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Patrick Leahy es uno de los l・eres de la campa・ internacional contra la producci・, utilizaci・ y exportaci・ de minas terrestres antipersonales. En 1994, como delegado ante las Naciones Unidas, present?en la Asamblea General de las Naciones Unidas una resoluci・ estadounidense que pide la eliminaci・ de las minas terrestres. La medida fue aprobada por unanimidad. El senador dice que elogia el deseo del presidente Clinton de "ver que libremos al mundo de las minas terrestres", pero cree que el proceso de negociaci・ de Ottawa ser?un medio mejor y m・ r・ido de alcanzar ese objetivo que la Conferencia sobre el Desarme con sede en Ginebra. Leahy fue entrevistado por la redactora que comparti?la jefatura de redacci・ Jacqui Porth.
Pregunta: ・or qu?se han identificado particularmente las minas terrestres como una cuesti・ de gravedad para el control de armas?
Leahy: Se estima que existen hoy tanto como 100 millones de minas terrestres plantadas en 65 a 70 pa・es. Estas minas mutilan o causan la muerte a unas 25.000 personas cada a・, predominantemente civiles. Tuve en mi oficina en Vermont a un camboyano quien coment?que en su pa・ se descubren las minas, una por una, por los brazos y piernas que se pierden al encontrarlas.
Es un asunto de gravedad. Cuando termina una guerra y uno de los lados gana o se firma un acuerdo de paz, los ej・citos se retiran, los tanques se alejan, se descargan los ca・nes, pero las minas terrestres permanecen. Y diez a・s m・ tarde los agricultores todav・ no pueden ir a sus terrenos, los ni・s todav・ no pueden caminar hacia la escuela, los animales todav・ no pueden ir a los bebederos, y extensas regiones del pa・ son inhabitables e inutilizables debido a que todav・ hay minas terrestres all?-- frecuentemente en lugares donde nadie se acuerda de qui・ las plant?ni que lado lo hizo.
Pregunta: En enero, el presidente Clinton urgi?a la Conferencia de Desarme (CD) en Ginebra a negociar, lo m・ pronto posible, una prohibici・ mundial y completa de las minas terrestres. ・onsidera usted que esto es importante? ・ por qu?
Leahy: Creo que lo que el presidente ha pedido, una prohibici・ mundial, es importante, pero no creo que ello ocurra en la CD. Este es un lugar muy c・odo para negociar. (Las negociaciones) pueden llevar a・s. Ni siquiera han acordado todav・ un formato para las negociaciones. Pr・ticamente, cualquier pa・ puede vetar cualquier cosa que la CD intente hacer porque se lo supone ser un caso en el que todos est・ de acuerdo o nadie est?de acuerdo.
Muchas veces he dicho que si realmente se desea negociar un acuerdo sobre las minas terrestres, t・ese una mesa y col・uesela en un campo, en el Africa, al sur del Sahara o en Camboya o en alg・ pa・ intensamente plantado con minas terrestres, y d・ase a los negociadores que tienen que abrirse camino para llegar a la mesa en medio de ese campo. Y, si no llegan a un acuerdo sobre la prohibici・ total en el primer d・, el segundo d・ la mesa estar?en un campo diferente. Naturalmente que llegar・ de apuro a un acuerdo. Pero no hay urgencia cuando se est?sentado en Ginebra.
De manera que elogio el deseo del presidente de que libremos al mundo de las minas terrestres, pero creo que la propuesta de su administraci・ est?destinada al fracaso. Creo que el "Proceso de Ottawa" es mucho mejor. Este es un proceso cuyo prop・ito es hacer que el mayor n・ero posible de pa・es se re・an este invierno en Canad?y firmen un acuerdo. Los signatarios no producir・ minas terrestres; no exportar・ minas terrestres; no utilizar・ minas terrestres. Y hay 90 pa・es o m・ que se han comprometido a firmar, y esos 90 pa・es no son pa・es insignificantes: ellos son Alemania, B・gica, Italia, el Reino Unido, Sud・rica, Mozambique, que tiene un enorme problema debido a las minas terrestres, y Angola, que tambi・ tiene un problema enorme. Estos son pa・es que podr・n alegar que tienen necesidades propias de minas terrestres, pero est・ dispuestos a abandonarlas. Y si Estados Unidos se uniera a esto, creo que el ・petu ser?tal que todos, con excepci・ de unos pocos pa・es, terminar・ por unirse a la prohibici・. Y aquellos pa・es que no se unan se convertir・n en parias.
Pregunta: ・parte de la diferencia en los plazos, ve usted otras diferencias entre ambos planteamientos?
Leahy: Probablemente la mayor diferencia radica en el plazo, porque Canad?habla de tener un acuerdo concreto para fines de este a・. Y por la mera fuerza de ese ・petu, probablemente lo tendr? La CD podr・ llevar a・s y a・s, durante los que se plantar・n millones de nuevas minas terrestres.
Aun si nos uni・amos a Canad?y presion・amos para que haya el mayor n・ero posible de signatarios en diciembre, no creo que tendr・mos all?a todos los pa・es, especialmente Rusia y China. Pero ser・ como con la Convenci・ de Armas Qu・icas -- tendr・mos a la mayor・ de los pa・es y la carga de la responsabilidad recaer・ en aqu・los que no se han adherido.
Durante la administraci・ Kennedy, el presidente Kennedy anunci? unilateralmente una prohibici・ de los ensayos nucleares y ret?a otros pa・es a que se unieran a nosotros y, con el tiempo, lo hicieron porque nosotros hab・mos sentado el ejemplo moral.
El presidente Reagan hizo lo mismo con la Convenci・ de Armas Qu・icas (CAQ): ret?a otros pa・es a que se nos unieran y, finalmente, la mayor・ de ellos lo hizo. El presidente Bush la negoci?(la convenci・), y el presidente Clinton, con m・ito, logr?que un Senado renuente aprobara la CAQ. Si bien no tenemos a todos los pa・es involucrados, tenemos la mayor・ de los pa・es, lo que representa un paso s・ido hacia adelante.
Las minas terrestres han matado o mutilado a much・ima m・ gente que las armas nucleares o las armas qu・icas. Y yo disputar・ que la misma filosof・ que nos llev?al Tratado de Prohibici・ Completa de los Ensayos (nucleares) y a la Convenci・ de Armas Qu・icas deber・ impulsar esto.
Pregunta: ・u・ es el papel del Congreso en ayudar a alcanzar una prohibici・ de minas terrestres?
Leahy: Normalmente una iniciativa sobre el control de armamentos proviene del presidente, y el Congreso reacciona a favor o en contra de la misma, especialmente en el caso de un tratado, el que requiere la aprobaci・ del Senado. Que yo sepa, ・ta es la primera vez que el Congreso haya tomado la iniciativa. Sesenta senadores se han unido --y probablemente habr?m・-- en presentar la Ley de 1997 para la Eliminaci・ de Minas Terrestres, tambi・ conocida como proyecto de ley Leahy-Hagel, que proh・e, a partir del 1 de enero del 2000, nuevos despliegues de minas terrestres antipersonales por Estados Unidos. La ・ica excepci・ ser?la pen・sula coreana, donde el presidente tiene la autoridad para demorar la aplicaci・ de la prohibici・.
Pregunta: ・u・ cree usted que es la raz・ por la que el Congreso ha estado tan activo en cuanto a la cuesti・ de las minas terrestres?
Leahy: Bueno, yo la promov?firmemente. No soy el ・ico, pero he presionado constantemente por ella durante ocho a・s. El Congreso, luego de vencer una fuerte oposici・ del Pent・ono, aprob?inicialmente en 1992 la enmienda Leahy, seg・ la cual Estados Unidos no podr・ exportar ni transferir minas terrestres por un per・do de un a・. Esa moratoria a las exportaciones ha sido renovada y se ha convertido ahora en la pol・ica de Estados Unidos. Luego, en 1996, a pesar de una oposici・ sumamente vigorosa del Pent・ono, se aprob?un proyecto de ley seg・ el cual a partir de 1999 no podr・mos utilizar minas terrestres durante un a・, con el ・ico prop・ito de demostrar que podemos arregl・noslas sin ellas. Con esa medida tambi・ se prorrog?la moratoria para las exportaciones.
Con respecto a ・ta (medida) m・ reciente, le present?mi caso a virtualmente cada uno de los senadores. Y, si uno se detiene y piensa un poco, ・ta es una cuesti・ que la gente entiende. Por ejemplo, todos los senadores que combatieron en Vietnam se unieron a esta legislaci・. Entre los que se unieron, tenemos un gran n・ero de ex combatientes condecorados con el Coraz・ P・pura (la medalla concedida a combatientes heridos en batalla), por lo menos uno con la Estrella de Plata, uno con la Medalla Congresional de Honor, y numerosos otros con otras menciones. Estas son personas que han estado en batalla, que fueron heridas en batalla, que han sido distinguidas por su valor en batalla.
Pregunta: Al presentar la legislaci・ sobre minas terrestres, ・u? esperaron que iban a lograr usted y sus contrapartes en la C・ara de Representantes?
Leahy: Espero que el presidente finalmente se d?cuenta de que el proceso de Ginebra, la Conferencia sobre el Desarme, avanza con demasiada lentitud, que no va a producir mucho, y que por ・timo respalde activamente nuestra legislaci・, la que incluir・ a Estados Unidos en el proceso canadiense y nos colocar・ en una posici・ de liderazgo moral y estrat・ico en cuanto a esta cuesti・. Creo que es realizable y creo que si lo hacemos, la generaci・ futura estar?muy agradecida a Estados Unidos.
Pregunta: ・u?opina usted del papel que Estados Unidos desempe・ en promover y expandir los programas humanitarios de desminado?
Leahy: Creo que debemos hacerlo. La mayor parte del dinero que se ha gastado en el desminado es dinero que proviene de enmiendas al proyecto de ley sobre asignaciones para la defensa -- que yo mismo y varios otros senadores opuestos a las minas terrestres hemos presentado. Acabamos de recibir m・ dinero para este prop・ito en el proyecto de ley para el a・ fiscal 1998, y seguiremos respald・dolo. Pero podr・mos gastar miles de millones de d・ares en el desminado y todav・ no se despejar・n todas las minas.
El a・ pasado, entre todos los pa・es que se dedican al desminado, se gastaron varios cientos de millones de d・ares, pero esto sirvi?para remover solamente una fracci・ de todas las minas nuevas que se hab・n plantado. Se remueve una mina y en alg・ lugar se plantan cinco m・.
Uno de los problemas m・ graves es que muchos pa・es tienen potencial agr・ola -- donde la gente podr・ por lo menos trabajar la tierra para alimentar a sus hijos y vivir -- pero no pueden llegar a los terrenos. Cuando se sabe que en un terreno hay una mina, bien podr・ haber cien.
De manera que debemos hacer todo lo posible para ayudar en el desminado, pero la mejor forma es no plantar minas nuevas. En t・minos pr・ticos, no habr?un desarrollo real en Bosnia, en partes de Centroam・ica, Africa, el delta del r・ Mekong, y otros lugares, hasta que se eliminen las minas terrestres.
Pregunta: Tiene usted esperanza respecto a alguna de las minas terrestres antipersonales alternativas que se est・ considerando?
Leahy: Hay una que el Pent・ono describe como una "mina inteligente" (una que se desactiva luego de un corto per・do de tiempo), pero yo les digo, mu・trenme la mina que sea lo bastante inteligente como para conocer la diferencia entre un ni・ y un soldado. (Esas minas) no son tan infalibles como ellos creen. La mayor・ de los comandantes afirmaron que no confiar・n en que las minas se hubiesen desactivado por s?solas antes de permitir que sus propios soldados atraviesen el campo.
Si se quiere establecer un per・etro para la defensa de sus propias tropas, existen muchas maneras de hacerlo. Hay minas que detonan a comando, que requieren que alguien, que no sea la v・tima, las haga explotar. Existe toda clase de t・nicas de vigilancia, y son ・tas las que yo usar・.
Cualquiera puede argumentar que de alguna manera se obtiene una ventaja militar al usar minas terrestres. Yo tambi・ puedo se・lar que podr・ estar al frente del ej・cito m・ poderoso, mejor equipado y entrenado de la historia, pero mis soldados todav・ perder・n brazos y piernas por causa de minas terrestres que s・o cuestan cinco d・ares.
Pregunta: Usted indic?que las minas terrestres tienen alg・ valor militar marginal. ・n qu?consiste este valor?
Leahy: El valor marginal consiste en que se puede establecer un per・etro de defensa para los soldados. Si se espera un ataque de una fuerza mayor, se lo puede retardar o canalizar hacia un ・ea en particular. Pero la poca ventaja que se obtiene de esto es anulada por la desventaja que existe cuando se tiene que ordenar a las tropas a avanzar hacia donde hay minas en el otro lado, adem・ de la desventaja de que soldados norteamericanos terminan muertos o heridos por nuestras propias minas.
Pregunta: ・or qu?excluy? en la legislaci・ Leahy-Hagel, las minas Claymore y las minas antitanques?
Leahy: La mina Claymore es detonada a comando. Un ni・ no la har・ detonar al tocarla. Alguien tiene que apretar el gatillo. Lo mismo ocurre con las minas antitanques, se puede pisar sobre ellas sin que exploten.
Pregunta: ・・ame algo acerca del fondo que usted estableci?para las v・timas de las minas terrestres?
Leahy: El Fondo Leahy para V・timas de Guerra -- creado como parte del presupuesto de ayuda al exterior a partir de 1989 -- gasta cinco millones de d・ares por a・ para comprar pr・esis y ayudar a la rehabilitaci・ de v・timas, principalmente v・timas de minas terrestres. (El fondo) no toma partido; va adonde puede ser utilizado. El fondo ha ayudado a mucha gente en pa・es muy pobres, que jam・ hubieran podido permitirse una extremidad artificial.
Pregunta: Usted tuvo que proponer, por lo menos una vez hasta ahora, que se prorrogue la moratoria estadounidense a la exportaci・ de minas terrestres. ・nticipa tener que hacerlo otra vez?
Leahy: No. La administraci・ la ha adoptado como su pol・ica, y creo que se la promulgar?como una ley permanente. Yo quisiera relacionarla con el proyecto legislativo Leahy-Hagel entero. Le hablar?al presidente acerca de esto.

Foto del Departamento de Defensa tomada por
sargento de estado mayor del ej・cito M.A. Jones.
Agenda de la pol・ica
exterior de los Estados Unidos de Am・ica
Publicaci・
Electr・ica del USIS, Vol. 2, No. 3, agosto de 1997