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ANTRAX Y TERRORISMO DE VICTIMAS EN GRAN ESCALA:
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"La tendencia del terrorismo en los ・timos 15 a・s indica que redes transnacionales vagamente vinculadas, motivadas principalmente por ideolog・s religiosas, que tratan de producir v・timas en gran escala, est・ reemplazando a los terroristas "tradicionales", cuyo m・il principal es la pol・ica", dice Jason Pate, principal investigador asociado del Instituto de Estudios Internacionales de Monterey. Esta tendencia ominosa revela que existe el potencial de atentados que producir・n v・timas en masa y que, debido a la posibilidad de utilizar agentes biol・icos para ello, el potencial de bioterrorismo con v・timas en gran escala puede ser inminente". |
INTRODUCCION
Los atentados terroristas sin precedentes del 11 de septiembre y la subsiguiente serie de atentados con ・trax han introducido una nueva era de terrorismo en Estados Unidos. Aunque en Estados Unidos hubo anteriormente atentados terroristas, relativamente en gran escala, como la explosi・ de 1995 en Oklahoma City, la coordinaci・, planificaci・ y escala de los ataques del 11 de septiembre demuestran que el terrorismo que produce v・timas en gran escala ha llegado al suelo estadounidense.
Con todo, el bioterrorismo no es un fen・eno nuevo en la historia de Estados Unidos. En 1984, una secta, en una peque・ poblaci・ de Oregon, utiliz・salmonela para contaminar las ensaladas en los mostradores de algunos restaurantes, con el prop・ito de influir en las elecciones locales. Dicha secta, que escogi・un agente que incapacita, no un agente mort・ero, logr・enfermar a 751 personas, pero no hubo muertes.
En 1994 y 1995, en Minnesota, cuatro individuos, miembros todos de un grupo extremista contra el gobierno, denominado el Consejo de Patriotas, fueron los primeros condenados en virtud de la Ley Antiterrorismo con Armas Biol・icas de 1989, por tener en su posesi・ un agente biol・ico para usarlo como arma. Estos individuos posiblemente adquirieron prote・a toxina ricina, derivada de la semilla del ricino, posiblemente para usarla contra las autoridades policiales locales y funcionarios federales. Aunque el plan del Consejo de Patriotas nunca se realiz・ la ideolog・ de extrema derecha Ideolog・ de Identidad Cristiana, similar a la que influy・en Timothy McVeigh, ejerci・una fuerte influencia sobre el Consejo.
Aun cuando tanto el bioterrorismo como el terrorismo convencional en gran escala eran una amenaza para Estados Unidos antes del 11 de septiembre, los sucesos de los ・timos dos meses han demostrado que quiz・estemos presenciando un salto enorme en la t・tica terrorista. La tendencia de los ・timos 15 a・s en el terrorismo revela que redes transnacionales, vagamente vinculadas, motivadas principalmente por ideolog・s religiosas, que tratan de producir v・timas en gran escala, reemplazan a los terroristas m・ "tradicionales", cuyo principal m・il es pol・ico (como la creaci・ de un Estado o la b・queda de justicia por lo que se percibe es opresi・ por parte del Estado en cuesti・). Esta tendencia ominosa indica que existe el potencial de atentados que producir・n v・timas en masa y, debido a la posibilidad de utilizar agentes biol・icos con ese prop・ito, el potencial de bioterrorismo con v・timas en gran escala puede ser inminente.
Este art・ulo analiza el contexto hist・ico de los actuales atentados con ・trax, con especial atenci・ al examen de la presente situaci・, dentro de una amplia perspectiva. Luego explora la raz・ por la cual Estados Unidos es tan vulnerable a este tipo de terrorismo y ofrece recomendaciones de pol・ica para darle soluci・ a dicha vulnerabilidad.
LOS ACTUALES ATENTADOS CON ANTRAX
A pesar de cientos de falsas alarmas de ・trax desde 1998, los recientes atentados con ・trax son un caso sin precedentes. Nunca antes en la historia de Estados Unidos se hab・ utilizado un agente de guerra biol・ica, en tiempo de guerra o de paz, contra los estadounidenses. No es sorprendente que el ・trax sea el agente de preferencia, tanto desde el punto de vista t・nico como pol・ico. En cuanto al aspecto t・nico, el ・trax es el agente prototipo de las armas biol・icas: es relativamente f・il de producir, es en extremo virulento y la infecci・ no es contagiosa, de manera que ・ta no se propaga m・ all・de los afectados directamente. Lo que es m・ importante, el ・trax forma esporas duras cuando se expone a las tensiones del medio ambiente, lo que facilita su proceso y utilizaci・ en armas.
En lo que se refiere a la perspectiva pol・ica, desde 1995, este bacilo ha recibido atenci・ a altos niveles pol・icos y de los medios de informaci・. A mediados y finales de los noventa, hubo grandes revelaciones en el sentido de que Iraq, la Uni・ Sovi・ica, y posteriormente Rusia y Sud・rica, hab・n establecido importantes programas de armas biol・icas, incluso ・trax. Adem・, el programa militar de Estados Unidos de la vacuna contra el ・trax gener・una amplia controversia por dudas sobre su seguridad, que no han sido corroboradas en ning・ experimento cl・ico. Por ・timo, el arresto, muy divulgado, de un extremista de derecha en 1998, por sospech・sele de poseer ・trax (s・o ten・ el ・trax innocuo del grupo a que pertenece la vacuna), abri・las compuertas a cientos de alarmas enga・sas de ・trax en todo el pa・, desde entonces hasta el presente.
Durante todo el per・do de 1995 a 2001, cientos de informes de los medios de informaci・, de las universidades y del gobierno destacaron la vulnerabilidad de Estados Unidos al terrorismo biol・ico, poniendo de relieve quiz・, para los terroristas potenciales, no s・o que Estados Unidos no estaba preparado para enfrentar el bioterrorismo, sino que el p・lico estadounidense estaba aterrorizado de esa posibilidad.
Numerosas cuestiones son esenciales para comprender la amenaza del bioterrorismo m・ all・del 11 de septiembre, entre otras averiguar qui・ us・el ・trax y por qu・ La calidad del ・trax de los recientes atentados ha sido materia de discusi・. Es evidente que este ・trax fue procesado con t・nicas relativamente avanzadas y hay algunas se・les de que se agregaron aditivos para hacer las esporas m・ eficaces. Estos detalles t・nicos parecen indicar que alg・ Estado estuvo involucrado en los atentados. Sin embargo, subsisten m・ interrogantes que respuestas. Sin saber quien cometi・los atentados es muy dif・il prepararse para el futuro. ・os que cometieron los atentados tienen acceso a una cantidad limitada de ・trax o tienen la capacidad actual para producirlo?
Quiz・lo m・ importante sea el m・il de los atacantes. Hasta la fecha, los atentados no han sido dise・dos para afectar a un gran n・ero de personas y han ido acompa・dos de cartas con la advertencia de que se trata de un ataque y del tipo de agente utilizado. Adem・, las cartas no son un sistema efectivo de distribuci・, muy pocas personas han sido afectadas. Quiz・atentados futuros, en mayor escala, no vengan con indicaciones tan claras. Para lograr el m・imo de v・timas los atacantes con ・trax no anunciar・n la comisi・ del atentado; las v・timas comenzar・n a mostrar s・tomas y morir・n y, en ese caso, recaer・ sobre el sistema de salud p・lica la responsabilidad de concluir que es un ataque; para entonces probablemente ser・ demasiado tarde para salvar muchas v・timas.
En resumen, los ataques recientes con ・trax ocurrieron dentro de un contexto hist・ico. Aunque los ataques no tienen precedentes, no deben ser necesariamente una sorpresa. Afortunadamente los ataques han sido muy limitados, sin embargo, existe el potencial de atentados en escala mucho mayor con ・trax en aerosol, que producir・n v・timas en masa.
・OR QUE ESTADOS UNIDOS ES VULNERABLE
AL BIOTERRORISMO DE VICTIMAS EN GRAN ESCALA?
Estados Unidos es una sociedad abierta, de grandes proporciones, que por su naturaleza misma es vulnerable al terrorismo en general. Sus fronteras est・ abiertas tanto al comercio como a las personas, el movimiento interestatal pr・ticamente no tiene fiscalizaci・ alguna y nunca antes ha habido raz・ s・ida para que sea de otra manera. De la gama de amenazas terroristas (desde el cami・ bomba y el secuestro de aviones, hasta un ataque con ・trax y una epidemia de viruela), que podr・n causar v・timas en gran escala, quiz・la del bioterrorismo sea la que Estados Unidos est・en menos condiciones de enfrentar. Aunque pueden ponerse en pr・tica medidas de seguridad en los aeropuertos, para eliminar la posibilidad de que se repitan los sucesos del 11 de septiembre, y pueden hacerse menos vulnerables al ataque convencional las estructuras que sean potencialmente su blanco, no existe una soluci・ r・ida y directa al problema del bioterrorismo.
Una de las razones por las cuales Estados Unidos es tan vulnerable al bioterrorismo se debe a que sucesivos gobiernos federales, estatales y locales han permitido el deterioro de la infraestructura de salud p・lica del pa・ en las ・timas tres d・adas. A ra・ del ・ito de las campa・s de erradicaci・ pat・ena, de la llegada de antibi・icos poderosos y la presencia de una clase media y alta en gran parte saludable, en los a・s setenta no parec・ que la salud p・lica tuviera alta prioridad en una era de recortes presupuestarios. Hoy en d・ el sistema de salud p・lica en todos Estados Unidos escasamente tiene suficientes fondos, personal y dem・ recursos para atender los problemas que se presentan d・ a d・, mucho menos las crisis producidas por brotes naturales o por el bioterrorismo. Estados Unidos simplemente no tiene la capacidad para hacer frente al brote de una enfermedad que afecte a cientos o miles de personas.
En el plano internacional, hay muy pocas herramientas eficaces contra la amenaza bioterrorista. La Convenci・ de Armas Biol・icas y de Toxinas de 1972 (CABT) es el principal tratado internacional que rige las armas biol・icas. Existen otros mecanismos, como el Grupo de Australia, que ofrece normas de orientaci・ para la exportaci・ de tecnolog・ relacionadas con la producci・ de armas biol・icas. Sin embargo, el Grupo de Australia tiene limitado poder para hacerlas cumplir y no incluye algunos de los Estados claves que son motivo de preocupaci・. Adem・, el Grupo limita s・o el equipo de capacidad relativamente grande; con lo cual no se soluciona la posibilidad de la producci・ clandestina en peque・ escala.
La CABT misma no tiene la facultad para aplicar un r・imen de verificaci・ y aunque este a・ se someti・una propuesta de protocolo a la Conferencia de Estados Partes de la convenci・, Estados Unidos rehusa firmar el documento, lo que en efecto pone un alto a la labor de mejorar la habilidad del tratado para hacer cumplir sus disposiciones. Para noviembre de 2001, se programa una conferencia de revisi・ de la CABT, aunque no est・claro si habr・alg・ progreso m・ hacia un acuerdo de verificaci・.
No obstante, a・ con la firma de Estados Unidos y un protocolo definitivo, no es f・il ver c・o la CABT podr・ hacer algo en la lucha contra el bioterrorismo aparte de ayudar a establecer y fortalecer las normas internacionales contra las armas biol・icas. En realidad, el texto del tratado no aborda el terrorismo sino que se concentra en la amenaza por parte de los Estados.
Al nivel de la pol・ica nacional, los conceptos de disuasi・ y pol・ica exterior que fueron tan ・iles durante la Guerra Fr・ no tienen aplicaci・ a la amenaza del bioterrorismo. Cuando el adversario es una red escurridiza de enigm・icos agentes reaccionarios, totalmente dedicados a su causa, es pr・ticamente imposible dise・r una estrategia para responder. Los terroristas rara vez tienen bienes que puedan hacerse blanco, bien sea financiera o militarmente. Los esfuerzos para congelar los bienes financieros de los terroristas se ven obstaculizados por la enormidad del sistema bancario internacional y s・o en casos en que los Estados apoyan a los terroristas, es posible encontrar un blanco militar. Todo esfuerzo para destruir la infraestructura de al-Qaida es loable y Estados Unidos debe continuar la persecuci・ de quienes perpetraron los atentados del 11 de septiembre. Con todo, es crucial recordar que estos esfuerzos tienen un valor limitado.
En resumen, la vulnerabilidad de Estados Unidos al bioterrorismo, la ausencia de medios internacionales eficaces y los conceptos arraigados de la pol・ica exterior de la Guerra Fr・ hacen sumamente compleja y dif・il la labor de responder a la amenaza bioterrorista.
RECOMENDACIONES DE POL・ICA
Las pol・icas relacionadas con la amenaza del bioterrorismo se dividen en tres categor・s amplias: considerar el terrorismo en general, responder espec・icamente a un incidente bioterrorista con v・timas en gran escala y acrecentar al m・imo las opciones internacionales disponibles.
Estados Unidos deber・ continuar utilizando todos los medios a su disposici・ para eliminar la actual amenaza terrorista de al-Qaida y organizaciones afines. Ello incluye elevar los costos de auspiciar el terrorismo hasta un punto tal que los terroristas no puedan operar f・ilmente; aumentar al m・imo las operaciones de inteligencia dirigidas contra el terrorismo y dejar sentado que el terrorismo es inaceptable, para disuadir atentados futuros. Adem・, Estados Unidos debe colaborar muy de cerca con sus socios internacionales para coordinar los esfuerzos encaminados a reducir la amenaza de las armas biol・icas. La seguridad aumentar・si los tab・s contra las armas biol・icas se fortalecen y la comunidad internacional trabaja unida para enfrentar la amenaza.
Hay l・ites a lo que Estados Unidos puede hacer nacional e internacionalmente para abordar el problema del bioterrorismo. Por tanto, los formuladores de pol・ica deben aceptar que es imposible eliminar totalmente tanto la amenaza terrorista como la amenaza del bioterrorismo. Por consiguiente, es de importancia cr・ica que Estados Unidos se prepare para detectar y responder a incidentes bioterroristas. Ello incluye medidas para:
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(Las opiniones expresadas en este art・ulo son las de su autor y no necesariamente reflejan las opiniones o la pol・ica del gobierno de Estados Unidos).
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- Noviembre 2001
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