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"Estados Unidos espera trabajar con sus asociados en la comunidad internacional para poner fin, antes del a・ 2010, al azote de las minas terrestres que amenazan a civiles inocentes", dice Inderfurth. La Conferencia de Washington y eventos recientes similares han movilizado la atenci・, recursos y coordinaci・ internacionales y, observa, "creemos que ahora se ha establecido una base firme para lograr este objetivo". Inderfurth es el representante especial del presidente y la secretaria de Estado de Estados Unidos para desminado humanitario mundial y secretario de Estado adjunto para asuntos del sudeste asi・ico.
Al aproximarnos al fin del siglo XX, el uso indiscriminado de minas terrestres se ha convertido en un legado tr・ico de la lucha civil en todo el mundo. El Comit?Internacional de la Cruz Roja estima que las minas terrestres cobran unas 26.000 v・timas cada a・. Las minas terrestres se interponen en el camino de los esfuerzos internacionales para ayudar a los pa・es destrozados por la guerra a recuperar sus infraestructuras econ・icas y sociales. Desv・n miles de millones de d・ares de ayuda de desarrollo econ・ico a eliminar los escombros de la guerra. M・ a・, impiden que una gran cantidad de tierras puedan ser dedicadas a usos beneficiosos, como la agricultura y la reubicaci・ de refugiados.
Como dijo la secretaria de Estado Madeleine Albright en su discurso ante la Conferencia de Washington sobre Desminado Humanitario Mundial que se efectu?del 20 al 22 de mayo, "las minas terrestres siguen matando, mutilando y desalojando a la gente de sus hogares mucho despu・ que se han callado los ca・nes. Son f・iles de comprar, f・iles de usar, dif・iles de detectar y dif・iles de eliminar. Hacen presa en los inocentes, en los j・enes, en los desprevenidos y en los desafortunados. Infligen el mayor de los da・s en las sociedades que menos recursos tienen para limpiar las minas, advertir a los civiles, atender a las v・timas o tratar con las p・didas de terrenos agr・olas que las minas han tornado inservibles".
Estados Unidos ha estado al frente de los esfuerzos para librar al mundo de la crisis humanitaria causada por las minas terrestres antipersonales. Adopt?primero en 1992 una moratoria de exportaciones de minas terrestres antipersonales e hizo un llamado a los otros estados para que tomaran una medida similar. El Presidente Clinton fue en 1994 el primer gobernante del mundo que hizo un llamado a la eliminaci・ final de las minas terrestres antipersonales durante su discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas. En diciembre del a・ pasado, el creciente impulso internacional condujo a la firma por m・ de 120 estados de la Convenci・ de Ottawa que proh・e el uso, producci・, almacenamiento y transferencia de minas terrestres antipersonales. Aunque los intereses de seguridad de Estados Unidos nos han impedido firmar la convenci・, hemos dejado en claro que Estados Unidos lo har?para el a・ 2006, si conseguimos para entonces haber identificado y desplegado alternativas apropiadas para nuestras minas terrestres y sistemas mixtos antitanques.
Desde 1993, cuando hizo el primer llamado a los estados para que adoptaran la moratoria de exportaci・ de minas terrestres antipersonales, Estados Unidos ha apoyado el desminado humanitario mundial. Su programa est?activo actualmente en 19 pa・es. Desde el comienzo del programa, el gobierno estadounidense ha contribuido m・ de 150 millones de d・ares en ayuda para desminado humanitario. Estados Unidos invirti?en 1997 aproximadamente 40 millones de d・ares en desminado humanitario. La inversi・ estadounidense propuesta para 1998 ser?m・ del doble, 93 millones de d・ares. Estos hechos no dejan duda sobre el compromiso de Estados Unidos de eliminar el azote de las minas terrestres antipersonales.
Estados Unidos ha mantenido su liderazgo concentrado en las actividades de desminado humanitario mundial. En octubre de 1997, los secretarios de Estado y de Defensa lanzaron la Iniciativa de Desminado 2010 del presidente Clinton, que procura eliminar para el a・ 2010 la amenaza que representan para los civiles las minas terrestres antipersonales latentes. Esta meta s・o se puede lograr mediante una acci・ internacional concertada. Al anunciar la Iniciativa de Desminado 2010, Estados Unidos reconoci?que dos factores ser・n la clave de su logro. Primero, el nivel total de inversiones en el desminado humanitario en todo el mundo tendr・ que aumentar casi cinco veces hasta aproximadamente 1.000 millones de d・ares anuales. Segundo, que la ayuda y las actividades de desminado requerir・n una coordinaci・ internacional efectiva.
A fin de adelantar las metas de la Iniciativa de Desminado 2010, Estados Unidos auspici?la Conferencia de Washington en mayo de 1998. Al basarse en los logros de conferencias previas celebradas en Ottawa, Tokio y Bonn, la Conferencia de Washington estuvo dirigida a consolidar el consenso internacional en la coordinaci・ y crear el escenario para la acci・. La participaci・ en la conferencia se concentr?en gobiernos donantes claves, organizaciones internacionales y organismos no gubernamentales (ONG) que suministran el grueso de los recursos y experiencia para el desminado humanitario. El temario de la conferencia se elabor? en consulta con otros gobiernos, las Naciones Unidas y varias ONG a fin de concentrar la atenci・ en puntos de acci・ que requer・n coordinaci・ internacional.
Por ejemplo, los participantes en la conferencia consideraron proyectos para consolidar los datos b・icos sobre la magnitud del problema de las minas terrestres en los pa・es afectados m・ gravemente por las minas. Convinieron en que la cifra citada ampliamente de m・ de 100 millones de minas terrestres en el terreno probablemente ha sido muy sobreestimada, pero que en cualquier caso era mejor medir el problema por el ・ea de tierras productivas tornadas inservibles por las minas terrestres m・ que por la cantidad de minas. Tambi・ se acord?que las Naciones Unidas deber・n proceder con evaluaciones multisectoriales y que deber・ iniciarse tan pronto como fuera posible un esfuerzo de colaboraci・ entre la ONU, los ONG y los gobiernos donantes a fin de producir estudios de nivel uno (generales) para determinar la cantidad de minas en el terreno en pa・es seleccionados.
Los materiales elaborados para la conferencia mostraron que el nivel de recursos disponibles para desminado humanitario ha venido aumentando significativamente durante los ・timos seis meses. Por ejemplo, el gobierno de Estados Unidos m・ que duplic?su inversi・ en el desminado humanitario durante el a・ pasado a aproximadamente 93 millones de d・ares. Varios participantes presentaron ejemplos de nuevas posibilidades para conseguir m・ recursos de fuentes del sector privado.
Refiri・dose a la cuesti・ de la coordinaci・ internacional, la conferencia apoy?el establecimiento del Servicio de Acci・ de Minas de la ONU como el punto focal de coordinaci・ entre los organismos de las Naciones Unidas y los esfuerzos de cooperaci・ entre las Naciones Unidas y los asociados de afuera. Los gobiernos donantes acordaron mejorar sus consultas por intermedio del Grupo de Apoyo de Acci・ de Minas presidido por Noruega. Suiza abri?en Ginebra un Centro de Desminado Humanitario para proveer servicios de administraci・ de informaci・ a las Naciones Unidas; desarrollar instrumentos educativos para adiestrar a quienes realicen el desminado en los pa・es afectados por ellas; y establecer v・culos de informaci・ y comunicaci・ entre los Centros de Acci・ de Minas en los pa・es afectados por ・tas, por un lado, y las Naciones Unidas y otros grupos internacionales, por el otro.
Se dedic?atenci・ especial a la cuesti・ de la tecnolog・ y su papel cr・ico para acelerar la actividad desminado. Estados Unidos y la Comunidad Europea acordaron colaborar en tres proyectos espec・icos: elaborar normas para determinar los requisitos tecnol・icos; identificar una red mundial de instalaciones de prueba y evaluaci・ de tecnolog・ prometedora para el desminado humanitario; y desarrollar proyectos de "demostraci・" para examinar la aplicaci・ de nuevas tecnolog・s a situaciones espec・icas en el terreno. Estas iniciativas ser・ coordinadas estrechamente con las Naciones Unidas y otros pa・es que deseen participar.
La ayuda a las v・timas y sobrevivientes de incidentes con minas terrestres tambi・ fue un tema de gran inter・ en la conferencia. Se elabor?una serie de recomendaciones para orientar la compilaci・ de un banco de datos mejor sobre las necesidades y estad・ticas de v・timas y asegurar que la ayuda de desminado humanitario reconozca adecuadamente las necesidades de las v・timas.
La Conferencia de Washington tambi・ tom?medidas concretas para aprovechar el vasto potencial de nuestras fuerzas militares para contribuir a resolver el problema de las minas terrestres. Los participantes militares en la conferencia acordaron aplicar su experiencia en adiestramiento y operaciones de desminado en una variedad de maneras para beneficio de la comunidad de organismos dedicados a esa tarea. Los participantes tambi・ acordaron facilitar el proceso de compartir informaci・.
En general, los participantes en la conferencia llevaron a las discusiones una impresionante gama de informaci・ e ideas, y la conferencia hizo progresos importantes en la identificaci・ de estrategias para hacer avanzar el desminado humanitario a ritmo acelerado. Los participantes convinieron en que la tarea es urgente y que, con una coordinaci・ internacional efectiva y recursos adecuados, podemos llegar a la meta humanitaria de "cero v・timas" en a・s, en vez de d・adas.
Aunque las numerosas conferencias que ya se han celebrado y que se celebrar・ en el a・ venidero han logrado con ・ito la movilizaci・ de la atenci・ p・lica, los recursos y la coordinaci・ internacional para la causa de la eliminaci・ de las minas terrestres, claramente ha llegado el momento de traducir los resultados de estas conferencias en acci・ en el terreno en los pa・es afectados por las minas. Estados Unidos espera trabajar con sus asociados en la comunidad internacional para poner fin, antes del a・ 2010, al azote de las minas terrestres que amenazan a civiles inocentes; eso es, en a・s, en vez de d・adas. Creemos que ahora se ha establecido una base firme para lograr este objetivo.
Agenda de la pol・ica exterior
de los Estados Unidos de Am・ica
Publicaci・ Electr・ica del
USIS, Vol. 3, No. 3, julio de 1998