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Jap・ y Corea son "asociados claves" en las gestiones continuas de Estados Unidos para mantener la paz y la estabilidad en la regi・ de Asia y del Pac・ico, dice Kartman. Expresa que la alianza de seguridad de Estados Unidos y Jap・ surge como una "influencia estabilizadora" en la regi・, la cual "sigue siendo tan vital como siempre" en la era posterior a la guerra fr・. Y las hist・icas Conversaciones Cuatripartitas --en las que participan Estados Unidos, Corea del Norte, Corea del Sur y China-- ofrecen "la mejor posibilidad desde 1953 de lograr una reducci・ de las tensiones y una paz duradera en la pen・sula coreana".
Estados Unidos ha concentrado su atenci・ en el Pac・ico desde los primeros d・s de la rep・lica, y seguiremos participando vigorosamente en la regi・ del Pac・ico durante el futuro previsible. En la era posterior a la Segunda Guerra Mundial, los esfuerzos de Estados Unidos para mantener la paz y la estabilidad en el ・ea han dependido de una cantidad de alianzas bilaterales con asociados clave en la regi・. Estas relaciones no han perdido su importancia desde el fin de la Guerra Fr・. En efecto, a medida que hemos trabajado con nuestros aliados para responder a las circunstancias cambiantes, estas alianzas han demostrado su continua utilidad e importancia.
La alianza de seguridad de Estados Unidos y Jap・ es crucial para la participaci・ estadounidense en la regi・. Y las hist・icas conversaciones de paz iniciadas recientemente en Ginebra ofrecen la mejor posibilidad desde la concertaci・ del Armisticio de 1953 de lograr una reducci・ de tensiones y una paz duradera en la pen・sula coreana.
Japon
La alianza de seguridad de Estados Unidos y Jap・ act・ como base de la pol・ica de seguridad de Estados Unidos en el este de Asia y el Pac・ico y del despliegue militar de avanzada estadounidense en la regi・.
El prop・ito b・ico de la alianza de Estados Unidos y Jap・ siempre ha sido garantizar la seguridad de nuestros dos pa・es, y en los casi 40 a・s desde que se firm?el Tratado de Seguridad y Cooperaci・ Mutua en enero de 1960, la alianza ha hecho precisamente eso. Al asegurar la paz y la estabilidad del Jap・, as?como la de Estados Unidos, la alianza uno a nuestros pa・es en una asociaci・ productiva y positiva, y provee beneficios concretos y tangibles para nuestros dos pueblos.
Al mismo tiempo, la alianza de seguridad de Estados Unidos y Jap・ desempe・ una funci・ mucho m・ amplia. En el pre・bulo del Tratado de Seguridad, Estados Unidos y Jap・ reconocen que tienen un inter・ com・ en el mantenimiento de la paz y de la seguridad en la regi・ de Asia y del Pac・ico. Se reconoce ampliamente a trav・ de la regi・ que la alianza de seguridad, en efecto, ha desempe・do un papel clave en el mantenimiento de la estabilidad y para facilitar la prosperidad a trav・ del este de Asia y el Pac・ico.
Los or・enes de la alianza de seguridad de Estados Unidos y Jap・ se remontan a la ・oca de la Guerra Fr・, y ahora que esa guerra ha terminado, algunos han sugerido que la alianza podr・ ser una reliquia del pasado y cuestionaron la necesidad de su continuaci・. Semejante apreciaci・ no podr・ estar m・ alejada de la realidad. Aunque, en efecto, la Guerra Fr・ ha terminado, el potencial de crisis y de inestabilidad persiste en la regi・ de Asia y del Pac・ico, y la influencia estabilizadora de la alianza de seguridad sigue siendo tan vital como siempre. No obstante, el ambiente pol・ico y de seguridad en la regi・ ha seguido evolucionando, y la alianza de Estados Unidos y Jap・ tambi・ debe evolucionar para mantenerse a la altura de estos cambios.
El presidente Clinton y el primer ministro Hashimoto reconocieron esta necesidad en ocasi・ de la Cumbre de Tokio en abril de 1996, cuando acordaron iniciar una revisi・ de las Pautas para la Cooperaci・ de Defensa de Estados Unidos y Jap・ establecidas en 1978. Esta revisi・ se complet?en septiembre de 1997, cuando la Comisi・ Consultiva de Seguridad emiti?nuevas Pautas. El prop・ito de las nuevas Pautas es mejorar la cooperaci・ de seguridad entre Estados Unidos y Jap・ y crear las bases de una coordinaci・ m・ eficaz y cre・le bajo circunstancias normales en tiempo de paz, en respuesta a un ataque armado contra Jap・, y en respuesta a situaciones en ・eas en torno a Jap・ que tengan una influencia importante en la paz y seguridad de Jap・. Queda mucho trabajo por hacer para implementar las Pautas a fin de que puedan ser el instrumento eficaz para mejorar la alianza de seguridad que se quer・ que fueran. Los gobiernos de Estados Unidos y Jap・ est・ dedicados a poner en pr・tica las Pautas de una manera oportuna y trabajan vigorosamente para completar esta tarea.
Aunque las Pautas para la Cooperaci・ de Defensa de Estados Unidos y Jap・ mejorar・ y revigorizar・ la alianza de seguridad de los dos pa・es y la capacitar・ mejor para hacer frente a los desaf・s de la cambiante situaci・ de seguridad de la regi・, no cambiar・ su estructura fundamental. Tampoco cambiar・ los derechos y obligaciones de ninguna de las partes bajo el Tratado de Seguridad y Cooperaci・ Mutua y sus arreglos relacionados. Adem・, Jap・ seguir?conduciendo todas sus acciones dentro de los l・ites de su constituci・ y mantendr?su pol・ica orientada exclusivamente hacia la defensa y sus tres principios no nucleares. Las nuevas Pautas no est・ dirigidas contra ning・ otro pa・.
La alianza de seguridad de Estados Unidos y Jap・ sigue teniendo el amplio apoyo de los pueblos y de los dirigentes pol・icos de ambos pa・es. La alianza requiere tambi・ el sacrificio continuo de los pueblos estadounidense y japon・. Nosotros en Estados Unidos estamos agradecidos por el generoso Apoyo de Naci・ Anfitri・ que Jap・ provee a las fuerzas de Estados Unidos en Jap・. Y al mismo tiempo, Jap・ goza de los beneficios del grande presupuesto de defensa estadounidense.
Adicionalmente, los gobiernos estadounidense y japon・ reconocen las cargas impuestas al pueblo japon・ por la presencia de las bases militares estadounidenses, particularmente en Okinawa donde hay una alta concentraci・ de estas instalaciones. Por esta raz・, los dos gobiernos establecieron en 1995 la Comisi・ Especial de Acci・ sobre Okinawa (SACO) con el objeto de estudiar la cuesti・ de la consolidaci・, realineamiento y reducci・ de las instalaciones estadounidenses en Okinawa conforme con los objetivos del Tratado de Seguridad y de Cooperaci・ Mutua. El Informe Final de la SACO, emitido en diciembre de 1996, es un plan concreto y un calendario para el retorno de aproximadamente el 21 por ciento de los terrenos totales de las instalaciones y ・eas estadounidenses en Okinawa y para el ajuste de los procedimientos de adiestramiento y operaciones de las fuerzas de Estados Unidos. Seguimos firmemente comprometidos a la implementaci・ del Informe Final de la SACO.
Corea
Durante los ・timos 44 a・s, la pen・sula de Corea ha sido considerada como uno de los puntos de conflagraci・ potencial m・ peligrosos del mundo, un lugar donde la amenaza de la reanudaci・ de la guerra nunca ha retrocedido completamente. La pol・ica de seguridad de Estados Unidos se ha concentrado en disuadir la agresi・ potencial del norte, y la base de esa pol・ica sigue siendo nuestro firme compromiso de seguridad con el sur, concretado en la alianza de Estados Unidos y la Rep・lica de Corea (siglas en ingl・ ROK). Aproximadamente 37.000 efectivos estadounidenses est・ estacionados en la ROK, y mantenemos un programa regular de ejercicios, conducidos de una manera no amenazante, para ayudar a mantener el estado de apronte de las fuerzas estadounidenses y de la ROK. Pero mientras mantenemos una capacidad eficaz de disuasi・, nosotros y nuestro aliado sudcoreano tambi・ hemos procurado terminar el aislamiento del norte y alentarlo a emprender un papel m・ cooperativo y constructivo en la comunidad internacional.
Estados Unidos cree desde hace mucho tiempo que la clave de la reducci・ de las tensiones y ・timamente el logro de una paz duradera en la pen・sula coreana reside en un di・ogo y cooperaci・ productivos entre el sur y el norte. Pero, a pesar de muchas iniciativas en el curso de los a・s, no han surgido el di・ogo y la cooperaci・ sostenidos, y hubo poco progreso hacia el logro de la paz. Para obtener estas metas, el presidente Clinton y el presidente sudcoreano Kim Young Sam propusieron conjuntamente durante una visita a la Rep・lica de Corea (Corea del Sur) en abril de 1996 la celebraci・ de Conversaciones de Paz Cuatripartitas con participaci・ de Estados Unidos, la Rep・lica de Corea (RC), la Rep・lica Democr・ica del Pueblo de Corea (RDPC) y la Rep・lica Popular China. Al cabo de muchos meses de gestiones, la sesi・ inaugural de estas conversaciones tuvo lugar el 9 y 10 de diciembre de 1997 en Ginebra, Suiza. Aunque probablemente ser?un proceso prolongado y dif・il, las Conversaciones Cuatripartitas ofrecen la mejor oportunidades desde el fin de la guerra coreana de lograr una paz duradera.
No hace mucho tiempo, la preocupaci・ por el programa nuclear sin salvaguardas de Corea del Norte y el anuncio del norte en marzo de 1993 de que abrogar・ sus obligaciones bajo el Tratado de No Proliferaci・ Nuclear concentraron la atenci・ mundial y despertaron temores de que la confrontaci・ y el conflicto volver・n a envolver a la pen・sula coreana. El anuncio de la RDPC condujo a que Estados Unidos, despu・ de estrechas consultas con nuestra aliada la RC y otros en la comunidad internacional, iniciara un di・ogo bilateral con la RDPC en junio de 1993 dirigido a atender la cuesti・ nuclear. Estas gestiones culminaron en el Acuerdo de Referencia de octubre de 1994, que estableci?una serie de pasos para congelar las actividades nucleares norcoreanas existentes, desmantelar sus instalaciones nucleares actuales, hacer arreglos para el almacenaje seguro y el embarque fuera de ese pa・ del combustible nuclear usado que pudiera usarse para reprocesar plutonio, y ・timamente llevar a la RDPC al pleno cumplimiento de sus obligaciones de salvaguarda conforme al Tratado de No Proliferaci・ Nuclear. A cambio de ello, un consorcio multinacional, la Organizaci・ para el Desarrollo de la Energ・ en la Pen・sula de Corea, proveer?dos reactores de agua liviana, que presentan una amenaza significativamente menor de problemas de proliferaci・.
Mientras tratamos de atender las cuestiones m・ amplias de la paz y de la seguridad en la pen・sula coreana por medio de las Conversaciones Cuatripartitas, el Acuerdo de Referencia contempla el desarrollo de mejores relaciones bilaterales pol・icas y econ・icas entre Estados Unidos y la RDPC. Esta mejora ocurrir? a medida que se da cumplimiento al Acuerdo de Referencia y la RDPC atiende asuntos de inter・ para Estados Unidos, incluso la cooperaci・ sobre la devoluci・ de los restos de personas desaparecidas de la guerra de Corea y la cuesti・ de la proliferaci・ de misiles. Se han efectuado ya cuatro operaciones conjuntas de recuperaci・ en las que participaron fuerzas estadounidenses y norcoreanas y se han repatriado restos de los que se cree que pertenecen a estadounidenses. El desarrollo de misiles y las ventas de misiles y de tecnolog・ de misiles por la RDPC causan grave preocupaci・ a Estados Unidos. Hemos celebrado dos ruedas de conversaciones con la RDPC sobre esta cuesti・, en abril de 1996 en Berl・, y en abril de 1997 en Nueva York. Actualmente se est?discutiendo la fecha de una tercera reuni・ pero no ha sido establecida todav・.
Conclusion
Fuertes relaciones entre Estados Unidos y la RC y un firme compromiso de seguridad de Estados Unidos siguen siendo el pilar de nuestra pol・ica con respecto a la pen・sula coreana. Y el ・ito en el proceso cuatripartita, por medio de una serie de medidas para reducir las tensiones y transformar el statu quo en un estado de paz, es el camino que puede conducir a los cambios m・ importantes en las relaciones de la RDPC no solamente con nosotros sino tambi・ con sus vecinos, especialmente la RC, y otros en la comunidad internacional.
El cumplimiento de las Pautas de Cooperaci・ de Seguridad de Estados Unidos y de Jap・ y del Informe Final de la SACO fortalecer?y vigorizar?nuestra alianza de seguridad con Jap・, y con el continuo apoyo de los pueblos estadounidense y japon・, le permitir?seguir desempe・ndo su papel crucial para asegurar la estabilidad y prosperidad de nuestros dos pa・es, as?como de toda la regi・ de Asia y del Pac・ico a medida que entramos en el siglo XXI.
Finalmente, deber・ hacerse notar que nuestras relaciones de seguridad bilaterales con Jap・ y Corea siempre han tenido importancia rec・roca. El patr・ de consultas tripartitas entre Estados Unidos, Jap・ y la RC desarrollado en a・s recientes ayuda a asegurar que esto seguir?siendo cierto en el futuro.
Agenda de la pol・ica
exterior de los Estados Unidos de Am・ica
Publicaci・
Electr・ica del USIS, Vol. 3, No. 1, enero de 1998