontrolables. Leshner fue entrevistado por el redactor colaborador Jerry Stilkind.
Pregunta: ・n primer lugar, hay tipos de personalidad o condiciones socioecon・icas particulares predominantes entre aqu・los que prueban una droga?
Leshner: Hay diferentes formas de enfocar esta pregunta. Una es reconocer que en el consumo y la adicci・ a drogas hay 72 factores de riesgo que han sido identificados. No todos tienen la misma importancia. Operan ya sea a nivel del individuo, a nivel de la familia o a nivel de la comunidad. Son, dicho sea de paso, los mismos factores de riesgo de cualquier otra cosa mala que puede ocurrir -- por ejemplo, la pobreza, racismo, debilidad paterna, presi・ de los compa・ros e involucrarse con el grupo indebido de ni・s. Lo que hacen estos factores de riesgo es aumentar la probabilidad de que la gente con ciertas caracter・ticas consuma, de hecho, drogas.
Pero no se puede hacer generalizaciones porque la mayor・ de la gente que tiene una cantidad de factores de riesgo nunca consume drogas. No obstante la importancia que tienen estos factores de riesgo, no son determinantes.
Entonces, ・u?es lo que determina, digamos, que Pedrito consumir? drogas y se convertir?en adicto a las drogas? No se trata de la misma cuesti・. El hecho de que Pedrito consuma o no drogas tiene que ver con su situaci・ personal -- ・st?bajo tensi・, sus compa・ros consumen drogas, las drogas est・ f・ilmente a su alcance, qu?clase de presi・ hay para que consuma drogas y est? Pedrito en una situaci・ de su vida que, en efecto, quiere remediar? Es decir, siente Pedrito que si cambia su disposici・ de ・imo se sentir?mejor, vivir?una vida m・ feliz? La gente, al principio, toma drogas para modificar su disposici・ de ・imo, su percepci・ o su estado emocional. Consume drogas para sentirse mejor. No las consume para contrarrestar el racismo o la pobreza. Consume drogas que lo hagan sentirse bien. Y nosotros, dicho sea de paso, sabemos much・imo acerca de c・o las drogas lo hacen sentir bien a uno, por qu?lo hacen sentirse bien, los mecanismos cerebrales involucrados en eso.
Ahora bien, hay diferencias individuales, no s・o en cuanto a si una persona consumir?drogas o no, sino en cuanto a c・o responder? a las drogas una vez que las tome. Un estudio de la Universidad de Harvard, publicado hace algunas semanas, demostr?que hay un componente gen・ico que determina cu・to le gusta a una persona la marihuana. Esto es muy interesante porque la predicci・, por supuesto, se・la que cuanto m・ le guste a uno, m・ proclive ser? uno a consumirla de nuevo, y mayor la probabilidad de convertirse en adicto. De manera que hay un componente gen・ico en su respuesta inicial a la droga -- lo quiera o no lo quiera -- y tambi・ en la vulnerabilidad a convertirse en adicto una vez que ha comenzado a consumirla. Sabemos mucho m・ de esto en lo que se refiere al alcohol que en lo que se refiere a otras drogas.
Pregunta: ・uiere decir usted que la composici・ gen・ica de una persona puede ser tal que se estimula m・ que otra persona al consumir coca・a? ・s eso lo que usted quiere significar por vulnerabilidad?
Leshner: No hay duda de que hay diferencias individuales en las experiencias del consumo de drogas -- no todos se convierten en adictos con la misma facilidad. Hay un mito que me ense・ron cuando era ni・, y era que si uno consume hero・a una vez, instant・eamente se vuelve adicto por el resto de su vida. No es verdad. Algunos se convierten en adictos muy r・idamente, y otros se convierten en adictos mucho menos r・idamente. ・or qu? ocurre eso? Bueno, probablemente lo determinan los genes, y otros factores desconocidos como el medio ambiente, el contexto social y lo que uno es.
Pregunta: ・s cierto esto para la gente de todo el mundo -- de Estados Unidos, Europa Occidental, la India, Colombia?
Leshner: El fen・eno fundamental de convertirse en adicto es un evento biol・ico y, por lo tanto, es el mismo en todas partes, y los principios subyacentes que describen la vulnerabilidad, o la propensi・ a volverse adicto, son universales.
Pregunta: ・u?es la adicci・? ・・o se crea en el organismo?
Leshner: Ha habido una prolongada discusi・ acerca de la diferencia entre la adicci・ f・ica, o dependencia f・ica, y la dependencia sicol・ica, las formas de la adicci・ que corresponden al comportamiento. Esa es una distinci・ in・il y sin importancia. Primero que todo, no todas las drogas que son sumamente adictivas llevan a los s・tomas dram・icos de la abstinencia cuando se deja de consumirlas. Aqu・las que s?lo hacen -- el alcohol y la hero・a, por ejemplo -- producen una dependencia f・ica, lo que significa que cuando se deja de consumirlas se siente los s・tomas de la abstinencia -- problemas gastrointestinales, temblores, calambres, respiraci・ dificultosa en ciertas personas y dificultades con el control de la temperatura.
Las drogas que no producen esos s・tomas de abstinencia incluyen algunas de las substancias m・ adictivas que se conocen -- la coca・a crack y las metanfetaminas son los dos ejemplos m・ dram・icos. Estas son substancias enormemente adictivas, y cuando uno deja de consumirlas se siente deprimido, se siente triste, ans・ la droga, pero no sufre los s・tomas de abstinencia dram・icos --que nosotros llamamos "floridos".
En segundo lugar, cuando alguien sufre estos s・tomas de abstinencia dram・icos en el caso del alcohol y la hero・a, tenemos medicinas que controlan muy bien esos s・tomas. De modo que la cuesti・ importante no es la desintoxicaci・. La cuesti・ importante es lo que llamamos adicci・ cl・ica, o la manifestaci・ cl・ica de la adicci・, la cual es el ansia y el consumo compulsivos e incontrolables de la droga. Eso es lo que importa. La gente tiene problemas para comprender que el ansia incontrolable y compulsiva de drogas --y las palabras "compulsiva" e "incontrolable" son muy importantes-- es el resultado de los cambios fundamentales que las drogas producen en el cerebro.
Pregunta: ・・o cambian las drogas el cerebro? ・u? hace que uno se sienta bien y quiera consumir m・?
Leshner: Una vez m・, separaremos el consumo inicial de la droga de la adicci・. Si bien la adicci・ es el resultado del consumo voluntario de drogas, la misma ya no es un comportamiento voluntario, es un comportamiento incontrolable. De modo que el consumo y la adicci・ a las drogas no son parte de un solo proceso continuo. Una procede del otro, pero el individuo pasa en realidad a un estado cualitativamente diferente. Ahora bien, sabemos m・ acerca de las drogas y el cerebro que lo que sabemos acerca de cualquier otra cosa y el cerebro. Hemos identificado los receptores que hay en el cerebro para cada droga adictiva importante. Conocemos los compuestos naturales que se vinculan normalmente con esos receptores en el cerebro. Conocemos, en general, el mecanismo mediante el cual cada droga adictiva importante produce sus efectos euf・icos.
Pregunta: ・nclusive el tabaco, el alcohol y la marihuana?
Leshner: El tabaco, el alcohol, la marihuana, la coca・a, la hero・a, los barbituratos, los inhalantes -- toda substancia adictiva. Sabemos una cantidad enorme. Sabemos tambi・ que cada una de estas drogas tiene su propio sistema receptor -- su propio mecanismo de acci・. Pero, adem・ de tener mecanismos de acci・ idiosincr・icos, cada una tiene mecanismos de acci・ comunes. Ese mecanismo de acci・ com・ es lo que causa la liberaci・ de la dopamina, una substancia presente en la base del cerebro, en lo que en realidad es un circuito llamado el camino de gratificaci・ mesol・bico. Ese circuito tiene un neurotransmisor neuroqu・ico, que es la dopamina.
Creemos que la experiencia positiva de las drogas circula a trav・ del camino mesol・bico-dopamina. Sabemos eso, porque si se bloquea la activaci・ del camino de la dopamina, los animales que se han venido administrando drogas a s?mismos, dejan de hacerlo. Adem・ de eso, hace aproximadamente una semana, Nature Magazine (el peri・ico brit・ico de ciencia y medicina) public?un estudio que demuestra que cuanto mayor es la activaci・ del sistema de la dopamina luego de la administraci・ de coca・a, mayor es la experiencia de euforia. De modo que sabemos que ・te es un elemento cr・ico, y sabemos que toda substancia adictiva modifica los niveles de la dopamina en esa parte del cerebro. Es decir, el alcohol, la nicotina, las anfetaminas, la hero・a, la coca・a, la marihuana -- todas producen cambios en el n・leo accumbens, en el camino mesol・bico en la base del cerebro.
Sabemos tambi・ que en la conexi・ entre el tegmen ventral y el n・leo accumbens -- en el circuito mesol・bico -- por lo menos la coca・a, la hero・a y el alcohol producen cambios similares a nivel bioqu・ico. Es decir, no s・o en t・minos de cu・ta dopamina se produce, sino tambi・ en cuanto a los efectos similares que tienen estas substancias mucho tiempo despu・ de que se deja de consumir la droga. De modo que lo que importa es que estamos cerca de comprender la esencia com・ de la adicci・ en el cerebro y esto nos interesa porque nos dice c・o elaborar medicamentos para la adicci・ a drogas. Esa es la meta -- c・o tratar la adicci・ a drogas.
Pregunta: Pero, con el tiempo, ・l cerebro de un adicto no libera menos y menos dopamina? De modo que, ・・o es que el adicto sigue sinti・dose bien? ・・o se pone euf・ico si los niveles de dopamina se reducen en lugar de aumentar?
Leshner: He aqu?otra indicaci・ de la diferencia entre consumo y adicci・ a drogas. Inicialmente, consumir drogas aumenta los niveles de dopamina, pero con el tiempo, tiene en realidad un efecto contrario. Es decir, los niveles de dopamina descienden. Y una de las razones por las que creemos que la mayor・ de los adictos tienen problemas para experimentar placer es que la dopamina es importante para experimentarlo, y cuando los niveles son bajos uno no se siente tan bien. Pero una vez que el individuo se ha vuelto adicto, en realidad no consume la droga para lograr euforia.
Es el caso de la adicci・ a la hero・a, inicialmente, toman la droga para llegar a la euforia, pero finalmente la toman para evitar sentirse enfermos. Lo mismo ocurre, en cierta medida, con la adicci・ a la coca・a crack. Es decir, que encontramos que los que toman coca・a se sienten despu・ gravemente deprimidos, de modo que, en efecto, se administran medicina a s?mismos, al tomar coca・a crack para evitar la depresi・. Lo que tratan de hacer es empujar hacia arriba sus niveles de dopamina, lo cual no ocurre, pero siguen tratando de hacerlo.
Pregunta: Quiz・ deber・mos asegurarle a la gente que un cierto nivel de dopamina lo producen normalmente en el cerebro los alimentos o las actividades placenteros, y que es necesaria para la vida humana. ・s eso correcto?
Leshner: La dopamina es una substancia muy importante de muchas maneras diferentes. Est? por ejemplo, involucrada en la funci・ motora. Para mantener la funci・ motora, uno debe tener una cantidad m・ima de dopamina. El mal de Parkinson es un d・icit de los niveles de dopamina, lo cual resulta en problemas motores. Tanto la esquizofrenia como la depresi・ tienen componentes de dopamina, la esquizofrenia sobre todo. De hecho, las drogas antisic・icas operan con los niveles de dopamina. Entonces, lo que se necesita es equilibrar la dopamina, no aumentarla o disminuirla. Uno trata de mantener la dopamina a un nivel normal. Y, nuevamente, pensamos que la gente que es adicta tiene problemas para experimentar placer porque sus sistemas de dopamina est・ alterados.
Pregunta: Si el funcionamiento del cerebro cambia durante la adicci・, ・s permanente esta alteraci・, o pueden otras drogas administradas por m・icos o los cambios de comportamiento que implican diversos programas, llevar de nuevo el cerebro a un estado no adicto, no afectado?
Leshner: Las drogas adictivas tienen por lo menos dos categor・s de efectos. Una es la que yo llamar?"da・ cerebral". Es decir, destruyen literalmente c・ulas o funciones en el cerebro. Por ejemplo, si una persona consume inhalantes, destruye literalmente tejido cerebral. Si consume grandes dosis de metanfetamina, se cree que destruye literalmente tanto la dopamina como las neuronas serotoninas. En la mayor・ de los casos, sin embargo, se cree que los cambios en el cerebro asociados con la adicci・ son reversibles de una manera u otra, o pueden compensarse. Sabemos que el cerebro de un adicto es substancialmente diferente del de una persona no adicta, y contamos con muchas se・les de esas diferencias -- cambios en los niveles de dopamina, cambios en diversas estructuras y en diversas funciones a nivel bioqu・ico. Sabemos que algunos de estos cambios, como la capacidad para producir dopamina, mejoran con el tiempo. Lo que no sabemos es si mejoran hasta volver a la normalidad total.
En segundo lugar, sabemos que algunas medicinas pueden compensar o pueden revertir algunos efectos. Si el cambio es reversible, nuestra meta es revertirlo. Si no es reversible, pero todav・ es necesario devolverle a esa persona su funcionamiento normal, se necesita un mecanismo que compense el cambio.
Pregunta: Eso nos lleva a la cuesti・ de los programas de prevenci・ y tratamiento. ・rimero, qu?clase de programas se sabe que tienen ・ito?
Leshner: Un problema que hay en la prevenci・ de la adicci・ a drogas es que la gente piensa en t・minos de programas, en lugar de pensar en t・minos de principios. Pero la verdad es, como ocurre con todo lo que uno estudia cient・icamente, que los programas generales que se aplican exactamente de la misma manera en cualquier parte en todo el mundo no dan resultado. Lo que se necesita son m・ bien principios gu・s. Y hemos apoyado ya m・ de diez a・s de investigaci・ de la prevenci・; hemos podido deducir realmente una serie de principios acerca de lo que da resultado en la prevenci・; y acabamos de publicar la primera gu・ de base cient・ica para la prevenci・ de la adicci・ a drogas que se haya preparado jam・. Y algunos de esos principios son bastante obvios una vez que se los declara, pero si uno no los dice, no los aplica. Por ejemplo, los programas de prevenci・ deben ser culturalmente apropiados. Bueno, la gente siempre ha dicho eso, y entonces observan los programas de prevenci・ y dicen: "Ah, bueno, voy a tomar ese y aplicarlo en mi pa・". Despu・ se sorprenden cuando no funciona. Bueno, para cualquier cosa que uno haga es necesario conocer el contexto cultural.
Otro principio obvio es que los programas necesitan ser apropiados para las distintas edades. Todos saben que los j・enes, al comienzo de la adolescencia, son especies diferentes de aqu・los que est・ al final de la adolescencia. De modo que es necesario tratarlos de manera diferente. Los mensajes tienen que ser diferentes. La industria de la publicidad ha hecho un buen trabajo en este aspecto.
Adem・, a la gente con frecuencia le gustan los programas de prevenci・ que hay que aplicar "una sola vez". Ir al problema, hacer tal y tal cosa, y entonces el problema queda resuelto. Bueno, eso nunca resulta. Se necesitan esfuerzos sostenidos con lo que llamamos "impulsadores". Se hace la primera intervenci・, luego se vuelve a hacer otra intervenci・, y luego otra, y finalmente uno inocula exitosamente al individuo. Hay toda una serie de principios esbozados en un folleto que publicamos recientemente -- "Preventing Drug Use Among Children and Adolescents: A Research Based Guide" (Prevenci・ del Consumo de Drogas entre Ni・s y Adolescentes; Gu・ Basada en la Investigaci・) -- y una lista de verificaci・ con la que se pueden evaluar programas.
Pregunta: Ese folleto, ・st?en el sitio que ustedes tienen en la Web?
Leshner: S? Se puede encontrar ese folleto sobre la prevenci・ en: www.nida.nih.gov, busc・dolo en publicaciones. All?se puede recoger todo el folleto.
Pregunta: ・u?programas se ha encontrado que son m・ efectivos en el tratamiento de los adictos, los programas basados en el comportamiento o los programas m・icos? ・ es que necesitan complementarse unos con otros?
Leshner: Yo creo que la adicci・ es una enfermedad cerebral, pero una clase especial de enfermedad cerebral -- una enfermedad cerebral que tiene aspectos de comportamiento y sociales. Por lo tanto, los mejores tratamientos van a ocuparse de los aspectos biol・icos, de comportamiento y de contexto social. Ahora bien, me parece que a la gente le es dif・il comprender eso, pero se trata de un principio muy importante. Hay estudios que demuestran que aunque el tratamiento que tiene relaci・ con el comportamiento puede ser muy efectivo, combinar los dos los hace m・ efectivos. Adem・ de eso, recordemos que la gente que es adicta t・icamente lo ha sido por muchos, muchos a・s y, por lo tanto, casi tiene que volver a aprender a vivir en sociedad. Y esa es una parte del tratamiento.
Pregunta: Un enfoque abarcador como ese parece bastante costoso. ・s m・ costoso que un programa de prevenci・?
Leshner: La cuesti・ se reduce a si vamos a tratar de comparar el tratamiento de un individuo una vez que es adicto, lo cual implica hacer un an・isis de costo y beneficio de lo que el h・ito de ese individuo le cuesta a la sociedad, en comparaci・ con un programa masivo de prevenci・ que podr・ costar s・o tres centavos por persona pero que s・o afecta a una o dos personas que hubieran consumido drogas por primera vez. De modo que no es una comparaci・ que realmente pueda hacerse. Sin embargo, puedo decirle que aun los tratamientos m・ costosos -- con internaci・, en comunidades terap・ticas que, seg・ la clase particular de programa, cuestan entre 13.000 y 20.000 d・ares por a・ y por persona, son mucho menos costosos que encarcelar a la gente. Los costos del encarcelamiento son de 40.000 d・ares al a・ por persona. De modo que la relaci・ de costo y beneficio est? siempre a favor del enfoque de tratamiento.
Pregunta: ・u・tos drogadictos hay en Estados Unidos y en el mundo entero?
Leshner: Creemos que hay en Estados Unidos alrededor de 3,6 millones de individuos adictos a la hero・a, la coca・a crack, las anfetaminas, la marihuana -- las drogas ilegales. De modo que por lo menos esa cantidad necesita tratamiento. Y luego los consumidores empedernidos se suman a esa cifra. Es imposible saber con exactitud el n・ero total de los que necesitan tratamiento, pero probablemente est?entre cuatro y seis millones de personas. No s?cu・es son las cifras comparables a nivel internacional.
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Jerry Stilkind escribe sobre temas relacionados con las drogas, el medio ambiente y otros asuntos para el equipo de Temas Mundiales del Servicio Informativo y Cultural de Estados Unidos.
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Publicación Electrónica del USIS,
Vol. 2, No. 3, Julio de 1997