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Los flujos libres de capital internacional han sido enormemente beneficiosos tanto para los pa・es desarrollados como en desarrollo, pero tambi・ plantean riesgos, dice J. Bradford De Long, profesor de la Universidad de California en Berkeley y ex funcionario del Departamento de Hacienda."Los pa・es que tratan de sacar partido de los grandes beneficios que reportan los flujos mundiales de capital necesitan asegurar que no destruyen su propia capacidad de manejar las crisis", dice De Long, quien entre 1993 y 1995 se desempe體 como vicesecretario de Hacienda para Pol・ica Econ・ica.
Esto exigir?vigilar la acumulaci・ de deuda denominada en divisas, la cual puede ser una carga castr・ica si el pa・ tiene que devaluar su moneda; y crear un buen sistema de supervisi・ bancaria con el poder de clausurar bancos insolventes o pr・imos a la insolvencia, dice De Long. Sin embargo, es todav・ m・ importante es un Fondo Monetario Internacional bien capitalizado que pueda prestar ayuda en momentos de emergencia, algo que s・o los pa・es desarrollados pueden ofrecer, observa.
Tiempo atr・, durante las d・adas de 1890 y 1900, el flujo de capital internacional le trajo gran beneficio al mundo. El flujo de dinero y la inversi・, del centro hacia la periferia de la econom・ mundial, permitieron a los inversionistas en los n・leos principales de capital redituar tasas de inter・ m・ altas que lo que habr・ sido posible de otra manera. Ese flujo tambi・ permiti?a los trabajadores en la periferia, rica en recursos, tener acceso al capital fijo y capital de trabajo que necesitaban para multiplicar su productividad y sus salarios.
En las d・adas de 1920 y 1930, el flujo de capital internacional, en acci・ rec・roca con los intentos de restablecer el orden monetario anterior a la Primera Guerra Mundial, perjudic?grandemente la econom・ mundial. Temores razonables, y no tan razonables, a una elevada tributaci・, devaluaci・ y depresi・ causaron la fuga de capital en gran escala en un pa・ tras otro, ya que los inversionistas buscaban colocar su dinero en lugares seguros, primero Gran Breta・ y luego, cuando ・ta comenz?a parecer insegura, Estados Unidos. La creencia de los bancos centrales y los ministros de finanzas de que el crecimiento duradero requer・ aferrarse al patr・ oro (manteniendo sus monedas en un valor fijo determinado en oro) los llev?a provocar recesiones a fin de proteger ese patr・. Al final se descubri?que era imposible mantener el patr・ oro. La voluntad pol・ica de mantener el valor en oro de la moneda y la tasa de cambio constantes se desvaneci?cuando la Gran Depresi・ intensific?el desempleo. La ・ica cosa que logr?la combinaci・ del flujo de capital internacional y la consagraci・ de los gobiernos al patr・ oro fue agudizar la Gran Depresi・ mucho m・ que lo que habr・ sido el caso en otras circunstancias.
Los arquitectos del sistema de Bretton Woods, que rigi?los arreglos monetarios internacionales durante las d・adas de 1950 y 1960, hab・n pasado por las d・adas de 1920 y 1930; estaban ansiosos de adoptar controles sobre el flujo de capital internacional. Consideraban que el flujo m・ libre de capital produc・ m・ problemas que otra cosa: especulaci・ desestabilizadora, fuga irrazonable de capital y la posibilidad de una cadena de p・ico contagioso, como la que llev?a la Gran Depresi・. Parec・n mucho m・ importantes las tasas de cambio estables, si no fijas en realidad (para que el comercio mundial pudiera desarrollarse y extenderse), as?como la dedicaci・ gubernamental a prevenir graves depresiones internas, que el est・ulo al flujo libre del capital internacional.
Sin embargo, con la desintegraci・ del sistema de Bretton Woods en la d・ada de 1970, el retiro pol・ico de la democracia social en los a・s ochenta y el desvanecimiento del recuerdo de la Gran Depresi・, el p・dulo oscil?una vez m・. La segunda y tercera generaci・ de economistas de la ・oca posterior a la Segunda Guerra Mundial lamentaba el hecho de que los controles de capital hac・n que la gente que ten・ fondos para prestar en los pa・es industrializados se mantuviera alejada de quienes pod・n hacer buen uso del dinero para ampliar el crecimiento econ・ico de las econom・s en desarrollo. Observaban que, de todos modos, los controles de capital no funcionaban eficazmente, ya que los inversionistas ingeniosos encontraban m・ y m・ formas de evadirlos. La opini・ cambi?y se inclin?hacia el punto de vista de que la econom・ mundial estaba sacrificando demasiado, en t・minos de crecimiento econ・ico, como para justificar cualquier reducci・ en la inestabilidad que pudieran producir los controles de capital.
Busqueda del Equilibrio entre Beneficios y Problemas
Es as?como ahora tenemos todos los beneficios del libre flujo de capital internacional; beneficios que son enormes. La posibilidad de obtener pr・tamos del exterior evit?que los d・icit de Reagan aplastaran como un huevo el crecimiento econ・ico estadounidense e hizo posible que las buenas econom・s de mercados incipientes duplicaran o triplicaran la rapidez con que sus niveles de productividad y de vida convergen con los del n・leo de pa・es industrializados.
Con todo, el libre flujo de capital financiero tambi・ nos trae una crisis internacional financiera importante cada dos a・s. El origen de estas crisis son los giros repentinos de la opini・ de los inversionistas internacionales. Igual que una manada de ganado no muy listo, todos tomaron una misma direcci・ en 1993 y 1996, luego se dieron vuelta y hoy todos van en direcci・ opuesta. Los economistas discutir・ qu?fue o es menos razonable. ・ue la estampida de capital hacia los mercados incipientes una man・ irrazonable, sin relaci・ alguna con los factores esenciales para las utilidades y los negocios, o es la actual estampida de capital que sale de los mercados incipientes un p・ico irrazonable? La respuesta correcta probablemente sea "si", el mercado estaba man・co, y ahora est? demasiado pesimista; el cambio repentino de opini・ es resultado no de un juicio fr・ de factores esenciales que cambian, sino de una repentina victoria psicol・ica del miedo sobre la codicia.
・ntonces, qu?debe hacerse?
Los pa・es que quieren aprovechar los grandes beneficios del flujo mundial de capital tienen que asegurarse de que ・te no destruya su capacidad para controlar una crisis. En el actual sistema monetario internacional se presume que una reacci・ a una crisis sea la devaluaci・. Desde que la econom・ mundial dio a entender que no est? dispuesta a pagar tanto por el capital o los bienes de un pa・ como antes, la devaluaci・ es una forma de reducir el precio de todos los bienes de una naci・, lo que es an・ogo a una compa骰a que reduce sus precios para responder a la demanda en descenso. Sin embargo, la devaluaci・ sirve de poco si el valor de las deudas de un pa・ en crisis se eleva cuando baja el valor de su moneda. Esto es lo que sucede si los bancos y las empresas de un pa・ que deval・ su moneda han obtenido pr・tamos, no en la moneda local, sino en las principales monedas internacionales (d・ares estadounidenses, libras, yen o marcos).
Por ende, lo primero que debe hacer un pa・ que quiere aprovechar los beneficios del flujo de capital internacional es establecer un sistema para descubrir y sancionar las instituciones y firmas del pa・ que obtienen pr・tamos en monedas de las principales plazas financieras. Una cantidad grande de tales pr・tamos es lo que convierte una molestia en una cat・trofe durante un cambio en la confianza de los inversionistas extranjeros. Los gobiernos de pa・es que hacen pr・tamos del exterior en gran escala deben desanimar y restringir a sus ciudadanos (y a s?mismos) de obtener pr・tamos directamente en monedas internacionales, como el yen, el d・ar, la libra y el marco.
La segunda cosa que deben hacer es crear un buen sistema de reglamentaci・ interna de su banca; sistema que pueda descubrir (y cerrar) las instituciones financieras insolventes o que se aproximan a la insolvencia y que por consiguiente tienen incentivos fuertes para hacer inversiones arriesgadas ??? pero antiecon・icas. Despu・ de todo, para una firma ya insolvente cualquier otra inversi・ que haga es una cuesti・ de "cara nosotros ganamos, cruz nuestros acreedores pierden". S・o si se mantiene bien capitalizado y solvente el sistema financiero podr?la afluencia de capital extranjero generar inversiones productivas y rentables.
Por encima de todo, sin embargo, es preciso que haya liquidez internacional suficiente para controlar el tipo de crisis financiera en gran escala que surge de un giro repentino en el grado de optimismo de los inversionistas del n・leo industrial. Debe haber un Fondo Monetario Internacional (FMI) bien capitalizado que otorgue pr・tamos para fines de ajuste estructural a los pa・es dispuestos a adoptar pol・icas que generen super・it futuros de exportaci・. Es necesario que exista disposici・ por parte de los pa・es acreedores a aceptar la afluencia de importaciones de pa・es en desarrollo, o sea la contraparte del flujo financiero.
Importancia del FMI y Apoyo del G-7
Es precisamente desde esta perspectiva que se ven muy inquietantes los recientes desarrollos pol・icos. No es que haya nada malo con las conclusiones de la cumbre de l・eres de pa・es industriales del Grupo de Siete (G-7), en Birmingham, todas ellas son ideas buenas. No obstante, con nuestro actual sistema financiero internacional los cambios repentinos en el parecer de los inversionistas generar・ grandes desplazamientos en el dinero de especulaci・ en todas partes del mundo, por ello se requiere que haya reservas suficientes en el G- 7 y en el FMI para neutralizar los efectos de tal reorientaci・, y el G-7 y el FMI deben estar dispuestos a utilizar sus reservas cuando sea necesario.
Con todo, parece que los l・eres parlamentarios en Estados Unidos (que deben asignar nuevos fondos para el FMI) desde・n al Fondo, consider・dolo una instituci・ for・ea y digna de poca confianza, en lugar de mirarla como uno de los organismos claves para preservar el orden econ・ico internacional, extraordinariamente fructuoso, que puso en marcha la administraci・ Truman al terminar la Segunda Guerra Mundial. El consenso internacionalista que predomin?en el gobierno estadounidense desde finales de la guerra parece haber desaparecido.
S・o por un pelo (y vali・dose de una interpretaci・ muy innovadora del mandato legislativo que rige el empleo del fondo del gobierno de Estabilizaci・ de Cambios) pudo el gobierno de Estados Unidos contribuir a la soluci・ afortunada de la crisis del peso mexicano en 1995. No hay garant・ de que en una crisis futura el Congreso comprenda mejor el inter・ nacional de Estados Unidos dentro de una econom・ mundial pr・pera.
Por consiguiente, desde la perspectiva de cualquier pa・ en desarrollo, lo m・ importante que debe hacer al prepararse para el flujo de capital internacional est?totalmente fuera de su control: la creaci・ de un FMI y un G-7 que puedan brindar apoyo para enfrentar crisis financieras internacionales, en ausencia de liderazgo estadounidense.
Charles Kindleberger, destacado economista e historiador, pens?que la ra・ m・ profunda de la Gran Depresi・ estaba en el hecho de que la Gran Breta・ ya no pod・, y Estados Unidos no quer・, asumir la responsabilidad de hacerle cara a la crisis financiera internacional. Es dif・il dejar de concluir que estamos a punto de entrar en una era en que una vez m・ Estados Unidos no asumir?responsabilidad. Y como en los a・s veinte, no se vislumbra ninguna otra instituci・ o coalici・ que pueda hacerse cargo de dirigir la econom・ mundial.
Perspectivas
Económicas
Publicación Electrónica de USIS,
Vol. 3, No. 4, agosto de 1998