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Durante los cuatro últimos años las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas mejoraron significativamente, pero los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, incluso Estados Unidos, "insisten... en una demostración de las partes (en conflicto) de que están en efecto comprometidas con todo acuerdo que firmen", dice Inderfurth. "Los pacificadores no entrarán precipitadamente en situaciones que no sean claras que podrían hacerlas fracasar". Inderfurth fue representante de Estados Unidos en las Naciones Unidas para asuntos políticos especiales desde mayo de 1993, y asesor principal de la ex embajadora de Estados Unidos en las Naciones Unidas Madeleine Albright. En la década de 1970 fue miembro del personal de las comisiones de Relaciones Exteriores e Inteligencia del Senado y del Consejo de Seguridad Nacional. Periodista galardonado, Inderfurth fue corresponsal de seguridad nacional y posteriormente corresponsal en Moscú mientras trabajaba con ABC News entre 1981 y 1993. Esta entrevista estuvo a cargo de la editora colaboradora Judy Aita.
PREGUNTA: ¿Qué consideraciones deberían tenerse en cuenta al decidir el comienzo de una operación de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas?
INDERFURTH: La Directiva de Decisión Presidencial 25 (PDD25), firmada por el presidente Clinton en mayo de 1994, es un examen de política de alto nivel dirigido a reformar y fortalecer la capacidad de mantenimiento de la paz de la ONU. Fue sometida a muy alto nivel por la entonces embajadora en las Naciones Unidas Madeleine Albright; el jefe del Estado Mayor Conjunto, general John Shalikashvili; el entonces secretario de Estado Warren Christopher, y el entonces secretario de Defensa William Perry. Uno de los aspectos claves de esa revisión de política es que insistió en un rigor más grande por parte del Consejo de Seguridad de la ONU para aprobar, revisar, cambiar, eliminar gradualmente o autorizar operaciones nuevas o existentes.
Nuestro gobierno tenía la opinión --compartida por otros- - de que, debido a las muchas demandas que se le hacían, el Consejo de Seguridad se había convertido, en las palabras de la embajadora Albright, en el (número de llamadas de emergencia) "911 internacional" para el mantenimiento de la paz. Con el crecimiento tremendo de las operaciones y misiones de mantenimiento de la paz, el consejo tenía que ser mucho más riguroso en su análisis y examen de cuales misiones podía emprender y lo que tenía que saber antes de autorizarla.
La PDD25 establece ciertos criterios para iniciar una misión de mantenimiento de la paz, algunos de los cuales son simplemente sentido común: asegurar que la misión está definida claramente, vinculando objetivos políticos y militares; asegurar que hay un objetivo político general que será servido con el establecimiento de la misión de mantenimiento de la paz; el establecimiento cuando es posible de plazos intermedios y finales para la duración de la misión; conseguir una firme declaración de costos involucrados a fin de que no tengamos un compromiso financiero abierto; y, obviamente, los riesgos involucrados y los objetivos que se van a servir. Hay un montón de preguntas difíciles que tienen que hacerse y la directiva presidencial las estipula.
PREGUNTA: ¿Ha tenido la PDD25 algún impacto importante durante los últimos tres años en la formulación de decisiones del Consejo de Seguridad con respecto al mantenimiento de la paz?
INDERFURTH: En los últimos tres años hemos visto en el Consejo de Seguridad un grado de análisis mucho más grande que en el pasado. Creo que eso ha significado una cantidad de cosas... lo que es más importante, operaciones mejor definidas, mejor planeadas de lo que hemos visto en el pasado.
PREGUNTA: Además de su trabajo en el Consejo de Seguridad, ¿qué otras medidas ha tomado Estados Unidos para dar cumplimiento a la PDD25, y cual ha sido la respuesta del secretariado de las Naciones Unidas y de otras naciones ante la iniciativa estadounidense?
INDERFURTH: Estados Unidos trabaja muy fuerte bajo la directiva presidencial --principalmente en conjunto con el Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz (siglas en inglés DPKO) de la ONU-- para ver cuales son las medidas que pueden tomar las Naciones Unidas para fortalecer el mantenimiento de la paz. El departamento era encabezado en 1994 por el ahora secretario general Kofi Annan, quien es un individuo orientado hacia la reforma, y nos encanta trabajar con él en este esfuerzo. El ha trabajado muy estrechamente con nosotros y con otros para ver cuales medidas se tomaban para fortalecer su departamento.
Trabajando con el DPKO y también con otros países --pues nosotros no somos el único país orientado hacia la reforma-- hemos sugerido varias mejoras en la estructura de organización del departamento. Y en un período de dos, tres, cuatro años, el DPKO se ha desarrollado en lo que consideramos que es una organización bien estructurada y bien organizada con un subsecretario general y dos secretarios generales adjuntos, un centro de situación que brinda cobertura de 24 horas a todas las operaciones de mantenimiento de la paz, una unidad con una lección bien aprendida (el DPKO mira lo que ha hecho y cómo puede hacerlo mejor), una unidad de policía civil y una unidad de remoción de minas explosivas.
Una parte muy importante de esta mejora del DPKO ha sido la creación de una base logística en Brindisi, Italia, para la restauración y reciclaje de equipo de la ONU. También hubo un aumento en la cantidad del personal del DPKO, de ocho hace varios años a 384 en la actualidad. Mucho del personal del DPKO son oficiales militares en préstamo de una variedad de países, incluso de Estados Unidos, quien ayudan a profesionalizar el departamento y en efecto mantienen bajos los costos para las Naciones Unidas.
PREGUNTA: ¿Cuál ha sido el resultado final de toda esta actividad?
INDERFURTH: Todos los componentes de una operación de mantenimiento de la paz que antes se hacían de manera fortuita, lo que se podía a manera que era posible, han pasado a ser parte de una organización estructurada. Las Naciones Unidas ahora tienen el beneficio de una operación mejor administrada, pero también tienen el beneficio de instilar más confianza en los gobiernos --incluso el gobierno de Estados Unidos-- para que acudan a la ONU a fin de que emprenda ciertas misiones.
Creemos que el resultado final ha sido el establecimiento de un departamento de mantenimiento de la paz plenamente formado y profesional.
PREGUNTA: ¿Anticipa una demanda mayor de las Naciones Unidas en el área del mantenimiento de la paz?
INDERFURTH: El mantenimiento de la paz ha pasado a través de muchos cambios, incluso una reducción de casi 80.000 a 25.000 mantenedores de la paz en la actualidad. Eso ha tenido y sigue teniendo un impacto en la manera en que opera el DPKO. La estructura está ahora bien establecida para cualquier nivel de actividad que se le pida al DPKO que desempeñe.
Aunque la cantidad de mantenedores de la paz ha bajado, todavía hay alrededor de 16 o 17 misiones. De manera que es una operación de largo alcance y siempre existe la posibilidad de que esas cifras puedan volver a subir. En el Consejo de Seguridad se está hablando de lo que habría que hacer si las partes en el Zaire llegan a un cese del fuego. También se está hablando de enviar una misión de 720 mantenedores de la paz a Sierra Leona si hay un acuerdo entre las partes.
Una cosa importante --y esto vuelve a la cuestión de la autorización del Consejo de Seguridad-- es que está muy claro que el Consejo de Seguridad insiste mucho más que antes en una demostración por las partes de que verdaderamente están comprometidas a cualquier acuerdo que firmen. Los mantenedores de la paz no entrarán precipitadamente en situaciones que no estén claras y que podrían hacerlos fracasar.
PREGUNTA: Entre 1992 y 1994 los mantenedores de la paz de la ONU participaron fuertemente en situaciones de conflicto en Somalia y Bosnia, pero ahora las Naciones Unidas parece reticente a entrar en algunos de los lugares de conflicto de la actualidad como en el Zaire oriental. ¿Se trata de un caso en que las cicatrices del pasado deberían enseñarnos a ser cautelosos?
INDERFURTH: Creo que todos reconocemos que las Naciones Unidas tienen limitaciones en términos de mantenimiento de la paz. Lo que acabamos de ver con Albania, donde las Naciones Unidas ha autorizado una fuerza internacional encabezada por los italianos con la participación de una "coalición de quienes estén dispuestos" europea, es un ejemplo para el futuro. Creo que en muchos casos en los que la cantidad (de mantenedores de la paz) probablemente será grande y los riesgos elevados, buscaremos coaliciones para que emprendan las misiones, pero todavía usando a las Naciones Unidas y al Consejo de Seguridad como el socio legitimador.
Eso sirve un propósito muy importante porque reconoce que las Naciones Unidas no pueden hacerlo todo, pero que la ONU --con su autoridad como una organización internacional-- otorga su bendición a la empresa, diciendo que es, en efecto, en busca de la paz y la seguridad internacional.
PREGUNTA: Estados Unidos debe más de 800 millones de dólares por operaciones de mantenimiento de la paz pasadas y actuales. ¿Refleja eso una falta de dedicación estadounidense a las operaciones de mantenimiento de paz de la ONU? ¿Cuáles son las intenciones de Estados Unidos respecto al pago de esas deudas atrasadas?
INDERFURTH: La administración Clinton está dedicada a una operación de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas bien administrada, y a pagar toda la deuda estadounidense con las Naciones Unidas, incluso lo que debemos para el mantenimiento de la paz. La solicitud del presidente para el presupuesto del año fiscal 1998 incluye financiamiento para pagar los atrasos de mantenimiento de la paz en un período de dos años.
PREGUNTA: ¿Qué efecto tiene la actitud del Congreso estadounidense en las decisiones sobre las operaciones de mantenimiento de la paz?
INDERFURTH: El Congreso ha tomado nota debidamente de la mejora que hemos hecho en términos de profesionalización de las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU. El Congreso también ha tomado nota debidamente del esfuerzo que hemos hecho para infundir un mayor rigor en la toma de decisiones del Consejo de Seguridad sobre cuestiones de mantenimiento de la paz.
Esto ha hecho que los miembros del Congreso se sientan más cómodos con la dirección que estamos tomando. Todavía no se han resuelto todas sus preocupaciones sobre las Naciones Unidas. Pero creo que toda la labor que se ha hecho en los últimos tres o cuatro años --y con toda franqueza yendo hasta la administración Bush, porque ellos iniciaron algunas de estas reformas-- le han dado a todos una zona de comodidad más amplia, en que cuando se le pide a las Naciones Unidas que desempeñe una misión ahora es capaz de hacerlo mejor. Conocer el trabajo de Kofi Annan como subsecretario general, saber que él es ahora el secretario general, aumenta esa zona de comodidad.
Agenda de la
política exterior de los Estados Unidos de
América
Publicación Electrónica del
USIS, Vol. 2, No. 2, Mayo de 1997