![]()
A ra・ del Acuerdo sobre los ADPIC y como consecuencia de la r・ida mundializaci・ de la econom・, ha surgido un creciente consenso, tanto en pa・es desarrollados como en desarrollo, en cuanto a la protecci・ de la propiedad intelectual como componente vital del desarrollo y la prosperidad econ・icos. Sin embargo, el grado en que se fortalecen las normas de la propiedad intelectual, en t・minos pr・ticos, var・ de lugar a lugar y, a menudo, difiere considerablemente aun dentro de un mismo pa・.Los redactores de Perspectivas Econ・icas solicitaron a cinco expertos en el campo de la propiedad intelectual, con experiencia reciente en el mundo en desarrollo, que expusieran sus observaciones y experiencias sobre dificultades y oportunidades para fomentar la propiedad intelectual. Los puntos de vista expresados aqu?son personales.
Ralph Oman es asesor legal de la firma de abogados Dechert, Price & Rhoads, con sede en Washington, y profesor conferenciante de propiedad intelectual y derecho patentario en la facultad de derecho de la Universidad George Washington. En 1998 viaj?a Sri Lanka por un per・do de dos semanas a invitaci・ del Consejo de Computadoras e Inform・ica de Sri Lanka.
Sri Lanka es un pa・ muy especial con un futuro brillante. En una visita reciente de dos semanas, tuve oportunidad de conversar con la gente mejor y m・ brillante de Sri Lanka. La buena noticia es que estos hombres y mujeres han llegado a la conclusi・ de que una firme protecci・ de la propiedad intelectual (para patentes, derechos de autor, marcas registradas) acicatear?un crecimiento econ・ico y un desarrollo cultural s・idos.
Sri Lanka tiene una larga tradici・ de poes・ y prosa populares y sus escritores contempor・eos tienen cuentos ・icos para narrar. De hecho, conoc?y convers?con Romesh Gunesekera, candidato al Premio Booker en 1994, quien me dijo que se sent・ orgulloso y agradecido al mismo tiempo, de que ya existiera en Sri Lanka una fuerte protecci・ a los derechos de autor para sus obras. La literatura, poes・, arquitectura, arte y m・ica de este pa・ han alcanzado un alto nivel art・tico. El futuro de la cer・ica tambi・ es prometedor, futuro que depender?cada vez m・ de la protecci・ de la propiedad intelectual. Lo mismo puede decirse de la industria del dise・ de bordados y textiles. Y los magos de la computadora de Sri Lanka ya escriben programas para el mercado mundial. Algunas de las compa骰as internacionales m・ conocidas est・ a la espera, listas a hacer inversiones importantes en Sri Lanka, una vez ・ta tenga su legislaci・ de propiedad intelectual en regla.
Sin embargo, incluso con estos aspectos brillantes, contin・ la pirater・ de los programas de computadora, pel・ulas y m・ica, actividad que perjudica a los autores de Sri Lanka m・ que a las compa骰as extranjeras. Aunque los extranjeros pierden alg・ dinero por las ediciones no autorizadas, siempre tienen acceso a otros mercados. En tanto que las personas de talento creador en Sri Lanka tienen menos alternativas y la pirater・ destruye la fuente de su sustento. Sin la protecci・ del derecho de propiedad intelectual un programador de computadoras de Sri Lanka tiene dos problemas. Primero, no puede competir con las versiones baratas, pirateadas de programas estadounidenses. Segundo, aunque pudiera lograr que se publicaran sus programas, no podr・ impedir que sus propios compatriotas le robaran su trabajo. De la misma manera que la moneda falsa saca del mercado a la moneda leg・ima, los productos pirateados desplazan a los productos leg・imos, cualquiera sea su nacionalidad. De esta manera a los creadores intelectuales de Sri Lanka les es imposible pagar el alquiler y alimentar a sus hijos. Esto es malo para ellos, malo para el pa・ y malo para el comercio mundial.
El derecho de propiedad intelectual brinda al hombre y a la mujer con habilidad creadora, y a las compa骰as que los contratan, fuertes incentivos para invertir tiempo y dinero en la creaci・ de libros, programas de computadoras, cine, arte y m・ica. Esto le defini?as?un ghan・, experto en propiedad intelectual: "Para qu?sembrar un campo si es otro el que va a recoger los frutos?" Cuando existe una fuerte protecci・ de los derechos de autor florecen la m・ica, la literatura, el arte y las ciencias.
Una nueva ley de propiedad intelectual en Sri Lanka reconocer・ que no hay futuro con la pirater・. Los piratas con par・itos con poca tecnolog・. Una compa骰a de Sri Lanka que dise・ programas de computadora espec・icamente para llenar las necesidades del pa・ y de sus empresas ser・ una competencia aguda para Silicon Valley, pero solamente si sus programas son protegidos. Y esa empresa local pagar・ impuestos y emplear・ mucha m・ gente, con mejores salarios, en trabajos tecnol・icamente mucho m・ avanzados y satisfactorios, que una trastienda dedicada a copiar discos de computadora pirateados. En un mercado sin piratas, los programas hechos en Sri Lanka reducir・n el precio de los programas extranjeros. Esa es la forma en que funciona la competencia.
Uno de los directores de cine m・ conocidos de Sri Lanka, Vishwaneth Keerthisera, tiene un gran problema con la competencia de videos pirateados. En una reciente ceremonia de entrega de premios, donde se le rindi?homenaje por una de sus pel・ulas, se expres?as? "El premio m・ grande para m?ser・ poderla presentar en un teatro lleno. Poder atraer audiencia para que vea mi pel・ula; ・e es para mi el verdadero premio".
Lo mismo puede decirse al hablar de patentes. Sin una fuerte protecci・ los inventores no pueden encontrar el respaldo financiero que necesitan para comercializar sus ideas innovadoras. P.N. Nandadasa, inventor de Sri Lanka, ide?una t・nica de embalaje ambientalmente sana utilizando bonote y, con patente en mano, ha tenido ・ito comercial. Con protecci・ internacional de patentes su idea debe levantar vuelo realmente.
Sri Lanka ha decidido mejorar su legislaci・ de propiedad intelectual. Con estas modificaciones se constituir?en uno de los l・eres en la protecci・ de la propiedad intelectual, en un ejemplo para sus vecinos y en ・ido promotor de su gente de talento. Con un fuerte r・imen para proteger autores e inventores, Sri Lanka se destacar?como blanco atractivo para los inversionistas extranjeros, en el a・ de su quincuag・imo aniversario y por muchos a・s m・.
Judith M. Saffer es presidenta de la Sociedad de Derechos de Propiedad Intelectual de Estados Unidos y Asesora Jur・ica Adjunta de Broadcast Music, Inc. (BMI), en Nueva York, una de las entidades principales del mundo dedicada a los derechos de autor en el campo de la m・ica. Saffer particip?en una conferencia regional sobre la materia, celebrada en Cotonou, Benin, en 1997.
El prop・ito de la conferencia era encontrar una estrategia para combatir la pirater・ de la propiedad intelectual en Africa Occidental. La m・ica fue el t・ico principal; los participantes consideraron varias formas de reducir la reproducci・ no autorizada de obras musicales y de estimular la cooperaci・ regional.
La mayor・ de los participantes reconoci?que debe compensarse a quienes crean y comercializan propiedad intelectual, por lo menos te・icamente. En la pr・tica, los avances tecnol・icos hacen f・il la pirater・ y combatirla en mercados emergentes es una tarea particularmente dif・il.
Con todo, en los pa・es en desarrollo se acepta cada vez m・ la idea de que la protecci・ de los creadores y empresarios ser? ・il no s・o para los intereses de los pa・es industrializados, sino que beneficiar?sus propias econom・s. En los mercados emergentes es imperativo fomentar la habilidad creadora. En los pa・es que se quiere promover el progreso econ・ico nacional, es preciso que los due・s de propiedad intelectual dispongan de esta protecci・, as?se trate de un autor ciudadano del pa・ o de un individuo o entidad extranjera.
No existe duda de que la disponibilidad de esta protecci・ beneficia a los creadores de propiedad intelectual. Lo que es m・ dif・il en los pa・es en desarrollo es convencer a los funcionarios del gobierno que todos se benefician cuando existe un nivel razonable de la aplicaci・ de las leyes de propiedad intelectual.
Cuando hay incentivos econ・icos inadecuados, los pa・es en desarrollo hallan dif・il atraer inversi・ extranjera para sus industrias incipientes. En ausencia de una aplicaci・ apropiada de las leyes de los derechos de propiedad intelectual, marcas registradas y patentes, hay desenfrenada infracci・ a la ley, pirater・ y mal uso. En estas circunstancias, los inversionistas son renuentes a financiar nuevas empresas. Las industrias de televisi・, cine y m・ica, que dependen fuertemente de la propiedad intelectual, prosperan en muchos pa・es. Sin embargo, estas mismas industrias vacilan en exportar sus productos o invertir en la creaci・ de nuevos productos en lugares donde se hace caso omiso de dicha protecci・. En los pa・es que tienen legislaci・ d・il para la propiedad intelectual y aplicaci・ poco en・gica, no hay la oportunidad de establecer cadenas de distribuci・, ni de desarrollar el conocimiento y la habilidad que requiere la concesi・ de licencias. La verdad es que el argumento de que los pa・es menos desarrollados no pueden darse el lujo de pagar por copias "leg・imas" de propiedad intelectual es imprudente y contraproducente.
Con todo, quiz?la raz・ m・ importante para proteger la propiedad intelectual es que, sin las leyes adecuadas y una aplicaci・ en・gica de ・tas, es mucho menos probable que un pa・ pueda desarrollar sus propias industrias que producen propiedad intelectual. Los creadores locales necesitan ser remunerados econ・icamente y debe garantiz・seles que habr?protecci・ para sus creaciones. Adem・, los empresarios locales en los pa・es en desarrollo deben tener alguna garant・ de que sus esfuerzos e inversiones ser・ defendidas de quienes los explotar・n sin compensaci・. En resumen, las personas de habilidades creadoras deben sentirse seguras de que si tienen ・ito podr・ ganarse la vida con sus esfuerzos.
Luego de prolongadas reuniones y de mucho debate, le fue posible a los participantes en la conferencia de Cotonou preparar un informe y aprobar una declaraci・ que puede reducir la pirater・ y las interpretaciones no autorizadas de obras musicales en Africa Occidental. La declaraci・ propone la creaci・ de comisiones nacionales de propiedad intelectual y de sociedades independientes de cobranzas que otorgar・n licencias para la transmisi・ de obras musicales y cobrar・ las regal・s. Falta por ver si los participantes en la conferencia podr・ convencer a sus respectivos gobiernos de la importancia de erradicar la pirater・. Muchos pa・es en Africa ya tienen las debidas legislaciones de propiedad intelectual. La cuesti・ es si estas leyes se hacen cumplir suficientemente, por medio tanto de sanciones civiles como penales, y si los pa・es de la regi・ convendr・ en adoptar reglamentaciones de control fronterizo para impedir que el material que viola la ley pase de un pa・ a otro.
Karl F. Jorda ocupa la c・edra David Rines de Derecho de Propiedad Intelectual e Innovaci・ Industrial en el Centro de Derecho Franklin Pierce, en Concord, New Hampshire. En 1997 dict?una serie de conferencias en Pakist・ sobre los beneficios econ・icos de la protecci・ de la propiedad intelectual.
Cuando visit?Pakist・ tuve la oportunidad de dirigirme a una diversidad de grupos de empresarios y abogados, de dar una serie de entrevistas a los medios de difusi・ y de visitar firmas de abogados y casas editoriales, as?como las oficinas pakistan・s de patentes, marcas registradas y derechos de autor.
A trav・ de los a・s he llegado a algunas conclusiones b・icas sobre la funci・ de los derechos de propiedad intelectual y trat? de transmitir algunas de estas observaciones a mis audiencias en Pakist・.
Es indispensable contar con un sistema eficaz de propiedad intelectual para poder tener desarrollo tecnol・ico y cultural, lo que a su vez es indispensable para el crecimiento econ・ico y el bienestar social. Por esa raz・, la protecci・ de la propiedad intelectual deber・ formar parte de la infraestructura de los pa・es desde el comienzo, en lugar de posponerla hasta que el pa・ alcance un grado m・ avanzado de desarrollo. Los derechos de propiedad intelectual benefician no solamente a las compa骰as extranjeras; benefician a los ciudadanos del pa・ en cuesti・. Al fin y al cabo, en todas partes hay talento y habilidad creativa que debe nutrirse.
Existe adem・ una fuerte correlaci・ entre la cantidad de inversiones que puede generar un pa・ y la calidad de su sistema de propiedad intelectual. Es mucho m・ f・il lograr la transferencia de tecnolog・, la concesi・ de licencias y la inversi・ cuando existe una s・ida protecci・ para las patentes y los derechos de autor.
Varios de los grupos a los que me dirig?en Pakist・ se mostraban esc・ticos. Algunos afirmaron que el alcance del compromiso de un pa・ con los derechos de propiedad intelectual deber・ ser conmensurable con el grado de su desarrollo. Otros aseguraron que leyes m・ estrictas de propiedad intelectual restringir・n el acceso a medicinas necesarias para millones de gente pobre. En un art・ulo period・tico sobre un discurso que pronunci?en Lahore, se sugiri?que "la protecci・ de los derechos de propiedad intelectual ten・ m・ importancia para el mundo desarrollado que la protecci・ de los derechos fundamentales", lo que ciertamente no era mi intenci・ expresar.
Sin embargo, en Pakist・ empieza a comprenderse que la protecci・ inadecuada de la propiedad intelectual afecta en forma negativa el desarrollo econ・ico. El gerente general de una firma de discos, en Islamabad, me habl?de la forma en que la pirater・ estaba sacando del mercado a compa骰as locales de grabaci・ de discos y casas editoriales. El n・ero de empleados en su compa骰a hab・ descendido de 400 a s・o 11; poco antes, otra compa骰a hab・ cerrado sus puertas definitivamente.
Entre los problemas que encuentra Pakist・ en la actualizaci・ de su protecci・ de los derechos de propiedad es la escasez de personal y de fondos para los organismos encargados del asunto, la ausencia de ense・nza de la materia en las universidades y un engorroso sistema judicial que impone indemnizaciones por da・s y perjuicios y multas bastante simb・icas por pirater・. Con todo, una buena cantidad de la gente que conoc?cree que el clima para la protecci・ de la propiedad intelectual mejora. Se・lan la promulgaci・ de leyes mejores, el aumento de las redadas antipirater・ y un mayor conocimiento en los c・culos gubernamentales de la importancia de la propiedad intelectual para fomentar el desarrollo econ・ico y la inversi・ extranjera.
Salli A. Swartz ejerce la abogac・, con especializaci・ en derecho de la propiedad intelectual, en el bufete de Masson, Pieron, Swartz, Beaucourt & Associ・ en Par・. Visit?Madagascar en 1997.
Mientras estuve en Madagascar, llev?a cabo una serie de seminarios, talleres de trabajo y charlas en torno a cuestiones de propiedad intelectual. Me reun?con una amplia gama de malgaches, entre ellos funcionarios gubernamentales, periodistas, ejecutivos de radio y televisi・, gente de negocios y abogados. Tambi・ distribu?centenares de p・inas de documentos, al igual que los formularios que se necesitan para el pago de regal・s.
Quer・ aprender todo lo posible acerca de la situaci・ en ese pa・, de modo de poder ofrecerles a mis diferentes audiencias un concepto pr・tico de los derechos de propiedad intelectual y ayudarlos a encontrar soluciones pr・ticas a los problemas que encaraban. Aun cuando Madagascar tiene, en teor・, una de las legislaciones de propiedad intelectual m・ completas que jam・ haya visto yo, junto con una oficina de gobierno establecida para la protecci・ de los derechos de los artistas, subsiste un cierto nivel de malentendido en lo concierne al concepto de propiedad de los derechos de propiedad intelectual y la correspondiente obligaci・ de obtener autorizaci・ y remitir pagos por el uso de m・ica y derechos de pel・ulas cinematogr・icas. Durante las entrevistas por radio y televisi・, la primera pregunta que se me hac・ era, invariablemente, "・u?son los derechos de propiedad intelectual?"
Me interesaba particularmente averiguar algo m・ sobre los problemas con que tropezaba Madagascar en la aplicaci・ de sus leyes de propiedad intelectual, puesto que se hac・ cada vez m・ evidente, a medida que avanzaba mi visita, que el problema principal respecto de la propiedad intelectual en Madagascar era la ejecuci・ de la ley. De acuerdo con lo que se me dijo, las infracciones ocurr・n casi a diario tanto en el sector p・lico como en el privado.
Por ejemplo, me enter?de que ciertas estaciones de televisi・ compraban a menudo v・eos de pel・ulas norteamericanas o francesas bien conocidas y las difund・n. Un abogado que representaba una estaci・ de televisi・ privada declar?que no estaba al tanto de la obligaci・ de pagar regal・s, e indic?que no sab・ a qui・ se les deber・n pagar tales regal・s y c・o pagarlas. Descubr?que en Madagascar no hay salas de cine y que, como resultado, los v・eos de pel・ulas populares se exhiben a menudo en sitios p・licos. Una persona con la que me encontr? expres?la preocupaci・ de que si hab・ que pagar regal・s, se interrumpir・n las exhibiciones p・licas de v・eos y los ni・s quedar・n en la calle sin nadie que los atendiera. Otro abogado explic?que muchos jueces no estaban enterados de la ley de propiedad intelectual del pa・. Aun cuando se les notific?de los contenidos de la ley, vacilaban en aplicarla.
Los funcionarios gubernamentales con quienes habl?parec・n estar al tanto de estas violaciones, pero se sent・n en cierto modo frustrados por su incapacidad de hacer algo. Un factor que complicaba las cosas, y que ellos citaron, fueron los frecuentes cambios de ministros, lo que hac・ m・ dif・il aprobar la legislaci・ habilitadora que estos funcionarios consideraban necesaria para aplicar la ley. No estuve de acuerdo con la necesidad de aprobar m・ legislaci・ antes de dar otros pasos positivos, pero tambi・ tuve que reconocer que cambiar el liderato pol・ico pod・, en realidad, complicar la aplicaci・ efectiva de la ley.
Cuando habl?ante mis audiencias en Madagascar, destaqu?que las violaciones de la propiedad intelectual perjudicaban la condici・ econ・ica del pa・. Sin embargo, y dado que la econom・ del pa・ enfrentaba toda una legi・ de retos urgentes, era dif・il convencer a los funcionarios gubernamentales con los que habl?de la urgencia de tomar medidas para asegurar el cumplimiento de los derechos de propiedad intelectual. De modo comprensible, muchos de estos funcionarios se concentraban en lo que sent・n eran problemas m・ apremiantes, tales como la educaci・ y la provisi・ de infraestructura b・ica tal como carreteras, tel・onos y electricidad fuera de las ciudades principales.
Sin embargo, las consecuencias de una aplicaci・ laxa de la propiedad intelectual ya se hac・n sentir. Se me dijo que varios artistas malgaches que hac・n grabaciones se sent・n extremadamente frustrados por su incapacidad de recaudar regal・s cuando sus canciones se difund・n por radio. Algunos ya se hab・n ido de Madagascar, y otros pensaban seriamente en dejar el pa・.
La mayor・ de los grupos a los que habl?parec・n responder al argumento de que las principales compa骰as farmac・ticas no considerar・n invertir en Madagascar (que posee un tesoro de vida vegetal y animal) si no se respetaban los derechos de propiedad intelectual. Destaqu?tambi・ la p・dida de inversi・ potencial de los manufactureros extranjeros de ropa y otros art・ulos, debido a la percepci・ de que los derechos de propiedad intelectual, tales como las marcas registradas, no quedar・n protegidos efectivamente. Y aunque Madagascar es un pa・ en desarrollo, les record?a mis audiencias que deben cumplir con sus obligaciones internacionales de conformidad con el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio.
Luego de salir del pa・, me enter?de que dos estaciones de radio privadas hab・n llenado los formularios para el pago de regal・s y que la Orden de Periodistas Malgaches habr・ de emprender una campa・ de informaci・ acerca de los derechos de propiedad intelectual. Varios meses despu・ de mi visita, un periodista franc・ me envi?una nota, luego de visitar el pa・ en representaci・ del gobierno franc・, para informarme que las cuestiones que yo hab・ planteado todav・ se debat・n en p・lico.
Steven Robinson es un abogado especializado en propiedad intelectual que trabaja en la ciudad de Nueva York. Este mes regreso de Vietnam, donde ofreci?una serie de conferencias y seminarios a profesores y estudiantes de la escuela de derecho, la comunidad empresarial, economistas y funcionarios gubernamentales.
Vietnam, en el aspecto de los derechos de propiedad intelectual y en muchos otros, es la mesa de contradicciones que se me hab・ advertido deb・ esperar. Con todo, me resultaba imposible llegar a este pa・ inteligente, cordial e industrioso sin sentirme optimista. El ambiente actual de la ley de propiedad intelectual e informaci・ es en Vietnam, fundamentalmente, una demostraci・ a nivel nacional del porqu?a los derechos de propiedad intelectual se les llama gen・icamente "derechos econ・icos". Una cantidad creciente de empresarios le debe su ・ito, en parte, a la adopci・ y uso de marcas registradas, que est・ legalmente protegidos por la ley de Vietnam. Pero las infracciones de marcas exitosas y bien conocidas son abundantes, y la aplicaci・ de la ley est?ausente. Hay tambi・ en Vietnam una creciente industria de programas de computadora. Sin embargo, a pesar de la protecci・ legal que cubre los derechos de autor en los programas de computadora y otras obras, los programas de computadora pirateados est・ en todas partes.
A uno se le dice a menudo que Vietnam es diferente, y que los principios de los derechos de propiedad intelectual que han servido para desarrollar otras econom・s nacionales son inaplicables aqu? Pero la observaci・ es enga・sa, y para grandes secciones de la econom・, es simplemente falsa.
En primer lugar, vale la pena examinar el caso de La Vie, la marca establecida y m・ importante de agua embotellada en Vietnam y el blanco de m・tiples y flagrantes infracciones a su marca registrada y presentaci・ comercial. En el norte, donde las botellas infractoras est・ en todas partes, es probable que a cualquiera que pida una botella de La Vie se le sirva una botella con una etiqueta que dice La Vi, Le Vile, Le Vu, La Vio Le o los nombres mejor conocidos de La Ville y La Villa, todas las cuales ofrecen imitaciones cuidadosamente detalladas del dise・ de la etiqueta y la decoraci・ de una botella de La Vie. En una clase de alrededor de 100 estudiantes de derecho que di a mediados de abril, en una u otra oportunidad me vendieron una botella de agua que infring・ la marca registrada, la presentaci・ de La Vie o ambas a la vez.
La Vie se convirti?en el l・er del mercado porque cumple o excede los requisitos de pureza del agua establecidos por el gobierno de Vietnam. La compa骰a exhibe en la botella un an・isis del contenido mineral del agua. Sus competidores no se preocupan tanto por el detalle. A pesar de los esfuerzos que desarrolla la compa骰a, acompa・dos de gran publicidad, los derechos de la marca registrada La Vie se han aplicado, en el mejor de los casos, espor・icamente, y a menudo el mismo grupo de infractores que deja de utilizar una imitaci・ de La Vie se limita simplemente a empezar a utilizar otra. Como pueden atestiguarlo los abogados expertos en marcas registradas en todo el mundo, no hay nada que inspire tanto las infracciones como el ・ito. Pero, en este caso, la frecuencia de las imitaciones que tienden a confundir no reduce simplemente la cuesti・ al c・culo de los da・s causados por una infracci・ de marca registrada, hay consideraciones adicionales e importantes de salud p・lica y costos relacionados con aquella.
Un segundo ejemplo lo da un dise・dor de programas de computadoras de la ciudad Ho Chi Minh, cuya compa骰a vendi?5.000 ejemplares del primer producto que coloc?masivamente en el mercado, un programa en idioma vietnamita. El principal funcionario ejecutivo de la compa骰a estima que circulan en Vietnam 60.000 copias pirateadas del programa. El derecho de autor de programas de computadora, al igual que de otras obras protegidas t・icamente por el derecho de autor, est?contemplado por la ley vietnamita. Pero, nuevamente, lo que est?ausente es la aplicaci・ de la ley.
Si nos basamos en esto, la justificaci・ del optimismo acerca de los derechos de propiedad intelectual en Vietnam puede no ser obvia. Sin embargo, estos ejemplos demuestran que en Vietnam act・n las fuerzas econ・icas que apoyan un reconocimiento y respeto m・ amplios de la propiedad intelectual. A pesar de un clima inefectivo de aplicaci・ de la ley, La Vie ha podido establecer un reconocimiento nacional de su marca de agua embotellada. Los consumidores, de manera rutinaria, conf・n ahora en el nombre de La Vie para tomar sus decisiones de compra. En el segundo caso, tan numerosas eran las personas dispuestas a pagar m・ por una copia autorizada de los programas de computadora producidos en el pa・, que quien los produjo pudo compensar gastos, aun teniendo que encarar una amplia pirater・.
La aplicaci・ de los derechos de propiedad intelectual ha quedado rezagada porque s・o ahora se va convirtiendo en una prioridad. Hace menos de diez a・s, hab・ hambre en Vietnam, y algunas regiones el recuerdo de aquella ・oca se mantiene fresco. En aquellos d・s la mayor・ de los intereses econ・icos de la gente eran, simplemente, demasiado elementales como para permitir que las consideraciones de derechos de propiedad intelectual fueran un factor. Una venta, cualquier venta, ya fuera de una marca genuina o una falsificaci・, de un ejemplar autorizado de programa de computadora o de una versi・ pirateada, para una familia significaba comida. Para decirlo simplemente, en una econom・ de subsistencia los derechos de propiedad intelectual son un lujo.
Pero aquella ・oca ha pasado a la historia. Hoy, Vietnam es uno de los principales exportadores de arroz en el mundo. En un clima tal, los derechos de propiedad intelectual se reconocen cada vez m・ como una herramienta importante y, para algunos, esencial de la continuaci・ del desarrollo.
En 1996 Vietnam estableci?un nuevo c・igo civil que brinda protecci・ substancial a los derechos de propiedad intelectual. En junio de 1997 Vietnam firm?un acuerdo bilateral de derechos de autor con Estados Unidos, seg・ el cual prometi?reconocer los derechos de los propietarios estadounidenses de derechos de autor cuyas obras se publicaran o distribuyeran en Vietnam. Los derechos de propiedad intelectual fundamentales se practican ahora, y se reconoce en general que el pr・imo reto que enfrenta Vietnam en materia de propiedad intelectual se refiere a la aplicaci・ de la ley.
Se necesita reforma substancial. A los tenedores de derechos se les debe asegurar que hay un mecanismo regular, ya sea mediante las agencias administrativas, los tribunales o ambos a la vez, que se ocupe de las infracciones y asigne indemnizaciones y resuelva las disputas en torno a la propiedad y otras cuestiones. En este momento, la prensa informa que los funcionarios que se ocupan de las infracciones "requieren" que cese la actividad ilegal. La aplicaci・ efectiva comenzar?tan pronto como estos "requerimientos" sean reemplazados por ・denes legales emitidas por las autoridades apropiadas, que exijan que, so pena de sanciones significativas civiles, criminales y administrativas, cesen las violaciones de los derechos de propiedad intelectual.
Parece probable que el incentivo para emprender tales reformas se desarrolle a medida que las industrias de bienes de consumo, medios de comunicaci・ y publicaciones aumenten de tama・ y hagan una contribuci・ mayor a la econom・ de Vietnam. En 1994 los tribunales de Vietnam emitieron su primer fallo en favor de un compositor, arreglista y ejecutante de la ciudad de Ho Chi Mihn que demandaba en un caso de infracci・ de derechos de autor, y acordaron conceder indemnizaci・. En una econom・ desarrollada la indemnizaci・ habr・ sido insignificante, pero se dej?sentado un precedente. En pocas palabras, ahora que los derechos de propiedad intelectual tienen un efecto econ・ico m・ fuerte, hay razones para pensar que surgir?un consenso en favor de las reformas pol・icas, administrativas y legales necesarias para mejorar la aplicaci・ de la ley. En los programas que ense驩, los participantes planteaban m・ preguntas acerca de c・o pod・n mejorarse los esfuerzos gubernamentales de aplicaci・ de la ley que sobre cualquier otro tema.
En resumen, la experiencia vietnamita con la propiedad intelectual comienza a asemejarse a las de otras econom・s de mercado. Esas son buenas noticias, porque significan que Vietnam puede aprender de la experiencia de otros pa・es para desarrollar su sistema de protecci・ y aplicaci・ de los derechos de propiedad intelectual. Significa tambi・ que las lecciones aprendidas a lo largo del desarrollo de la infraestructura de derechos de propiedad intelectual en Vietnam pueden ofrecer importante experiencia en cuanto a c・o y cu・do este vital aspecto de la ley puede desempe・r un papel en el desarrollo econ・ico de otros pa・es.
Perspectivas
Económicas
Publicación Electrónica de
USIS, Vol. 3, No. 3, mayo de 1998