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Entrevista con Eleanor Roberts Lewis, principal asesora legal de Comercio Internacional del Departamento de Comercio de Estados UnidosDespu・ de una d・ada de negociaciones, los 29 pa・es miembros de la Organizaci・ de Cooperaci・ y Desarrollo Econ・icos (OCDE), as? como tres pa・es de Am・ica del Sur y otros tantos de Europa Oriental con mercados en surgimiento, han firmado una convenci・ que proh・e el soborno de funcionarios p・licos extranjeros. La convenci・ entrar?en vigor en diciembre de 1998. ・endr?・ito?
Eleanor Roberts Lewis, representante de Estados Unidos en la negociaci・ de muchos convenios internacionales de comercio e inversi・, entre ellos el Acuerdo de Libre Comercio de Am・ica del Norte (NAFTA) y la convenci・ de OCDE sobre la lucha contra la corrupci・, dice que si bien el soborno de funcionarios extranjeros es una pr・tica aceptada en muchos pa・es, cada vez se tiene m・ conciencia de que los costos no s・o son elevados para las corporaciones multinacionales que incurren en esta pr・tica, sino para las actividades de desarrollo de los pa・es con mercados en surgimiento. La siguiente entrevista fue realizada por Phillip Kurata, redactor de USIS para asuntos econ・icos.
Pregunta: ・or qu?concede Estados Unidos tanta importancia a la convenci・ de OCDE contra la corrupci・?
Lewis: A fines de la d・ada de los 70, Estados Unidos aprob? la Ley de Pr・ticas Corruptas en el Exterior que proh・e a las empresas estadounidenses el soborno de funcionarios p・licos extranjeros. Nuestro Departamento de Justicia ha aplicado con vigor esa ley por lo que, en general, las empresas estadounidenses no incurren en esta pr・tica. En ese entonces pensamos que otros pa・es nos emular・n y trabajamos por intermedio de las Naciones Unidas y otras organizaciones para alentarlos a aprobar leyes similares. No lo hicieron. Las empresas de otros pa・es han continuado la pr・tica de sobornar funcionarios p・licos extranjeros, y donde se dan sobornos grandes se hacen los negocios. Las empresas estadounidenses pierden cada a・ miles de millones de d・ares en negocios debido a estas pr・ticas desleales de competencia. Hemos trabajado durante 10 a・s con la OCDE y con otros pa・es desarrollados para tratar de alcanzar un acuerdo en virtud del cual ning・ pa・ permita a sus empresas pagar sobornos.
Pregunta: Aparte de facilitar los negocios a las empresas estadounidenses, ・u?pretende lograr esta convenci・?
Lewis: Es importante desde el punto de vista de un buen gobierno y del desarrollo econ・ico. Los sobornos contaminan a los pa・es en desarrollo; pa・es en donde m・ se pagan sobornos. El soborno crea una situaci・ que corrompe a los gobiernos de estos pa・es, causa trastornos en sus sistemas econ・icos y, a menudo, resulta en la asignaci・ inapropiada de la asistencia para el desarrollo que reciben estos pa・es. Aunque nosotros en el Departamento de Comercio damos preferencia al efecto que el tratado tendr?en el comercio de Estados Unidos, hay en definitiva otros efectos que deber・n preocuparnos.
Pregunta: A primera vista parece ser que las empresas estadounidenses muestran poco entusiasmo por esta convenci・ internacional que combate la corrupci・. En su opini・, ・u・to apoyo tiene esta convenci・ entre las empresas estadounidenses y extranjeras?
Lewis: En lo que se refiere a Estados Unidos hay mucho apoyo del sector comercial, pero las empresas est・ renuentes a expresarse a favor de la convenci・ porque el tema es muy delicado. Se trata de algo parecido a la ley contra boicots y algunos de nuestros tratados que imponen sanciones; la gente teme que si mencionan el asunto puede parecer que son corruptos o que algo anda mal con ellos. As?que lo han abordado mayormente a trav・ de algunas organizaciones. Por ejemplo, la Mesa Redonda Empresarial y la Asociaci・ Nacional de Manufactureros -- ambos importantes grupos empresariales de Estados Unidos -- han enviado cartas al Senado y la C・ara de Representantes de Estados Unidos en las que dan su firme apoyo a esta convenci・.
Las empresas de Estados Unidos apoyan la convenci・ porque est・ perdiendo negocios como consecuencia de los sobornos. Al presentarse a licitaci・ para un contrato de adquisici・ del gobierno de un pa・ en desarrollo, pueden venir competidores de Europa y Asia y ofrecer sobornos multimillonarios en d・ares. Las empresas estadounidenses saben que las leyes de Estados Unidos les proh・en proceder de esa manera.
Ahora bien, no todos los gobiernos extranjeros apoyan la convenci・ de la OCDE, por razones obvias. Sus empresas han obtenido muchos contratos durante los ・timos 20 a・s. Hemos tenido que instar con firmeza a algunos gobiernos extranjeros a que suscriban la convenci・. Pero creo que la situaci・ ha ido cambiando debido a varias razones. Una de ellas es que varios pa・es claves han sufrido esc・dalos internos de corrupci・ pol・ica, lo que ha causado que reflexionen sobre si su oposici・ p・lica a esta convenci・ internacional coincide con los deseos de los electores de su pa・.
Adem・, algunas de sus empresas han decidido que el precio se ha vuelto demasiado alto. Algunos funcionarios de pa・es en desarrollo han subido el precio, exigen m・ y m・ dinero y un porcentaje m・ y m・ alto del contrato. En lugar de uno o cinco por ciento, o varios cientos de miles o un mill・ de d・ares, ahora piden sobornos de 20, 30 ?40 millones de d・ares. Estoy hablando de muchos d・ares. Los sobornos socavan el margen de ganancias de estas empresas extranjeras. Creo que algunas de ellas ya han acudido a sus gobiernos para decirles que es preferible que todos se unan para erradicar esta pr・tica.
Pregunta: Los cr・icos de esta convenci・ dicen que es un intento de parte de Estados Unidos para imponer su versi・ de la ・ica corporativa en todo el mundo. ・uiere responder a esta cr・ica?
Lewis: No creo que pueda negarlo absolutamente. No se trata s・o de ・ica corporativa, sino tambi・ un poco de ・ica gubernamental. Estamos firmemente convencidos de que la corrupci・ de funcionarios no es buena por muchas razones. Como pa・ que supuestamente es l・er del mundo, no s・o militarmente sino en cuestiones econ・icas, me parece apropiado que sea Estados Unidos el que inste a la adhesi・ a normas que apoyan el buen gobierno y las relaciones apropiadas de comercio e inversi・.
Hemos hecho eso en muchas otras ・eas. Se puede decir que todo el GATT (Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio) fue realmente una iniciativa del gobierno de Estados Unidos. Muchas de las normas vigentes hoy en el campo de la econom・ internacional son consecuencia de haber alentado e impulsado a la gente a establecer relaciones internacionales de una manera similar a sus propias relaciones internas. Cuando impera la ley, en lugar de tener a todos corriendo como vaqueros locos y salvajes del oeste, se tiene a gente o gobiernos o empresas que trabajan unidos bajo un conjunto de normas acordadas. Ello normaliza y estabiliza las relaciones econ・icas internacionales. Uso la palabra estabilizar intencionalmente pues somos de la opini・ de que un factor significativo de la crisis econ・ica asi・ica ha sido la corrupci・ y el amiguismo practicado por los gobiernos, las empresas y los bancos de los pa・es que ahora sufren terriblemente en esta crisis. Quisi・amos ofrecer una estrategia que creemos es m・ saludable y m・ estable para todos.
Pregunta: ・・o se pondr?en vigencia y se supervisar?la convenci・ de la OCDE?
Lewis: En la OCDE existe el Grupo de Trabajo sobre Soborno (en las transacciones comerciales internacionales) que ha negociado la convenci・. Todos los pa・es miembros de la OCDE y otros que han querido suscribir el convenio (Argentina, Brasil, Bulgaria, Chile y Eslovakia) han tenido un lugar en la mesa de negociaciones. Una vez la convenci・ se ponga en vigor, ese mismo grupo iniciar? un programa de supervisi・ de varios a・s. Recalco lo de varios a・s porque estoy consciente de que no es una varita m・ica que har?que toda la corrupci・ desaparezca para febrero.
El grupo de trabajo sobre soborno comenzar?a revisar todas las disposiciones para la aplicaci・ de la ley de todos los pa・es que han ratificado la convenci・. Si nos parece que algunas disposiciones no son adecuadas, le pediremos a los pa・es que las mejoren. As?que vamos a usar un mecanismo de revisi・ paritaria. Enviaremos a equipos de expertos, la mayor・ de ellos fiscales de casos criminales, para que visiten a cada pa・ y observen los mecanismos organizativos y f・icos establecidos para la aplicaci・ de la ley. ・n d・de se han ubicado dentro del ministerio de justicia? ・ay alguien a cargo de la aplicaci・ de la ley? ・u・es son los mecanismos investigativos y cu・ es el presupuesto que se ha asignado a los esfuerzos contra los sobornos?
Una vez concluida esa etapa, examinaremos los casos que traiga cada pa・. Hemos acordado cooperar en los enjuiciamientos y compartir informaci・. Supongamos que una empresa estadounidense le dice al gobierno de Estados Unidos que cree tener informaci・ fidedigna sobre sobornos en el pa・ en desarrollo X y que tres o cuatro empresas europeas toman parte en esos sobornos. Si nos parece que la informaci・ lo corrobora, se la daremos a los gobiernos europeos en cuesti・, la llevaremos al grupo de trabajo de OCDE y les diremos que, la pr・ima vez que su equipo de revisi・ paritaria visite ese pa・, sigan sus actuaciones y averig・n qu?hicieron con la informaci・ que se les proporcion? ・levaron a cabo una investigaci・? ・ormularon cargos? ・njuiciaron a los acusados?
Pregunta: ・n qu?se basa su confianza de que esto dar? resultado?
Lewis: Algo que me alienta es que, durante las negociaciones, habl?con muchos fiscales de muchos de los pa・es en cuesti・. Eran parte de los equipos de negociaci・ de sus pa・es. Resulta ser que los fiscales en todas partes del mundo se parecen mucho. Est・ acostumbrados a entablar acciones judiciales contra empresas de sus propios pa・es. As?es como se ganan la vida, a diferencia del ministerio de comercio que suele apoyar y promover a su comunidad empresarial. Es posible que tan pronto como estas leyes locales entren en vigor, presumiendo que se redacten de manera adecuada, se inicien los procesamientos contra sobornos. Esa fue la experiencia de nuestro Departamento de Justicia aqu?en Estados Unidos. Nuestra ley se aprob?en 1977. Para 1978 hab・mos hecho enjuiciamientos y algunas personas hab・n pagado multas. Creo que eso suceder?en varios pa・es.
Pregunta: ・xiste el peligro de que un pa・ castigue a los que dan sobornos con un leve rega・, mientras que Estados Unidos impone multas severas?
Lewis: Creo que esa es definitivamente una cuesti・ que hay que considerar. La propia convenci・ especifica que las multas deben ser, como m・imo, tan severas como las que se imponen a los sobornos dentro del pa・ y que deben ser disuasoras. Deben ser m・ que un leve rega・. Si se tiene una corporaci・ multimillonaria en d・ares que da un soborno de $50 millones, no se la puede multar con $1.000. No se considerar・ disuasora de conformidad con las normas de la convenci・. De manera que habr?que mirar las multas que los jueces imponen.
Pregunta: Usted indic?que muchos pa・es de la OCDE han aceptado con renuencia la convenci・ antisobornos. ・u?incentivos puede proporcionar Estados Unidos para que otros pa・es signatarios hagan cumplir la convenci・?
Lewis: Creo que el mayor incentivo es el conocimiento de sus propios intereses. Varias empresas se dan cuenta de que los sobornos cuantiosos est・ socavando su margen de ganancias considerablemente. Si les parece que ninguno de sus competidores da sobornos, estar・ contentos de no darlos tampoco ellos y es lo que han dicho a sus gobiernos. El conocimiento de sus propios intereses es quiz・ el mejor mecanismo de aplicaci・ que se tiene para cualquier cosa, particularmente en el terreno internacional donde no se tienen fuerzas policiales que combatan el soborno por todas partes y arresten a la gente a trav・ de fronteras.
En cuanto a lo de influenciar negativamente, siempre est?a nuestra disposici・ la funci・ de la diplomacia p・lica. Si los pa・es se niegan claramente a cooperar, en alg・ momento lo daremos a conocer p・licamente. Hay algunos pa・es en los que la din・ica pol・ica local har?que esa sea una t・tica efectiva.
Pregunta: ・e tienen previstas algunas sanciones?
Lewis: No, no hay sanciones en esta convenci・. Hemos acudido a una mesa de iguales, apremiando y fastidiando una al otro.
Pregunta: ・endr?la Organizaci・ Mundial de Comercio (OMC) una funci・ en la aplicaci・ de la convenci・ de la OCDE?
Lewis: No, no en la puesta en vigor de la convenci・, pero la OMC tiene una funci・ muy importante que desempe・r en otro aspecto del problema de la corrupci・. La convenci・ tiene como blanco a los que ofrecen, a los que dan sobornos. Necesitamos a la OMC para que nos ayude en el lado de la demanda, los pa・es en desarrollo. En este momento, no hay nada que los regule. La mayor parte de los problemas ocurren en los contratos de compras del gobierno.
Hace a・s, la OMC estableci?un acuerdo sobre contratos de compras del gobierno que deb・ normalizar esta ・ea, pero no obligaron a todos a firmarlo. Hasta ahora son s・o 25 pa・es, m・ o menos, los que han suscrito ese acuerdo -- mayormente los mismos pa・es ricos que pertenecen a la OCDE. Pr・ticamente, ning・ pa・ en desarrollo ha firmado el acuerdo. Estados Unidos ha propuesto que la OMC emprenda una "iniciativa de transparencia" en virtud de la cual un gobierno puede anunciar al p・lico la licitaci・ de los contratos de compras, divulgar las normas o criterios que regir・ esos contratos de compras y celebrar p・licamente la licitaci・. Si alguien objeta a la decisi・ tendr?donde apelar. Si la OMC tiene ・ito en los pr・imos a・s, har?una importante contribuci・ hacia la soluci・ del problema. Entonces tendremos ambas tajadas del sandwich, los pa・es desarrollados y los pa・es en desarrollo.
Perspectivas
Económicas
Publicación Electrónica de USIS,
Vol. 3, No. 5, noviembre de 1998