![]()
En el futuro previsible, Estados Unidos seguir?teniendo la capacidad necesaria para contribuir a formar el entorno mundial, mediante el trabajo conjunto con estados aliados y del mismo parecer, con el prop・ito de contener conflictos, y algunas veces reducirlos, dice Nye. Sin embargo, observa, Estados Unidos se encuentra ante "una nueva forma de amenaza" (proveniente de los terroristas que emplean armas de destrucci・ masiva o lanzan ataques contra infraestructuras vitales), frente a la cual "nuestros instrumentos tradicionales de seguridad son inadecuados". Con anterioridad a su actual cargo de decano de la Escuela de Ciencias Pol・icas John F. Kennedy de la Universidad de Harvard, Nye fue secretario adjunto de Defensa para asuntos de seguridad internacional, de 1994 a 1995; presidente del Consejo Nacional de Inteligencia, que coordina para el presidente los gastos estimados de inteligencia, de 1993 a 1994; y, de 1977 a 1979, vicesubsecretario de Estado para ayuda de seguridad, ciencia y tecnolog・.
Durante la ・tima d・ada el mundo ha presenciado alteraciones importantes en la distribuci・ del poder. La Uni・ Sovi・ica se derrumb?y el poder ruso contin・ declinando. La influencia de China, por otra parte, ha crecido r・idamente y es posible que siga aumentando. No obstante, y a pesar de estos acontecimientos espectaculares, la realidad fundamental del equilibrio mundial del poder es la misma que exist・ en 1990, Estados Unidos sigue siendo la ・ica superpotencia con recursos a nivel mundial en todas las dimensiones del poder: militar, econ・ica y pol・ica. Cuando el mundo se apresta a comenzar un nuevo siglo, ha quedado demostrada la equivocaci・ de quienes, hace s・o una d・ada, vaticinaban una inevitable decadencia estadounidense.
Esto no quiere decir que el equilibrio bipolar de la Guerra Fr・ haya sido reemplazado por un mundo unipolar. Hay muchos objetivos importantes de seguridad, econom・ y pol・ica que Estados Unidos no puede lograr por s?mismo. Tampoco ser・ exacto calificar al mundo de multipolar mientras a todos los estados, salvo Estados Unidos, les falte uno o m・ recursos claves de poder. Por el contrario, la distribuci・ del poder tiene hoy d・ una configuraci・ compleja, es algo as?como un tablero de ajedrez tridimensional. En el tablero superior el poder militar es mayormente unipolar, en ・te Estados Unidos es el ・ico pa・ que cuenta tanto con armas nucleares intercontinentales como con fuerzas a・eas, navales y terrestres grandes y modernas que pueden ser desplegadas a todas partes del mundo. En el tablero del medio, el poder econ・ico es tripolar, aqu?Estados Unidos, Europa y Jap・ representan cerca de dos tercios del producto mundial. El crecimiento de China har?el poder econ・ico cuadripolar, poco despu・ de la llegada del pr・imo siglo. En el tablero del fondo est・ las relaciones transnacionales que cruzan las fronteras fuera del control de los gobiernos; sus protagonistas son de tal variedad que comprenden desde banqueros hasta terroristas. En este caso el poder est? ampliamente dispersado.
De importancia an・oga a la de las alteraciones en la distribuci・ del poder son los tres cambios que han ocurrido en la naturaleza del poder y los procesos mediante los cuales ・te puede ejercerse. Primero, los instrumentos econ・icos de poder internacional han venido creciendo en importancia durante varias d・adas. Sin embargo, esto no debe exagerarse, como lo han hecho algunos al sugerir que el poder econ・ico ha reemplazado al poder militar como herramienta principal en la escena pol・ica mundial. Los instrumentos econ・icos todav・ no pueden compararse con la fuerza militar en cuanto a su efecto coercitivo y disuasivo. Las sanciones econ・icas por s?solas no fueron suficientes para persuadir a Iraq de que se retirara de Kuwait. Lo que es m・, una sola crisis regional de seguridad puede causar la ca・a de los mercados de valores y extinguir la inversi・. En cambio la seguridad econ・ica y pol・ica est・ ・timamente ligadas, como pudo verse en la reciente crisis financiera asi・ica.
Segundo, las armas modernas han cambiado la funci・ del poder militar. Existen dos tendencias contradictorias. Por una parte la adquisici・ de armas nucleares por las grandes potencias ha hecho que por espacio de varias d・adas parezca de un costo inimaginable la posibilidad de un conflicto directo entre ellas. Por consiguiente, tales armas han llegado a un estado de agarrotamiento, y s・o son ・iles para disuadir a otros. Por la otra, los cambios en la tecnolog・ de la informaci・ (computadoras, telesensores y sat・ites) han dado origen a una nueva generaci・ de armas inteligentes que permiten gran precisi・ y un m・imo de v・timas civiles y da・s. Estas tendencias hacen el poder militar menos costoso y m・ utilizable.
El tercer cambio, y quiz?el mayor en cuanto a la naturaleza del poder, es la importancia creciente de la fuerza suave, la que se debe en gran parte a la revoluci・ de la informaci・ que est? transformando al mundo. La fuerza suave es la habilidad de lograr los resultados deseados en asuntos internacionales mediante la atracci・, y no la coerci・. La fuerza dura incluye el uso coercitivo del poder militar y las sanciones econ・icas y busca lograr que otros hagan lo que uno quiere. La fuerza suave tiene por objeto hacer que otros quieran lo que uno quiere. Dicha fuerza suave puede basarse en el atractivo de las ideas de uno o en la capacidad de crear circunstancias para moldear las preferencias de otros. Estados Unidos sigue siendo l・er mundial en recursos de fuerza suave, como lo demuestra el movimiento hacia la democracia y el mercado libre en m・ de 30 pa・es durante la ・tima d・ada.
Con todo, la paradoja de la seguridad y la pol・ica estadounidenses en el siglo XXI sigue siendo el hecho de que aunque es el estado m・ poderoso, Estados Unidos no puede lograr todos sus objetivos internacionales actuando solo. El pa・ no cuenta con los prerrequisitos internacionales o nacionales para solucionar todos los conflictos. En todos los casos el papel que desempe・ debe guardar proporci・ con los intereses estadounidenses en juego y con el costo de satisfacerlos. De tal manera que Estados Unidos debe continuar facilitando y movilizando coaliciones internacionales para hacer frente a amenazas de seguridad compartidas. La Guerra del Golfo y las fuerzas de mantenimiento en Bosnia son casos pertinentes.
La conclusi・ de la Guerra Fr・ redujo pero no elimin?la posibilidad de guerras mundiales entre las grandes potencias. Las guerras regionales y locales son m・ probables que los conflictos mundiales. Sin embargo, la seguridad entre los estados es mayor porque ha disminuido la importancia para las grandes potencias de los recursos inherentes al territorio. Anteriormente, los estados importantes se ve・n tentados a adquirir territorio por sus materias primas, potencial agr・ola, f・ricas industriales o importancia estrat・ica, bien fuera como plataforma para ataques militares o como amortiguador contra los ataques de otros. Esos motivos para la adquisici・ forzada de territorio tienen mucha menos fuerza hoy. La producci・ econ・ica moderna depende tanto del capital humano y los servicios como del territorio. Quiz?m・ importante es que los conflictos de las grandes potencias son ahora menos probables debido a que ・tas son democracias o aspiran a serlo, y la historia ha demostrado que es menos probable que las democracias liberales luchen entre s? Por esta raz・ el avance del proceso democr・ico en Rusia y del pluralismo y los derechos humanos en China son tanto objetivos de seguridad como finalidades morales de la pol・ica norteamericana.
En cuanto a conflictos regionales y locales, el poder estadounidense puede ser un factor importante para limitar la frecuencia y efectos destructivos de los conflictos. En algunos casos, incluso es posible reducir el nivel del conflicto en disputas civiles e internas. Aunque Estados Unidos no puede ser un polic・ mundial solitario (el pueblo estadounidense no quiere tener esa funci・), puede servir, a veces, de "jefe del pelot・ de polic・", que dirige coaliciones cambiantes de amigos y aliados que tienen como objeto solucionar inquietudes compartidas de seguridad. Ello requiere atenci・ sostenida a las instituciones y alianzas, las cuales agregan su influencia al poder estadounidense. Tambi・ exige la inversi・ en fuerzas militares y atenci・ a su despliegue mundial.
El presupuesto militar de Estados Unidos se ha reducido en 40 por ciento y el personal de las fuerzas armadas en un tercio, comparado con lo que exist・ en momentos de mayor intensidad de la Guerra Fr・. No obstante, todav・ destacamos 100.000 tropas en Europa, otras 100.000 en Asia y 20.000 en el Golfo P・sico y sus alrededores. Esta capacidad, combinada con la colocaci・ anticipada de equipos y las maniobras conjuntas con aliados y pa・es amigos, ayuda a darle forma al ・bito pol・ico en esas regiones cr・icas y es, por tanto, una forma de defensa preventiva. Los principales pa・es en esas regiones ven con agrado estas fuerzas. La OTAN no ha perdido su popularidad en Europa y actualmente adapta su misi・ a las circunstancias del mundo posterior a la Guerra Fr・. En Asia muchos l・eres temen que el retiro de Estados Unidos llevar・ a una carrera de armas en la regi・ y a la p・dida de la estabilidad pol・ica que cement?las bases para el extraordinario crecimiento econ・ico que ha tenido lugar all? Cuando el Departamento de Defensa emiti?su Informe de la Estrategia de Asia Oriental, en 1995, en el que promet・ mantener sus alianzas y despliegues de base avanzada, el informe fue recibido con amplia acogida.
Una grave amenaza de seguridad en el mundo posterior a la Guerra Fr・ es la propagaci・ de las armas de destrucci・ masiva. Hasta ahora el historial de la no proliferaci・ nuclear es impresionante. En 1963, el presidente John F. Kennedy predijo que para esta ・oca habr・ docenas de estados con armas nucleares. Ciertamente hay ese n・ero de estados con la capacidad para construir tales armas, pero la mayor・ ha decidido renunciar a la bomba. Existen los cinco estados con armas nucleares mencionados en el Tratado de no Proliferaci・ (TNP), de 1970, (Estados Unidos, Rusia, Gran Breta・, Francia y China); India y Pakist・, que hace poco realizaron ensayos nucleares y, supuestamente, Israel. Sud・rica, que hab・ construido una media docena de bombas en la d・ada de 1980, posteriormente renunci?a ellas. Y estados al margen de la ley internacional como Iraq y Corea del Norte han visto sus programas suspendidos. La pr・roga permanente del TNP en 1995 fue una indicaci・ alentadora de que el r・imen de no proliferaci・ se afianza.
La amenaza m・ grande en la esfera nuclear actualmente es el problema de los llamados armas nucleares sin control, o sea el peligro de que bombas o elementos nucleares puedan escapar el control de los estados que integraban la Uni・ Sovi・ica y llegar al mercado negro. La ayuda de Estados Unidos a Rusia en esta materia, mediante el Programa de Cooperaci・ para Reducir Amenazas, del Departamento de Defensa, es una pol・ica de seguridad nueva y diferente para un mundo nuevo. La pol・ica de no proliferaci・, en todo su alcance, incluso la propagaci・ de armas qu・icas y biol・icas y de sus medios de transporte, contin・ siendo b・ica para nuestra pol・ica de seguridad.
Finalmente, hay una nueva dimensi・ del problema de seguridad que no puede solucionarse por medios militares cl・icos, la amenaza de terroristas que utilizan armas de destrucci・ masiva. Por espacio de 40 a・s los estadounidenses vivieron con el temor de un ataque nuclear sovi・ico. El fin de la Guerra Fr・ redujo la posibilidad de un holocausto nuclear pero, ir・icamente, la posibilidad de una explosi・ nuclear dentro de Estados Unidos probablemente ha aumentado. Y la amenaza no es exclusivamente nuclear, el acceso de los terroristas a armas biol・icas y qu・icas, tales como ・trax, ricina y sarin es m・ f・il que el acceso a materiales nucleares.
En a・s recientes ha surgido un nuevo tipo de terrorista, menos interesado en promover una causa pol・ica y m・ dedicado a erradicar lo que considera un mal. Sus m・iles son a menudo una forma distorsionada de religi・ y considera las armas de destrucci・ masiva un medio apropiado para sus fines. Actualmente hay una mayor disponibilidad de estas armas. El surgimiento de las mafias en los estados sovi・icos ha tra・o consigo un aumento en el contrabando de materiales nucleares (hasta ahora, afortunadamente, en peque・s cantidades). Estudiantes graduados o t・nicos de laboratorio pueden producir agentes qu・icos y biol・icos. En Internet se encuentran f・mulas generales. En 1995 una secta japonesa emple?el agente neurot・ico sarin en un tren subterr・eo de Tokio, que caus?12 muertes. Tambi・ experiment?con agentes biol・icos. Recientemente el presidente Clinton firm?una orden presidencial por la cual se asigna prioridad m・ima en la pol・ica de seguridad estadounidense al terrorismo y a las amenazas contra infraestructuras esenciales (incluso los sistemas de informaci・).
En conclusi・, el mundo posterior a la Guerra Fr・ tiene buenas y malas noticias para la pol・ica de seguridad estadounidense. En el plano militar y econ・ico, es probable que Estados Unidos siga siendo la potencia preponderante en el futuro predecible. Ning・ otro pa・ iguala el poder estadounidense. La perspectiva de una guerra entre potencias es poco probable. Estados Unidos tiene la capacidad para ayudar a moldear las circunstancias con el fin de reducir la posibilidad de amenazas futuras. Aunque esto no quiere decir que Estados Unidos pueda (o desee) actuar como polic・ del mundo o que podr・ controlar todos los conflictos, ciertamente significa que cuando decide organizar coaliciones con aliados y estados del mismo parecer hay posibilidades razonables de contener y algunas veces reducir los conflictos. Por otra parte, las malas noticias consisten en que en el plano transnacional, donde existe una gran dispersi・ de poder y nadie tiene el control, se ha presentado una nueva forma de amenaza frente a la cual nuestros instrumentos tradicionales de seguridad son inadecuados. Este es un terreno que requerir?m・ atenci・ en el futuro.
Agenda de la pol・ica exterior
de los Estados Unidos de Am・ica
Publicaci・ Electr・ica del
USIS, Vol. 3, No. 3, julio de 1998