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No existe "una respuesta ・ica" a la amenaza de las armas de destrucci・ masiva, afirma Cohen. "En cambio", advierte, "debemos prevenir la propagaci・" de esas armas; debemos protegernos mediante la disuasi・ de su empleo, y estar preparados para la posibilidad de que podr・n ser utilizadas en Estados Unidos mismo".
Vivimos en un mundo en el que las armas m・ poderosas se encuentran en las manos de gente inescrupulosa, m・ inclinada a usarlas. Contrarrestar el peligro de las armas de destrucci・ masiva, de hecho, podr・ representar el reto m・ importante a la seguridad en la d・ada pr・ima.
Iraq es uno de por lo menos veinticinco pa・es que ya poseen o est・ en v・s de desarrollar armas nucleares, biol・icas o qu・icas y los medios para transportarlas y lanzarlas. Entre estos pa・es, hay muchos que tienen v・culos con terroristas, fan・icos religiosos u organizaciones criminales que tambi・ procuran utilizar esas armas. Sabemos que las armas qu・icas y biol・icas equivalen a la bomba at・ica del hombre pobre: son m・ baratas de comprar, m・ f・iles de construir y son extremadamente mort・eras.
Nuestra superioridad militar norteamericana presenta una paradoja. Debido a que nuestros adversarios potenciales saben que no pueden derrotar a las fuerzas estadounidenses con armas convencionales, es m・ probable que traten de hacerlo con m・odos no convencionales o asim・ricos, como las armas biol・icas o qu・icas. Pero no podemos permitir que esta vulnerabilidad nuestra se convierta en Tal・ de Aquiles.
Esa es la raz・ por la que ped?se creara una nueva agencia, la Agencia de Reducci・ de la Amenaza del Departamento de Defensa (DTRA), la que empezar?sus operaciones en octubre pr・imo. La DTRA consolidar?a la actual Agencia de Inspecci・ en Sitio, la Agencia de Armas Especiales del Departamento de Defensa y la Administraci・ de Seguridad Tecnol・ica del Departamento de Defensa y absorber?algunas de las funciones que fueron responsabilidad del ayudante del secretario de Defensa para programas de defensa contra armas nucleares, qu・icas y biol・icas.
La DTRA actuar?como punto focal de nuestro trabajo t・nico y nuestro an・isis intelectual, necesarios para hacer frente a esta amenaza, al reconocer que estas armas pueden ser utilizadas -- y utilizadas temprano -- en los campos de batalla del futuro, y ・te es ahora un elemento clave de nuestra planificaci・ militar. Tambi・ reconocemos que no existe ninguna f・mula m・ica. No existe una respuesta ・ica a esta amenaza. En cambio, debemos prevenir la propagaci・ de las armas de destrucci・ masiva. Debemos protegernos mediante la disuasi・ de su empleo, y estar preparados para la posibilidad de que podr・n ser utilizadas en Estados Unidos mismo.
La prevenci・ tiene que ser la primera y principal l・ea de defensa. Mediante nuestro Programa Cooperativo de Reducci・ de la Amenaza, tambi・ conocido por el nombre Nunn Lugar, ayudamos a destruir y a desmantelar las armas nucleares y qu・icas en la ex Uni・ Sovi・ica. Tambi・ participamos activamente en una variedad de reg・enes de control y de no proliferaci・ de armas, con el fin de reducir la posibilidad de que los reg・enes al margen de la ley internacional adquieran estas armas de destrucci・ masiva.
Pero tambi・ debo reconocer que a pesar de todos estos esfuerzos, la proliferaci・ probablemente ocurrir? Por lo tanto, la segunda l・ea de defensa tiene que ser la de protegernos mediante la disuasi・ y la defensa. Hemos explicado claramente a Iraq y al resto del mundo que si alg・ terrorista o alg・ pa・, alguna vez contemplara utilizar armas de destrucci・ masiva -- qu・icas, biol・icas o de cualquier otro tipo -- contra nuestras fuerzas, nuestra respuesta ser?aplastante y devastadora.
Pero tambi・ disuadimos a nuestros adversarios asegur・donos de que nuestras fuerzas est・ listas para luchar y triunfar en cualquier campo de batalla, incluso uno que haya sido contaminado. Por lo tanto, orden?en diciembre que agreg・amos a nuestro actual presupuesto mil millones de d・ares para mecanismos y m・odos de defensa. Para este prop・ito agregamos mil millones de d・ares, durante un per・do de cinco a・s, a los aproximadamente 3,4 o 3,5 mil millones de d・ares que ya tenemos en nuestro presupuesto para ese prop・ito. El prop・ito de esto es aumentar la habilidad de nuestras fuerzas de encontrar y destruir estas armas antes de que sean utilizadas contra nuestros efectivos; de armar a nuestras fuerzas con el equipo de detecci・ y descontaminaci・ m・ avanzado; y de proveerles nuevas vestimentas protectoras m・ livianas.
Este a・ empezamos a vacunar a nuestras fuerzas militares en el Golfo P・sico contra el mort・ero virus antrax, y continuaremos durante los pr・imos cinco a siete a・s, hasta que todos nuestros efectivos, en todo el mundo, est・ inmunizados. Vamos a estos extremos porque la defensa misma es un factor disuasivo. Cuanto m・ preparadas est・ nuestras fuerzas, menos probable es que haya un ataque contra ellas y m・ probable que estos adversarios potenciales sean disuadidos de aun hasta de s・o pensar en ello.
Pero debo recordar que las l・eas del frente ya no se encuentran solamente en ultramar; est・ tambi・ en el territorio continental de Estados Unidos. Hace cinco a・s, seis personas resultaron muertas y centenares fueron heridas en el ataque explosivo contra el Centro de Comercio Mundial. Hace tres a・s, el ataque con gas sarin en el subterr・eo de Tokio caus?la muerte de docenas de personas y lesion?a miles. Hay quienes creen que este tipo mort・ero de ataque o cat・trofe qu・ica o biol・ica es inevitable en Estados Unidos. Nada es inevitable hasta que ocurra, pero debemos estar preparados para esta posibilidad.
Por lo tanto, construimos una tercera l・ea de defensa que se basa en la preparaci・ interna. El Departamento de Defensa encabeza un esfuerzo federal de entrenar a los primeros que responder・ en 120 ciudades norteamericanas. La polic・, los bomberos y los t・nicos m・icos que ser・ los primeros en acudir al lugar de un ataque -- estamos ahora en el proceso de ayudar a preparar a estos primeros en proveer socorro.
Tambi・ hemos creado los primeros equipos militares internos de evaluaci・ r・ida con el fin de asegurar que el Departamento de Defensa est?a・ m・ preparado, con diez equipos separados y especiales de la Guardia Nacional que se dedicar・ ・icamente a asistir a las autoridades civiles locales en la eventualidad de un ataque qu・ico o biol・ico. Estos equipos, que estar・ situados en California, Colorado, Georgia, Illinois, Massachusetts, Missouri, Nueva York, Pensilvania, Texas y Washington, est・ preparados para acudir r・idamente, evaluar la situaci・ y luego ayudar a las autoridades locales a identificar los tipos de efectivos militares federales que puedan ser necesarios para oponerse a un ataque o responder a un incidente.
Las unidades de la reserva, que ya est・ entrenadas para responder a estos ataques en el extranjero, recibir・ m・ entrenamiento, equipo y oportunidades para ayudar a nivel interno. Partiendo de una capacidad limitada de respuesta en el a・ fiscal 1999, el plan tendr?instalado, despu・ del a・ fiscal 2000, elementos de la Guardia y la Reserva plenamente entrenados, listos para la acci・.
Los diez equipos de evaluaci・ r・ida de la Guardia Nacional ser・ complementados y sostenidos por 127 unidades de descontaminaci・ y 54 unidades de reconocimiento, provenientes de la actual estructura de los elementos de la reserva, las que ser・ provistas de adiestramiento y equipo especiales adicionales para facultarlas a realizar una misi・ de respuesta y apoyo.
Esta iniciativa constituir?la piedra angular de nuestra estrategia para preparar a la defensa de Estados Unidos contra un posible uso de armas de destrucci・ masiva.
Agenda de la pol・ica
exterior de los Estados Unidos de Am・ica
Publicaci・
Electr・ica del USIS, Vol. 3, No. 3, julio de 1998