TERRORISMO:
POLITICAS Y MEDIDAS ANTITERRORISTAS ESTADOUNIDENSES

Por el embajador Francis X. Taylor
Coordinador de Antiterrorismo
Departamento de Estado de Estados Unidos

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photo of Francis X. Taylor "La guerra que libramos ser・una lucha larga, con muchas dimensiones", dice el embajador Francis X. Taylor, coordinador Antiterrorismo en el Departamento de Estado. "Nuestra meta es eliminar la amenaza del terrorismo internacional a las personas, las instalaciones y otros intereses".


El 11 de septiembre de 2001 es una fecha que redefinir・la historia. Antes de los tr・icos acontecimientos ocurridos ese d・, aparec・n en revistas y peri・icos art・ulos que acusaban al gobierno de Estados Unidos de exagerar la amenaza terrorista. Ya no es as・ Los ataques terroristas lanzados ese d・ en Nueva York, Virginia y Pennsylvania causaron v・timas de unas 88 naciones, desde nuestros vecinos m・ pr・imos, Canad・y M・ico, hasta pa・es tan lejanos como Australia y Zimbabwe y, en grandes cantidades, de India y Pakist・. Para muchos pa・es, entre ellos Estados Unidos, Gran Breta・, Alemania y Suiza, los horrores del 11 de septiembre costaron el mayor n・ero de vidas causado por cualquier incidente terrorista en toda su historia. Para Estados Unidos, fue el d・ m・ sangriento desde la batalla de Antietam, durante la guerra civil.

Los ataques pudieron haber sido concebidos como un golpe a Norteam・ica, pero, en realidad, fueron ataques a toda la humanidad y a la civilizaci・ misma.

La guerra que libramos ser・una lucha larga, con muchas dimensiones. Nuestra meta es eliminar la amenaza del terrorismo internacional a personas, instalaciones y otros intereses y esto lo haremos al:

  • Sacar a los terroristas de sus escondites,
  • Drenar las ci・agas donde encuentran refugio seguro,
  • Presionar a los estados para que dejen de apoyar el terrorismo,
  • Impedir los ataques terroristas planeados, y
  • Reforzar las capacidades de nuestros amigos y aliados para combatir el terrorismo.

Las naciones del mundo se unen para eliminar el flagelo del terrorismo. Numerosas organizaciones multilaterales han emitido declaraciones de apoyo -- entre ellas las Naciones Unidas, la Uni・ Europea, la Organizaci・ de los Estados Americanos, la Organizaci・ de la Unidad Africana, la Organizaci・ de la Conferencia Isl・ica el foro de Cooperaci・ Econ・ica de Asia y el Pac・ico -- y muchas otras han manifestado su firme solidaridad.

Recientemente viaj・a Bruselas, donde me reun・con el Consejo del Atl・tico Norte. Plante・el caso de que la organizaci・ al-Qaida, liderada por Osama ben Laden, es responsable de lo ocurrido el 11 de septiembre. Me remont・a la historia de esta organizaci・, sus actividades recientes y los acontecimientos que ocurrieron inmediatamente antes e inmediatamente despu・ del 11 de septiembre.

En respuesta a eso, el secretario general de la OTAN, Lord Robertson, declar・que los hechos contenidos en el informe eran "claros y convincentes" y apuntan "de modo concluyente a una intervenci・ de al-Qaida en los ataques". Como resultado del informe, la OTAN concluy・que los ataques hab・n sido dirigidos desde el exterior y "ser・ considerados, por lo tanto, una acci・ cubierta por el Art・ulo V del Tratado de Washington, que declara que un ataque armado a uno o m・ de los aliados en Europa o Am・ica del Norte ser・considerado un ataque contra todos ellos". Fue esta la primera vez que se invoca el Art・ulo V en la historia de la OTAN.

Los aliados de la OTAN han acordado proveerle a Estados Unidos la amplia gama de ayuda que solicitamos. Esto incluye uso ilimitado de su espacio a・eo, instalaciones de bases, puertos mar・imos, log・tica, medidas de seguridad extraordinarias para las fuerzas estadounidenses en Europa, intercambio de datos de inteligencia y aviones de alerta anticipada. Los aviones de observaci・ AWACS pertenecientes a la OTAN patrullan actualmente los cielos de Norteam・ica como resultado de la invocaci・ del Art・ulo V.

La Organizaci・ de los Estados Americanos invoc・el Tratado de R・, que tambi・ cubre la defensa propia colectiva. Los ministros de relaciones exteriores de la OEA, reunidos en Lima el d・ de los ataques, fueron los primeros en condenarlos.

La Organizaci・ de la Conferencia Isl・ica -- el grupo m・ importante y abarcador de estados musulmanes, 56 en total -- conden・vigorosamente los salvajes ataques del 11 de septiembre e, inequ・ocamente, declar・que el Islam nunca ha sancionado el terrorismo. Estamos convencidos de que el rostro del terrorismo no es el verdadero rostro del Islam. El terrorismo es una perversi・ de la religi・, y los que secuestraron nuestros aviones el 11 de septiembre secuestraron tambi・ la religi・ que alegan seguir.

Otras naciones, grandes y peque・s, han hecho promesas y contribuciones a lo que es una respuesta mundial a un ataque mundial. Hemos recibido numerosos ofrecimientos de apoyo diplom・ico, pol・ico, policial, de inteligencia y militar. Contamos con lo que equivale a una coalici・ de coaliciones, con algunas naciones que, por ejemplo, se adelantan a negarles a los terroristas el acceso a los sistemas bancarios, mientras otras se muestran m・ activas en otros aspectos. Los miembros individuales proceden con dedicaci・ y se mantienen firmes. Nuestro reto ser・ mantener las coaliciones unidas hasta que la campa・ tenga ・ito.

FORJANDO LAS HERRAMIENTAS PARA COMBATIR EL TERRORISMO

Esta campa・ ser・diferente de otras que hemos llevado a cabo. Las batallas se librar・, probablemente, tanto en peque・s salones de conferencia donde se reunir・ grupos de banqueros, en los puntos de cruce de fronteras, en los laboratorios forenses o en los cielos de alguna potencia hostil. Nuestras victorias consistir・ en el agotamiento del financiamiento, la extinci・ del apoyo pol・ico, la captura de las c・ulas terroristas, no en la conquista de territorio extranjero.

FINANCIAMIENTO TERRORISTA

Los terroristas del 11 de septiembre ten・n, aparentemente, suficiente dinero como para hacer sus preparativos con muchos meses, si no a・s de anticipaci・. El financiamiento es un elemento esencial en el reclutamiento de partidarios y en el lanzamiento de operaciones terroristas en gran escala. Necesitamos terminar con la recaudaci・ de fondos y las transferencias de dinero de los terroristas.

El primer disparo en la guerra al terrorismo se hizo el 24 de septiembre, cuando el presidente Bush firm・la orden ejecutiva 13224. Este disparo congel・los bienes de 27 individuos, organizaciones y financieros terroristas asociados a al-Qaida, y bloquea las transacciones estadounidenses con tales personas o entidades. La orden ejecutiva fue enmendada luego para incluir otros 39 nombres de personas y organizaciones que se sabe practican el terrorismo o lo apoyan financieramente. Adem・, los bienes de todos los 22 terroristas que aparecen en la lista de los m・ buscados por el FBI est・ ahora sujetos a esta orden de congelaci・. En los pr・imos meses se a・dir・ m・ nombres.

Una orden ejecutiva anterior, en efecto desde 1995 y renovada desde entonces cada a・, incluye grupos tales como Hizballah y HAMAS, al igual que al-Qaida, que representan una amenaza terrorista a las negociaciones de paz del Mediano Oriente.

El 28 de septiembre, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprob・por unanimidad la Resoluci・ 1373, que, seg・ el derecho internacional, es obligatoria para todos los estados. Esta resoluci・ se dirige a la m・ula del modus operandi de los terroristas. Obliga a todos los estados miembros a negarles a los terroristas financiamiento, apoyo y refugio seguro. Ampl・ tambi・ el intercambio de informaci・ entre los miembros de las Naciones Unidas para combatir el terrorismo internacional. Se ha establecido un mecanismo de seguimiento para que el Consejo de Seguridad vigile continuamente el cumplimiento de esta resoluci・.

Este esfuerzo ya ha dado resultados. Estados Unidos ha congelado unos 4 millones de d・ares y examina muchas otras cuentas. Hemos recibido informes de millones de d・ares adicionales congelados en todo el mundo. Otras naciones tratan todav・ de identificar los bienes terroristas que han prometido bloquear. En total, 111 naciones -- m・ de la mitad del mundo -- han actuado para cortarles a los terroristas el ox・eno del dinero, y esto es apenas el comienzo.

Otra herramienta importante para oponerse a la recaudaci・ de fondos con destino a los terroristas es designar formalmente ciertos grupos como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO). La designaci・ de FTO clasifica como delito el que las personas sujetas a la jurisdicci・ de Estados Unidos contribuyan a sabiendas con fondos u otro material en apoyo de tales grupos. La ley estadounidense permite tambi・ congelar todos los bienes del grupo y denegarles visas a sus l・eres y otros miembros. A principios de octubre, el secretario de Estado Colin Powell design・a 28 de esos grupos, incluso al-Qaida.

Al usar herramientas como esta, hemos urgido a otros pa・es a hacer m・ estrictas sus propias leyes y regulaciones para refrenar la recaudaci・ de fondos y las transferencias de dinero de los terroristas. Gran Breta・ ya lo ha hecho, y pa・es como Canad・ Grecia, India y las Filipinas tienen nuevas leyes o propuestas de legislaci・ antiterrorista en varias etapas de consideraci・.

Adem・, la administraci・ concede alta prioridad a la ratificaci・ de las 12 convenciones de las Naciones Unidas contra el terrorismo. Esas convenciones cubren una gama de actividades tales como el secuestro de aviones, la toma de rehenes, los ataques con bombas y el financiamiento del terrorismo. Las convenciones configuran una firme estructura legal para combatir el terrorismo.

OTRAS MEDIDAS

Hay varias otras herramientas que hemos venido usando para oponernos al terrorismo, y en esta nueva lucha las aguzamos y mejoramos.

Para combatir el terrorismo en el extranjero utilizamos programas relacionados con el entrenamiento, y as・ayudamos a proteger a los norteamericanos que viven y viajan en el extranjero. El programa de Ayuda contra el Terrorismo (ATA) del Departamento de Estado, mediante el cual entrenamos a funcionarios extranjeros de seguridad y ejecuci・ de la ley, es un pilar de este esfuerzo. El programa no s・o provee entrenamiento, sino que ayuda tambi・ a promover nuestras pol・icas y mejorar nuestros contactos con funcionarios extranjeros para as・alcanzar nuestras metas antiterroristas. Hasta la fecha, hemos entrenado m・ de 20.000 funcionarios de m・ de 100 pa・es. Esperamos que el financiamiento adicional del programa ATA, luego de los ataques del 11 de septiembre, nos permita acelerar la marcha de este entrenamiento.

Hemos desarrollado tambi・ un Programa de Interceptaci・ de Terroristas (TIP), que utiliza modernos sistemas de bancos de datos computarizados para ayudar a identificar terroristas potenciales que tratan de cruzar las fronteras internacionales. Este programa tendr・m・ima efectividad en los pa・es que son centros importantes de transporte.

La contribuci・ del departamento al programa de investigaci・ y desarrollo antiterrorista interagencial y el Grupo de Trabajo de Apoyo T・nico ayudan tambi・ en la detecci・ de explosivos y en otros aspectos y dan apoyo a nuestros esfuerzos cooperativos de investigaci・ y desarrollo con otros aliados claves.

Hemos propuesto aumentar nuestro programa de "Recompensas por Hacer Justicia", que paga hasta 5 millones de d・ares por informaci・ que prevenga un ataque terrorista o resulte en el arresto de un terrorista. Este importante programa salva vidas y pone a los terroristas tras las rejas.

Hay por delante muchos retos. Uno de ellos ser・mantener la coalici・ internacional. Sin embargo, en los meses transcurridos desde que estas naciones proclamaron su solidaridad contra el terrorismo, la coalici・ se ha fortalecido. Otro reto ser・contrarrestar el concepto, que sostienen algunos, de que Osama ben Laden es algo as・como un h・oe y que Estados Unidos es, de alg・ modo, el agresor. Estoy convencido de que, mediante la activa diplomacia p・lica, podemos enviar efectivamente el mensaje que asegura que ben Laden es malvado, y que sus actos son una manifestaci・ del mal. M・ a・, Estados Unidos no tiene planes en relaci・ con territorios extranjeros. No somos una fuerza invasora. Pero atacaremos con fuerza la red terrorista que representa una amenaza para todos nosotros.

Los horribles acontecimientos del 11 de septiembre requieren una campa・ estrat・ica de base amplia, de largo plazo, en concierto con las naciones del mundo que aborrecen el terrorismo. Juntos, erradicaremos y llevaremos ante la justicia a los que usan el terrorismo. Nuestra tarea ser・larga. Como le dijo al mundo el presidente Bush: "Ya sea que llevemos a nuestros enemigos a la justicia, o les llevemos la justicia a nuestros enemigos, se har・justicia".

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Contenido - Agenda de la Pol・ica Exterior de los EUA - Noviembre 2001
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