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La corrupci・ es una realidad generalizada en muchos pa・es en desarrollo, algo que trasciende la pol・ica y elude los mejores programas y soluciones r・idas. Reducirla requiere un esfuerzo intenso y prolongado que incluya una prensa emprendedora y libre, afirma David Pezzullo. Pezzullo ha sido periodista investigador del diario La Prensa de Nicaragua, ・gano firmemente en oposici・ a la corrupci・ durante la dictadura derechista de Anastasio Somoza, durante el r・imen sandinista izquierdista, y el actual gobierno democr・ico. Actualmente elabora y dirige programas contra la corrupci・, as?como de capacitaci・ de periodistas, en el Instituto de Desarrollo Econ・ico del Banco Mundial.
Las pruebas reunidas por el Banco Mundial y por Transparencia Internacional sugieren en forma creciente que el padrinazgo, el nepotismo, el soborno -- la corrupci・ en peque・ y gran escala - - m・ que lubricar, lijan hasta la maquinaria estrictamente econ・ica de la sociedad. El costo de la corrupci・ a la subyacente cultura social y pol・ica es m・ dif・il de medir. Sin embargo, si se lo juzga seg・ la estabilidad pol・ica, la cohesi・ social, y el respaldo ciudadano al estado, el costo es inmenso, particularmente en el mundo en desarrollo.
・ero de d・de pueden venir los cambios necesarios para refrenar la corrupci・, en la actitud y la conducta subyacentes as?como en las instituciones? ・ qu?puede hacer la comunidad mundial para estimular eficazmente un cambio pac・ico?
Al asumir la corrupci・ una posici・ conspicua en el desarrollo, se hace m・ evidente la funci・ de la prensa para refrenarla. A la prensa, que por lo general es la primera en exponer los actos de corrupci・, muchas veces tambi・ se le pide que haga m・ porque se necesita hacer m・. A los medios informativos se les pide que exijan reformas y que encabecen el esfuerzo para prevenir la corrupci・. Hay quienes arguyen que esto es inherentemente peligroso, que los medios informativos no deber・n asumir las responsabilidades reservadas para el gobierno y la sociedad en general. Se dice que la prensa no tiene los medios para pasar eficazmente m・ all?de su funci・ tradicional de exponer malversaciones. Y que no es lo suficientemente responsable para encabezar las reformas.
En lo que sigue, me refiero brevemente al papel cambiante de la prensa con respecto a la corrupci・ en Nicaragua y Africa Oriental. En Nicaragua, observ?directamente el poder que tienen los medios informativos investigadores para exponer la corrupci・, as?como la impotencia de los medios para ponerle fin. Es posible que una de las soluciones de este dilema lo sean los programas de capacitaci・ period・tica que auspicia el Instituto de Desarrollo Econ・ico del Banco Mundial. Estos programas han empezado a mostrar resultados positivos en la oposici・ a las pr・ticas corruptas en Africa Oriental y, el instituto tiene planes para aplicar las lecciones all?aprendidas a programas similares en Nicaragua y otros pa・es de Am・ica Latina.
LA EXPERIENCIA DE NICARAGUA
La prensa nicarag・nse, particularmente durante la dictadura de Somoza, fue el refugio de las esperanzas democr・icas en un mar de represi・ y corrupci・. A partir de los a・s cincuenta, Pedro Chamorro hizo que el diario La Prensa fuese la voz de la oposici・ a los abusos del r・imen de Somoza y se convirti?en el l・er de la sociedad civil en su oposici・ a la dictadura. La oposici・ que foment?fue de base amplia, al abordar cuestiones pol・icas, econ・icas y sociales.
El asesinato de Chamorro, en 1978, incit?a una insurrecci・ popular que trajo al poder al r・imen sandinista. Los sandinistas adoptaron el idioma de la reforma, pero gobernaron por la fuerza y utilizaron su poder para enriquecerse, muy parecido a como lo hab・ hecho Somoza. Violeta, la viuda de Pedro Chamorro, se convirti?en l・er de la oposici・ pac・ica a los sandinistas, y el diario La Prensa, un tercio del cual le pertenec・, una vez m・ reanud?la lucha contra la corrupci・ y represi・, a pesar de una censura estricta.
En 1990, Violeta Chamorro asumi?la presidencia de Nicaragua luego de una elecci・ libre, pero la democracia no barri?la telara・ de los viejos h・itos de usar el poder para obtener ganancias personales que hab・ existido durante siglos. Los programas financiados por donadores internacionales para reformar las instituciones y la econom・ para que sirviera a todos los ciudadanos y para refrenar la corrupci・, fueron entorpecidos o tergiversados por el padrinazgo, el nepotismo y el abuso del poder.
El gobierno segu・ reflejando el arreglo colonial subyacente, en el que el gobernador entrante distribu・ entre sus defensores tierras y tributos tomados de aqu・los que no eran sus partidarios. En t・minos econ・icos, esto significaba que la mayor・ de los contratos del gobierno estaban arreglados de antemano, las llamadas a licitaci・ t・icamente eran una farsa, y hasta los esfuerzos de reforma, como la privatizaci・, se tergiversaban para enriquecer a los miembros de ciertos grupos. Las personas influyentes gozaban de exenciones impositivas y arancelarias, contratos suculentos y pr・tamos leoninos, que eliminaban del mercado a los empresarios peque・s y medianos y le pasaban los altos costos al p・lico mayormente empobrecido. El poder judicial era demasiado d・il para imponer las pocas leyes que prohib・n conflictos de inter・ y negocios fraudulentos. Y el parlamento era demasiado parcial para modernizar la legislaci・ en forma efectiva. En esencia, la oportunidad que Nicaragua ten・ para crear una sociedad estable era socavada por la corrupci・ generalizada.
PARA REFRENAR LA BESTIA
Nosotros, los de La Prensa, empezamos a producir reportajes de investigaci・ period・tica basados en s・idas pruebas documentadas que detallaban c・o, por ejemplo, se construyeron hospitales a un costo de solamente 20 millones de d・ares con un pr・tamo de 40 millones de d・ares hecho por Espa・. Una vez que tuvimos concretados un n・ero de casos s・idos, ayudamos a presentar pruebas a la auditor・ general del pa・ para su mayor escrutinio. La mayor・ de estos casos fueron dados a publicidad por los medios informativos internacionales, lo que aument?la presi・ para que el gobierno realizara una rendici・ de cuentas plena. En el proceso, nosotros, junto con periodistas de otros ・ganos noticiosos y un n・ero de reformadores dentro y fuera del gobierno, logramos describir el mecanismo con el que se malversaba o desviaba la generosa ayuda extranjera.
Los reportajes de La Prensa generaron indignaci・ p・lica pero poca reforma de gran alcance. Solamente pod・mos insinuar c・o se tergiversaban decisiones pol・icas claves para redundar en ganancias monetarias personales y se socavaba el proceso electoral con dinero sucio de la campa・ pol・ica.
Hubo un n・ero de otros casos en Am・ica Latina en los que periodistas como Roberto Eisenmann, en Panam? y Jacobo Timmerman, en Argentina, resistieron al gobierno arbitrario. Sin embargo, ninguno de estos esfuerzos logr?generar gestiones sistem・icas de reforma.
Varios donadores extranjeros -- entre ellos la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional y el Servicio Informativo y Cultural de Estados Unidos -- financian programas de capacitaci・ de periodistas, principalmente para los medios impresos. Estos programas familiarizan a cientos de periodistas locales con las t・nicas de reportaje y normas ・icas m・ modernas, pero la interferencia de parte de propietarios y directores de peri・icos en los programas pol・icos que acompa・n al respaldo financiero sigue siendo un impedimento al reportaje fidedigno. En esencia, los conflictos de inter・ al nivel m・ alto comprometen la objetividad de la prensa. Los intentos de modernizar los medios informativos reflejan los esfuerzos de modernizar al estado, un proceso dispareja y lento.
Pero los cambios est・ en camino. Se ha publicado en Nicaragua un n・ero de encuestas acerca de la corrupci・, que revelan que se percibe un nivel alto de soborno en la polic・, las escuelas, los hospitales y cl・icas, los tribunales y en el parlamento. Para diciembre de 1998 se tiene programado celebrar en Nicaragua el primer cursillo pr・tico sobre Integridad Nacional, con el fin de reunir una extensa gama de partes interesadas con el prop・ito de desarrollar planes de acci・ para refrenar el robo de los recursos de socorro y ayuda para la reconstrucci・ luego del hurac・ Mitch. Los planes de capacitaci・ de periodistas incluyen la ense・nza de las posibilidades de reunir informaci・ de la Internet y la necesidad de una doble verificaci・ de las fuentes de informaci・; se les advierte que no deben publicar rumores infundados o comunicados de prensa sin contexto. Se alienta a los periodistas a elevar su sentido del profesionalismo por encima de las lealtades pol・icas y a compartir la informaci・ con sus contrapartes de los medios informativos competidores. En el cursillo pr・tico se organizar?discusiones acerca de las leyes de prensa anticuadas que conceden a las autoridades vastos poderes para silenciar a los reporteros.
Se reunir?a los periodistas nicarag・nses con l・eres de los sectores gubernamentales y privados con el fin de que ambas pares se sientan m・ c・odas y haya m・ acceso. El proceso contiene la promesa de crear consenso en torno de unas pocas medidas que pueden ejercer una gran influencia. Sobre esta base, es mucho m・ probable que las reformas propuestas por una variedad de partes interesadas echen ra・es. Y simplemente la experiencia del gobierno y de la sociedad civil, al trabajar como iguales en la planificaci・ pol・ica, crea una oportunidad para que haya un gobierno m・ abierto y una participaci・ m・ activa y constructiva de la sociedad civil -- lo que hace que los tratos con personas de ciertos grupos sean m・ arriesgados y produzcan menos beneficios durante el proceso de reforma estructural a largo plazo hacia un estado m・ responsable.
La confianza y el profesionalismo aumentados entre los periodistas probablemente cambiar・ con el tiempo la din・ica de la sala de redacci・, al igual que la reforma institucional y la capacitaci・ para la funci・ p・lica modernizar・ gradualmente al gobierno. El Instituto de Desarrollo Econ・ico organiz? recientemente cursillos pr・ticos de capacitaci・ de periodistas en Uganda, Tanzan・, Etiop・, Ben・, Mauricio y Camer・. Adem・ de Nicaragua, el instituto planea cursillos similares en otros pa・es latinoamericanos, con la esperanza de proveer ideas para crear medios informativos responsables e independientes que fortalezcan la transici・ hacia una democracia m・ plena.
APRENDER DE LA EXPERIENCIA GANADA EN AFRICA ORIENTAL
En Uganda, a partir de los ・timos a・s de la d・ada de 1980, un r・imen no elegido, dominado por los militares, inici?un programa ambicioso para reformar el estado dictatorial y corrupto luego de una larga guerra civil. A mediados de la d・ada de 1990, el gobierno, con la ayuda del Instituto de Desarrollo Eccon・ico, empez?a experimentar un proceso de participaci・ llamado "Sistema de Integridad", con el fin de integrar la sociedad p・lica y civil en el proceso de combatir la corrupci・. En Tanzan・, aproximadamente al mismo tiempo, el presidente elegido se convirti?en palad・ del uso de cursillos pr・ticos de capacitaci・ y participaci・ de base amplia para introducir la rendici・ de cuentas en el gobierno.
En los dos pa・es, el Sistema de Integridad utiliz?encuestas para medir las percepciones del p・lico acerca de la corrupci・, para descubrir la extensi・ del soborno e identificar las ・eas de problemas. Bas・dose en los datos s・idos de las encuestas, los grupos de trabajo reunidos en los Cursillos sobre Integridad Nacional desarrollaron planes de acci・ para los diversos sectores de interesados claves -- o "pilares de integridad" -- como la rama ejecutiva, el parlamento, el sector privado, la polic・ y los medios informativos. De los cursillos pr・ticos surgieron planes de acci・ que trazaron los lineamientos de las pol・icas contra la pr・tica corrupta, en los que las reformas institucionales a plazo largo se combinaban con medidas a plazo corto, como promesas, campa・s de comunicaciones y apertura del acceso a la informaci・ del gobierno.
Como parte del Sistema de Integridad se inici?un programa ambicioso de capacitaci・ de periodistas, en la creencia de que los medios informativos necesitaban aumentar su capacidad si es que iban a exigir en forma efectiva, responsable y cre・le una rendici・ de cuentas de parte del gobierno.
Tanto en Uganda como en Tanzan・, m・ de la mitad de los periodistas de los medios impresos recibieron capcacitaci・ en cuanto a ・icas b・icas del periodismo, as?como t・nicas de investigaci・ y reportaje. Se adiestr?a los periodistas sobre conceptos jur・icos, como la difamaci・, y las normas ・icas que pueden aumentar su credibilidad y sus fuentes de informaci・. Se les ense體 a los reporteros la importancia de colaborar unos con otros de modo que pudieran pasar informaci・ cualesquiera que fuesen los lineamientos pol・icos y lograr que sus art・ulos se publicasen a pesar de la oposici・ de sus directores, que muchas veces estaban ligados a partidos y l・eres pol・icos. En el proceso, se desarrollaron estudios de casos y se aument?la eficacia de las organizaciones de periodistas locales, como Commonwealth Broadcasters Association. En Uganda, los periodistas recientemente capacitados fundaron un nuevo peri・ico.
En vista de que ha disminuido la voluntad pol・ica emanada desde arriba para procurar una mayor rendici・ de cuentas de los miembros de ciertos grupos, los medios de informaci・, en v・s de modernizaci・, se han convertido en la principal parte interesada de la sociedad civil en su demanda de un desempe・ mejor del gobierno. En varios casos, el parlamento sancion?u oblig?a renunciar a funcionarios del gobierno debido a los informes period・ticos sobre riquezas inexplicables acumuladas mientras ocupaban sus cargos. Y los medios informativos se han convertido en un freno de las interrupciones en los programas de reformas institucionales en curso propuestos para redise・r sustancialmente al gobierno. En Uganda, la puesta en pr・tica de un ambicioso programa de descentralizaci・ se la ha atribuido a la capacitaci・ de reporteros de radio a nivel de distrito para estimular el proceso.
La corrupci・ sigue siendo alta en ambos pa・es, seg・ el Indice de Transparencia Internacional y otras medidas, sin embargo, el debate sobre la corrupci・ es mucho m・ concreto y m・ extendido, y las reglas han cambiado. La prensa es m・ emprendedora, los ciudadanos son m・ vigilantes y los funcionarios son m・ cautelosos. Y, si bien es probable que factores como la tensi・ regional determinar・ el curso a donde llevar・ los Sistemas de Integridad en el plazo medio, la capacitaci・ y la planificaci・ de la acci・ hasta este momento han creado impedimentos sustanciales a los abusos. Por lo menos, existe mucha m・ capacidad en la sociedad civil y a nivel local para exigir honestidad en el gobierno.
EL CAMINO A SEGUIR
Varias partes interesadas en Nicaragua, particularmente aqu・los que est・ fuera del gobierno, han insistido en que se adapte un programa de creaci・ de integridad como los que se adoptaron en Africa Oriental, precisamente porque la sociedad civil y la prensa desempe・n un papel principal. Para complementar las medidas de reforma estrictamente tecn・ratas que la mayor parte del pueblo no comprende y en las que tampoco tiene confianza, el Sistema de Integridad es atractivo porque pone los programas de reforma dentro del creciente dominio p・lico. Sin embargo la noci・ de trabajar juntos como iguales para forjar planes de acci・ a la vista del p・lico todav・ es ajena a muchos en el gobierno, la sociedad civil y la comunidad de donadores.
Al asumir varias partes interesadas nuevas responsabilidades en evaluar y hasta reformar el gobierno, necesitan respaldo para alcanzar, ellas mismas, nuevas normas de profesionalismo. En este sentido, los programas de capacitaci・ de periodistas probablemente ser・ m・ efectivos dentro de un proceso nacional m・ amplio para aumentar la rendici・ de cuentas, como los que se llevan a cabo en Africa Oriental, Nicaragua, y en m・ de una docena de pa・es en el mundo en desarrollo. Y pueden lograr m・ cuando aprovechan los esfuerzos internacionales m・ grandes para refrenar la corrupci・ -- como los de la Organizaci・ de Estados Americanos y la Organizaci・ de Cooperaci・ y Desarrollo Econ・icos. Pero a・ as?siguen siendo v・idos por s?solos. Ya sea parte de un esfuerzo m・ hol・tico o independiente, la capacitaci・ de los medios informativos es, en el sentido m・ amplio, uno de los medios m・ eficaces y justificables de refrenar la corrupci・ en las sociedades que necesitan una reforma institucional fundamental.
Perspectivas
Económicas
Publicación Electrónica de
USIS, Vol. 3, No. 5, noviembre de 1998