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Una alianza mundial para
el desarrollo econ・ico africano
Por Horst K・ler, director-gerente,
Fondo Monetario Internacional

"No hay duda de que el FMI, el Banco Mundial y otros donantes tendr・ que dar m・ asistencia t・nica y mejor coordinada para apoyar las estrategias de reducci・ de la pobreza en Africa", dice el director-gerente del Fondo Monetario Internacional, Horst K・ler.
K・ler dice que una iniciativa promisoria son los Documentos de Estrategia de Lucha contra la Pobreza, que permiten a los pa・es en desarrollo dise・r sus propias estrategias de desarrollo con orientaci・ de las instituciones financieras internacionales. Agrega que para tener ・ito, esas estrategias deben fundarse en la promoci・ del buen gobierno; desarrollo de la educaci・, la agricultura y la infraestructura; expansi・ de la integraci・ econ・ica regional y mundial, y creaci・ de alianzas entre Africa y sus instituciones de desarrollo bilaterales, multilaterales y del sector privado.
K・ler hizo originalmente la siguiente declaraci・ en una reuni・ del Consejo Econ・ico y Social de las Naciones Unidas en Ginebra, Suiza, el 16 de julio de 2001.
La reuni・ de hoy tiene lugar en un ambiente econ・ico dif・il. El crecimiento se est・frenando a trav・ del mundo. Esto podr・ ser inc・odo para las econom・s avanzadas, pero ser・una fuente adicional de penurias para muchos mercados emergentes y pa・es en desarrollo, y un verdadero rev・ en la reducci・ de la pobreza mundial. Desde luego, el ciclo econ・ico no est・muerto e incluso era necesaria alguna correcci・ para contrarrestar la exuberancia excesiva. Pero ahora las econom・s avanzadas en particular tienen la responsabilidad de actuar para fortalecer las perspectivas de crecimiento sostenible en sus propios pa・es, y por lo tanto restablecer el impulso de la econom・ mundial. Los mercados emergentes y los pa・es en desarrollo, por su parte, deben mantener el curso de la reforma estructural y de las pol・icas macroecon・icas s・idas.
La disminuci・ de la actividad econ・ica mundial ha mostrado con mayor claridad que nunca que las naciones est・ interconectadas. Y esto sirve como advertencia de que la prosperidad de las econom・s avanzadas no puede sostenerse en presencia de la pobreza generalizada. La integraci・ en la econom・ mundial ha tra・o ganancias sin precedentes en ingresos y mejoras del bienestar humano para la mayor parte del mundo. Pero la creciente oleada de prosperidad ha dejado atr・ a muchos, en particular a casi toda el Africa al sur del Sahara. Y para todos, hablar de estabilidad econ・ica y reducci・ de la pobreza son palabras huecas si no hay una estrategia para combatir la pandemia del VIH/SIDA, reflejando la sesi・ especial de la ONU en Nueva York el mes pasado.
Todos estos acontecimientos destacan la necesidad de un concepto integrado para responder a los interrogantes cr・icos sobre la mundializaci・. Este concepto debe responder al hecho de que toda la humanidad comparte un mundo, y echar los cimientos de una prosperidad compartida m・ ampliamente. Por sobre todas las cosas, el ・ito en la reducci・ de la pobreza es la clave para lograr la paz y la estabilidad en el siglo XXI. Y en ninguna parte las l・eas de batalla est・ m・ claras que en Africa.
Durante mi primer a・ en el FMI viaj・dos veces a Africa para sostener discusiones con jefes de Estado, el sector privado y la sociedad civil y me he reunido con frecuencia con gobernantes africanos en Washington. No tengo duda de que se trata de un continente de diversidad extraordinaria, con grandes problemas pero tambi・ con un potencial enorme. En particular, me ha impresionado la determinaci・ del pueblo africano, y especialmente de las mujeres africanas, de trabajar fuerte y perseverar frente a muchos obst・ulos. No podemos abandonarlos. Me opongo en・gicamente al cinismo y al pesimismo con respecto a Africa. Y s・que hay un camino hacia adelante.
La nueva iniciativa africana
Hoy tenemos una verdadera ventana para la oportunidad. Los gobernantes africanos han estado trabajando juntos en estrategias para acelerar el crecimiento y el desarrollo econ・ico y para sacar al continente de la pobreza generalizada. Me complace mucho que estas acciones - el MAP (Alianza del Milenio para el Programa de Recuperaci・ Africana) y el plan OMEGA - hayan sido consolidadas ahora en una sola Nueva Iniciativa Africana (NIA). Esta iniciativa se asienta con firmeza en los principios fundamentales de propiedad, liderazgo y responsabilidad africanos para eliminar los obst・ulos locales al crecimiento sostenido y creo que este es el factor m・ importante de esta iniciativa.
La Nueva Iniciativa Africana
Primero y principal, hay una clara comprensi・ que la paz, la democracia y el buen gobierno son condiciones previas para las inversiones, el crecimiento y la reducci・ de la pobreza.
Segundo, la iniciativa requiere planes de acci・ para desarrollar sistemas de atenci・ m・ica y educativos, la infraestructura y la agricultura.
Tercero, depende correctamente del sector privado y de la integraci・ econ・ica en los niveles regionales y mundial.
Y cuarto, identifica casos concretos para desarrollar m・ asociaciones productivas entre Africa y sus asociados de desarrollo bilaterales, multilaterales y del sector privado.
Considero que estos elementos se unen para formar la base de un enfoque integral para combatir la pobreza en Africa. Creo que es especialmente importante que la Nueva Iniciativa Africana describe una estructura concreta de organizaci・ para facilitar su aplicaci・. Mi consejo es avanzar ambiciosamente con la implementaci・ de esta iniciativa, pero estar atentos a la burocracia y las luchas internas institucionales, porque al final, esto tiene que beneficiar al pueblo, no a las organizaciones e instituciones. Puedo asegurarles que el Fondo Monetario Internacional est・preparado con su experiencia y sus recursos para cooperar activamente en el proceso y brindar fuente apoyo a esta visi・ y programa de trabajo africanos.
Me satisface el hecho de que la Nueva Iniciativa Africana reconoce el proceso de los Documentos de Estrategia de Lucha contra la Pobreza (DELP) como un veh・ulo b・ico para traducir las prioridades continentales en programas nacionales de reducci・ de la pobreza y coordinar el apoyo internacional. Esto nos permite acrecentar la experiencia que hemos adquirido juntos. En efecto, considero que los Documentos de Estrategia de Lucha contra la Pobreza, con su ・fasis en favor de la propiedad en el pa・, participaci・ amplia y manejo de los factores econ・icos y sociales fundamentales, deber・ ser el marco orientador de nuestra asociaci・ con los pa・es africanos.
El proceso de los DELP es una obra todav・ en progreso - s・o en los ・timos meses hemos recibido los cinco primeros "DELP completos" - pero hay indicaciones de que dar・ frutos. El nivel de crecimiento se mantiene e incluso est・aumentando en un n・ero de pa・es, a pesar del dif・il ambiente mundial. Se espera que este a・ los gastos en salud y educaci・ aumenten alrededor del 1 por ciento del producto interno bruto (PIB). Y en respuesta a los llamados de los pa・es africanos y de la comunidad de donantes, el FMI y el Banco Mundial han comenzado a preparar cuidadosos an・isis de impacto social para integrarlos eventualmente en las estrategias nacionales de reducci・ de la pobreza. El presidente del Banco Mundial, Jim Wolfensohn y yo estamos dedicados a trabajar con nuestros asociados en Africa y con la comunidad de donantes para realizar el potencial pleno de los DELP.
El potencial de los DELP
Por cierto, los gobernantes africanos han desatacado las severas demandas que impone este proceso en sus limitadas capacidades administrativas. No hay duda de que el FMI, el Banco Mundial y otros donantes tendr・ que dar m・ asistencia t・nica y mejor coordinada para apoyar las estrategias de reducci・ de la pobreza en Africa. El FMI est・planeando una campa・ adicional dirigida a la creaci・ de capacidad en las ・eas b・icas de responsabilidad del Fondo y estar・en contacto con los donantes principales en las semanas venideras para considerar la manera en que ellos pueden apoyar este esfuerzo.
Creo que es esencial concentrar la asistencia del Fondo m・ agudamente en sus ・eas de experiencia, y me complace que el Banco Mundial, el Programa para el Desarrollo de las Naciones Unidas y el Banco de Desarrollo Africano hayan estado trabajando en la misma direcci・. Por lo tanto, nuestros esfuerzos ser・ complementarios. Y a medida que avance la Nueva Iniciativa Africana, el FMI estar・preparado para dar asesoramiento y asistencia a los organismos que se establezcan eventualmente para controlar su implementaci・.
Hacia fines de este a・, el FMI y el Banco Mundial conducir・ una revisi・ a fondo del proceso de los DELP, consultando las opiniones de sus participantes, otras instituciones internacionales, donantes y la sociedad civil. Estoy seguro de que esto identificar・・eas adicionales de mejora. Una raz・ es que el proceso de los DELP constituye una manera natural de fortalecer la coordinaci・ de los donantes, y se aprecian mucho los esfuerzos que ya han emprendido algunos donantes en esta direcci・. Los donantes verdaderamente serios sobre la propiedad en el pa・ y eficacia de la ayuda tambi・ deber・n estar dispuestos a hacer m・ para asegurar que su asistencia verdaderamente sirva los intereses africanos, incluso dando la asistencia sin condiciones y resistiendo la tentaci・ de administrarla en detalle bajo la perspectiva de sus propias sociedades.
El respeto por las prioridades y propiedad por el pa・ tambi・ sustenta nuestro esfuerzo para simplificar la condicionalidad del FMI. La condicionalidad sigue siendo esencial, en parte para salvaguardar el car・ter giratorio de los recursos del Fondo. Pero necesitamos concentrarnos en medidas que son verdaderamente cr・icas para los objetivos macroecon・icos de los programas de los pa・es y dejar un espacio real a los pa・es para que tomen decisiones congruentes con sus tradiciones pol・icas y culturales. Me complace que los gobernantes africanos hayan decidido tomar el buen gobierno como un elemento central de la Nueva Iniciativa Africana, porque es esencial para atraer inversiones privadas y hacer uso eficiente de los escasos recursos p・licos.
El Fondo est・preparado a discutir los costos y beneficios de las intervenciones y controles del gobierno con las autoridades nacionales para identificar las maneras de reducir los riesgos de mala administraci・ y corrupci・. Tambi・ continuaremos ayudando a los pa・es africanos a mejorar la transparencia y responsabilidad en pol・icas financieras y macroeconom・, a trav・ de nuestra extensa labor sobre normas y c・igos de pr・ticas apropiadas acordados internacionalmente.
El FMI y el Banco Mundial est・ usando el proceso DELP, as・como su asistencia financiera y t・nica, para ayudar a los pa・es africanos a establecer las condiciones necesarias para un sector privado din・ico: instituciones s・idas, un ambiente legal y econ・ico predecibles y condiciones parejas para todos. Adem・, apoyamos en・gicamente los consejos de inversionistas como medio para un di・ogo constructivo entre los gobernantes africanos y los ejecutivos principales de las compa骰as locales e internacionales. Esto les dar・a los hombres de negocios una voz m・ firme y una oportunidad de identificar oportunidades de inversiones, obst・ulos clave a las inversiones privadas y opciones para eliminarlos.
Favorecer el ambiente para un comercio mayor
M・ que cualquier otra cosa, Africa necesita mejores oportunidades de comercio, la mejor ayuda para ayudarse a s・misma. Finalmente, es hora de dar a las naciones africanas acceso libre a los mercados de los pa・es industriales, en particular en las ・eas que son m・ importantes para los pa・es pobres, como productos agr・olas, textiles y ropas. Estas ・eas tambi・ deber・n ser un foco importante para una nueva rueda de negociaciones comerciales multilaterales en el contexto de la Organizaci・ Mundial del Comercio. Concuerdo con el secretario general de la ONU, Kofi Annan, en que el proteccionismo es un obst・ulo en la reducci・ de la pobreza y que la nueva rueda deber・ iniciarse tan pronto como sea posible.
De la misma manera, los pa・es en desarrollo necesitan eliminar sus propios impedimentos al comercio. En Africa, esto deber・ ser parte tambi・ de un concepto de cooperaci・ e integraci・ econ・ica regional, como veh・ulo para mejorar la competitividad y atracci・ para los inversionistas. El FMI ha sido tambi・ un importante partidario de la integraci・ comercial y financiera regional - por ejemplo, en la Uni・ Econ・ica y Monetaria de Africa Occidental (UEMAO) y en la Uni・ Aduanera para el Este y Sur de Africa (UAESA) - y alienta la armonizaci・ y simplificaci・ de arreglos comerciales subregionales complejos y redundantes. Seguiremos dando asesoramiento y asistencia t・nica sobre impuestos, aduanas y pr・ticas comerciales.
Tambi・ daremos asistencia para desarrollar la vigilancia regional y la armonizaci・ y convergencia de las pol・icas macroecon・icas para ayudar a sostener un proceso de profunda integraci・ regional, la meta ・tima de la nueva Uni・ Africana.
La implementaci・ de la meta para que los pa・es industriales provean el 0,7 por ciento de su producto nacional bruto (PNB) en asistencia oficial para el desarrollo (AOD) deber・ verse como una inversi・ en la paz y en la prosperidad en todo el mundo. Con un compromiso de cumplir esta meta durante la presente d・ada, del nivel promedio actual del 0,24 por ciento del PNB, el aumento durante el primer a・ solamente llegar・ a alrededor de 10.000 millones de d・ares, la magnitud que Kofi Annan ha establecido como necesaria para comenzar un programa integral de prevenci・ y tratamiento del VIH/SIDA. M・ a・, deber・ haber espacio para dirigir el aumento de la ayuda m・ hacia las naciones m・ pobres; es alarmante que s・o una quinta parte del total de la AOD fluye ahora a los pa・es menos desarrollados.
Aliviar la deuda
El alivio de la deuda tambi・ es parte integral de un concepto amplio de reducci・ de la pobreza. El FMI y el Banco Mundial han encabezado una campa・ con la Iniciativa para los Pa・es Pobres Muy Endeudados (PPME) que ya ha provisto 25.000 millones de d・ares para alivio de la deuda a 19 pa・es de Africa, reduciendo su tasa de deuda de servicio de la deuda-exportaciones a la mitad (del 18 por ciento en 1998-2000 a casi el 9 por ciento en 2001-2005). El alivio de la deuda a los PPME provee ahorros presupuestarios anuales a estos pa・es que van del 1 al 2,5 por ciento del PIB, permitiendo importantes aumentos en los gastos para ayudar a los pobres.
Creo que a los propios PPME les interesa revisar eficazmente el uso de los recursos desembolsados por esta iniciativa, para demostrarle a su pueblo - y a la comunidad de donantes - que se los est・usando bien para la reducci・ de la pobreza. Estamos haciendo todo lo que podemos para extender los beneficios de esta iniciativa a los restantes pa・es elegibles. En el proceso, fortaleceremos nuestros esfuerzos para satisfacer las necesidades especiales de pa・es que est・ saliendo de conflictos, incluso subsidios de intereses en la asistencia de emergencia pos-conflicto del FMI. Tambi・ recibo con agrado las decisiones del G-7 y otros pa・es donantes para brindar alivio adicional mediante la condonaci・ del 100 por ciento de sus cobros bilaterales en el contexto de la iniciativa para los PPME.
Pero tambi・ es necesario que seamos claros en que el alivio de la deuda no es una panacea. El cr・ito es y seguir・siendo un elemento indispensable para el desarrollo econ・ico, y esa es la raz・ por la cual a largo plazo ser・crucial para los pa・es pobres ganar la confianza de los inversionistas en su habilidad y disposici・ a pagar lo que tomaron prestado. Esa es la raz・ por la cual el FMI continuar・trabajando estrechamente con el Banco Mundial y otros asociados en ayudar a los pa・es africanos a crear s・idos sectores financieros internos y eventualmente intentarlos en los mercados financieros internacionales.
El FMI coopera activamente en la preparaci・ de la Conferencia sobre Financiamiento para el Desarrollo (FpD, que se realizar・en M・ico en e 2002), y esperamos su ・ito con anticipaci・. El informe del secretario general a la comisi・ preparatoria y el informe Zedillo (sobre financiamiento para el desarrollo) son buenos aportes para un resultado productivo. Y conf・ en que la conferencia del FpD pueda hacer una verdadera diferencia para la reducci・ de la pobreza en Africa, y en el mundo en general, al concentrarse en dos ・eas. La primera, identificar las necesidades de la estructura institucional para combatir la pobreza mundial, aprovechando al m・imo los mecanismos existentes. Y la segunda es ayudar a crear un respaldo m・ amplio, especialmente en las econom・s avanzadas, para las acciones que se necesitan en comercio y ayuda.
Tambi・ sigo convencido de la necesidad de un sistema concreto, constructivo y transparente para vigilar el progreso y coordinar nuestras actividades hacia el logro de las Metas de Desarrollo Internacional. Jim Wolfensohn y yo ya estamos hablando con Kofi Annan de un enfoque general siguiendo estas l・eas. Pero el tiempo est・pasando y necesitamos progresar m・ r・ido. El proceso DELP est・adquiriendo un impulso importante y deber・ us・selo como base para vigilar los esfuerzos de reducci・ de la pobreza de los pa・es pobres individuales.
La Organizaci・ para la Cooperaci・ y el Desarrollo Econ・icos est・trabajando en un proceso de vigilancia para el suministro de ayuda por los principales pa・es industriales - en ・eas como el acceso a mercados, ayuda, alivio de la deuda y creaci・ de capacidad. M・ all・de esto, todav・ hay necesidad de una estructura general y adjudicaci・ de responsabilidad, as・como de mecanismos para vigilar otras dimensiones del apoyo internacional, como el control del comercio de armas y el tr・ico de narc・icos. Y desde luego, las Naciones Unidas son el foro natural para la evaluaci・ general.
No quiero subestimar la magnitud del desaf・ que todos enfrentamos para promover el desarrollo sostenido y la reducci・ de la pobreza en Africa. Pero la visi・ y el programa de trabajo africanos que est・ surgiendo brindan una oportunidad para un paso adelante decisivo. No podemos permitirnos perder esta oportunidad. El FMI es parte de la familia de las Naciones Unidas. Y estamos dedicados - sobre la base de nuestro mandato y experiencia - a trabajar estrechamente con todos ustedes para hacer realidad esta visi・.
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Nota: Las opiniones vertidas en este art・ulo no reflejan necesariamente el punto de vista o las pol・icas del Departamento de Estado de Estados Unidos.
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Contenido - Perspectivas Econ・icas, Septiembre de 2001
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