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El presidente Clinton reconoce que la disponibilidad de agentes biol・icos y avances de la biotecnolog・ significan que Estados Unidos debe estar preparado para un ataque con armas biol・icas contra nuestras fuerzas armadas o nuestros civiles.
Las fuerzas armadas estadounidenses trabajan ya con empe・ para defender de este peligro. La posibilidad de que durante la reciente crisis de la regi・ del Golfo P・sico nuestras fuerzas pudieron verse enfrentadas a las armas biol・icas producidas por el programa secreto de Saddam Hussein demuestra la urgencia de este esfuerzo. Bajo el liderazgo del presidente Clinton, el Departamento de Defensa ha hecho verdaderos avances para proteger a las tropas norteamericanas:
Se agregaron al Plan Quinquenal de Defensa 1.000 millones de d・ares adicionales destinados a la defensa qu・ica y biol・ica.
A partir de hoy, el programa de vacunaci・ del Departamento de Defensa contra la letal bacteria del ・trax se ampl・ para incluir no s・o a las tropas en la regi・ del Golfo, sino tambi・ a todo el personal de las fuerzas armadas norteamericanas, activo o de reserva.
Las fuerzas armadas de Estados Unidos desempe・n tambi・ un papel importante en la preparaci・ interna.
De acuerdo con el Programa Nunn-Lugar-Domenici, los expertos militares participan en el entrenamiento de personal de emergencia en nuestras 120 ciudades m・ grandes, para responder a un ataque terrorista que implique armas de destrucci・ masiva.
Hoy, el Departamento de Defensa anuncia la selecci・ de diez estados en los cuales las unidades de la Guardia Nacional ser・ entrenadas especialmente para ayudar a las autoridades estatales y locales a atender las consecuencias de un ataque con armas de destrucci・ masiva. Los estados son: Massachusetts, Nueva York, Pensilvania, Georgia, Illinois, Texas, Missouri, Colorado, California y Washington.
El presidente Clinton cree que debemos hacer m・ para proteger a nuestra poblaci・ civil del azote de las armas biol・icas. En su discurso a los graduados de (la Academia Naval de) Annapolis, anunci?que el gobierno desarrollar?una estrategia general para ocuparse de esta amenaza. Hay cuatro ・eas focales esenciales:
Primero, si los terroristas utilizan bacterias o virus para causar da・ a los norteamericanos, debemos ser capaces de identificar los pat・enos con rapidez y certeza. El plan del presidente procurar? mejorar nuestros sistemas de vigilancia m・ica y de salud p・lica de modo que se pueda dar la alarma r・idamente. Estas mejoras beneficiar・ no s・o nuestra preparaci・ ante un ataque con armas biol・icas -- rendir・ dividendos tambi・ en cuanto a nuestra capacidad mejorada de responder r・ida y efectivamente a los brotes de enfermedades infecciosas que puedan surgir.
Segundo, nuestro personal de respuesta de emergencia debe contar con el entrenamiento y el equipo para hacer su trabajo correctamente. Al tomar como base nuestros programas actuales, el plan del presidente Clinton asegurar?que las autoridades federales, estatales y locales tengan los recursos y el conocimiento necesarios para lidiar con una crisis.
Tercero, debemos disponer de las medicinas y vacunas necesarias para tratar a quienes caigan enfermos como resultado de un ataque con armas biol・icas o impedir que caigan enfermos los que est・ en situaci・ riesgosa. El presidente Clinton propondr?la creaci・ de una reserva de medicinas civil sin precedentes. La selecci・ de medicinas y vacunas se har?bas・dose en los pat・enos que tengan mayores probabilidades de estar en manos de terroristas o potencias hostiles.
Cuarto, la revoluci・ de la biotecnolog・ ofrece enormes posibilidades para combatir las armas biol・icas. El plan del presidente Clinton establecer?un esfuerzo coordinado de investigaci・ y desarrollo para utilizar los avances de la ingenier・ gen・ica y la biotecnolog・ con el objeto de crear la pr・ima generaci・ de medicinas, vacunas y herramientas de diagn・tico para su uso contra estas armas.
Agenda de la pol・ica exterior
de los Estados Unidos de Am・ica
Publicaci・ Electr・ica del
USIS, Vol. 3, No. 3, julio de 1998