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Hacer que el sector privado asuma en las crisis financieras internacionales la responsabilidad de sus decisiones de inversi・ incorrectas exigir?reducir las "redes de seguridad" bancarias nacionales e internacionales, que han creado un doble peligro moral al subsidiar tanto el riesgo de los prestamistas como el de los prestatarios, dice Charles W. Calomiris, profesor de Econom・ y Finanzas en la Columbia Business School.La ・ica manera efectiva de lograr esto es aplicar disciplina de mercado al proceso supervisor y regulador bancario, sostiene Calomiris, quien es director del Proyecto de Levantamiento de las Regulaciones Financieras en el Instituto Norteamericano de la Empresa.
Calomiris ofrece m・odos que har・n llegar a la supervisi・ y regulaci・ bancarias las se・les y sanciones que impone el mercado.
Las graves crisis financieras, como la de M・ico de 1994-95 y la de Asia el a・ pasado, que han acompa・do a la gran expansi・ de las corrientes de capital de los ・timos a・s, han hecho que muchos se pregunten por qu?tantos inversionistas privados hicieron inversiones de riesgo y hasta qu?punto el gobierno las alent?
El objetivo principal de la reforma de la estructura financiera mundial para reducir la incidencia de las crisis, es garantizar que el sector privado, prestamistas y prestatarios por igual, compartan el peso de las decisiones desacertadas que contribuyen a la aparici・ de las crisis. Para ello se deben controlar los subsidios oficiales a los riesgos y abordar de ese modo el problema fundamental del "riesgo moral".
Justo es se・lar que la mayor・ de los crecientes flujos de capital de capital han beneficiado a la econom・ mundial, sobre todo a las econom・s incipientes que persiguen la inversi・ para financiar el desarrollo y elevar el nivel de vida. Sin embargo, los tipos de flujos son muy variados. Algunos, como los dep・itos y bonos en divisas extranjeras a corto plazo, han conseguido, en ocasiones, transformar situaciones dif・iles en crisis financieras. El hecho de que algunos subsidios al riesgo alentaran estos tipos de inversi・ indica la necesidad de reforma.
Subvenciones al Riesgo
Para el prestatario, los subsidios del riesgo se presentan en la forma de garant・s estatales impl・itas o expl・itas extendidas a los bancos y las industrias que asumen deuda de que, en caso de surgir problemas, estar・ protegidos. Los bancos han estado en el centro de las crisis financieras en las econom・s incipientes. Las garant・s a los bancos, sobre todo a los de reciente privatizaci・, han alentado a asumir riesgos excesivos y a acumular pr・tamos incobrables. La privatizaci・ de los bancos estatales, en muchos casos, cre?bancos "cuasi p・licos" con derechos impl・itos a obtener fondos p・licos que significan, en realidad, que los nuevos propietarios conservan las ganancias mientras que los gobiernos cubren cualquier p・dida. Esta era una f・mula que alent?a los bancos a asumir riesgos extremos.
Adem・, la ・dole de las privatizaciones significaba que un peque・ y pol・icamente influyente grupo de propietarios --en realidad, una oligarqu・-- estaba interesado en alentar una supervisi・ indulgente del sistema bancario y el rescate en caso de apuros. El inter・ mayor de una econom・ sana quedaba diluido entre la poblaci・ general.
Por el lado del prestamista, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los ministerios de hacienda de los pa・es industrializados que lo respaldan han contribuido a subvencionar la toma de riesgos, aun sin proporn・selo. El FMI facilita pr・tamos de emergencia para ayudar a "estabilizar" las econom・s de los pa・es en crisis. Estos pr・tamos aseguran que los bancos extranjeros eviten las p・didas; tambi・ sirven para mantener a flote a los gobiernos beneficiarios hasta que pueden imponer impuestos m・ altos --que recaer・ principalmente sobre la clase media-- para recaudar los ingresos que necesitan para sacar de apuros a los bancos y a las empresas --controladas por los oligarcas con influencia pol・ica-- que provocaron la crisis. Los programas del FMI que deben poner en pr・tica los pa・es para obtener los pr・tamos de emergencia suelen imponer condiciones de reforma bancaria. Ahora bien, un cambio aut・tico de la forma en que funciona el sistema bancario de un pa・ requiere a・s de labor constante, mucho m・ tiempo del que va a estar en escena el FMI.
No Hay Sustituto de la Disciplina de Mercado
Las propuestas de reforma del sistema financiero deben tener en cuenta los costos de las "redes de seguridad" -- las garant・s que han creado el doble peligro moral de subvencionar el riesgo del prestamista y del prestatario. Se habla mucho de reformar los sistemas financieros mediante la mejora de la supervisi・ y reglamentaci・ de la banca y una mayor transparencia de sus operaciones. Pero toda propuesta para eliminar el riesgo moral y hacer que el sector privado se responsabilice de sus malas decisiones debe reducir los subsidios de la red de seguridad mediante la introducci・ de la disciplina de mercado en el proceso de supervisi・ y reglamentaci・.
Mi propuesta para la reforma se basa en tres pilares que se ofrecen en el contexto de dos axiomas pragm・icos.
El primer axioma es que la soluci・ debe tomar en consideraci・ las dificultades pol・icas de reducir, mucho menos eliminar, las redes de seguridad financiera. Algunas permanecer・. Cualquier soluci・ que se adopte tiene que funcionar dentro de ellas.
El segundo axioma es que no es posible crear ning・ organismo oficial que sustituya eficazmente la disciplina de mercado. Este es un punto fundamental. Tal vez sea posible establecer organismos oficiales facultados (de jure) para imponer reglamentos y cerrar bancos. Pero en una crisis tras otra estos programas han demostrado que, aunque no carec・n de informaci・, s?carec・n de la voluntad pol・ica necesaria para cumplir la misi・ para la que hab・n sido creados. La supervisi・ y la reglamentaci・, sin una presi・ externa derivada del mercado, est・ condenadas al fracaso. Toda soluci・ debe tener caracter・ticas que prevean las se・les y sanciones fundamentales del mercado, lo que dar?m・ credibilidad a la acci・ del gobierno y eliminar?la capacidad de los funcionarios de negar la existencia de un problema.
Por consiguiente, y con arreglo a lo anteriormente expuesto, propongo los tres pilares siguientes para la reforma:
Los reguladores de banca exigir・n a un banco emitir deuda subordinada no asegurada por un valor equivalente al 2% de su activo no l・uido en forma de certificados de dep・ito en d・ares. El rendimiento de algunos de esos certificados, que se comercializar・n entre inversionistas extranjeros, no podr・ superar en m・ del 5% a los instrumentos del gobierno con vencimientos comparables.
Para los reguladores de banca, la caracter・tica fundamental de estos certificados es que no est・ asegurados y son deuda subordinada. Cuando el banco empieza a incumplir sus obligaciones, los titulares de dep・itos no asegurados tienen derecho preferente en cualquier procedimiento de liquidaci・. Los titulares de deuda subordinada no asegurada est・ muy atr・ en la cola. Los reguladores de banca y todo el mundo podr・n ver si el mercado tiene confianza en el banco por la forma en que se venden los certificados. Si el banco no puede colocar su deuda, el gobierno no puede ocultar este hecho en sus informes de supervisi・. En vista de las preocupaciones del mercado por lo arriesgado de retener los certificados, el banco tendr・ que imponer una contracci・ de cr・itos junto con la baja de la deuda subordinada pendiente o aumentar su capital para reducir el riesgo de la deuda subordinada. En cualquier caso, se podr・ freno a los riesgos que podr・ asumir el banco. A comienzos de este a・, Argentina puso en vigor reglamentaciones que inclu・n parte de esta propuesta al exigir a los bancos emitir deuda subordinada no asegurada igual al 2% de sus dep・itos pendientes.
Con respecto a la pol・ica de recapitalizaci・ bancaria he propuesto al gobierno japon・ el procedimiento siguiente para aplicarlo a sus bancos en apuros.
Para empezar, el gobierno ofrece comprar acciones preferidas (un derecho sobre los activos del banco con prioridad sobre las acciones ordinarias, pero subordinado a la deuda del banco) de un banco que re・a las condiciones necesarias y necesite ayuda, con arreglo a las condiciones siguientes:
La introducci・ de se・les y sanciones de mercado en la reforma de los sistemas bancario y financiero es la ・ica v・ digna de cr・ito para eliminar el problema b・ico de riesgo moral. De esta forma, se podr?devolver la confianza a los bancos nacionales y los mercados mundiales de capital como fuente de financiamiento estable.
Perspectivas
Económicas
Publicación Electrónica de USIS,
Vol. 3, No. 4, agosto de 1998