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Los flujos de capital privado a las economías de mercado en surgimiento aumentaron 19 por ciento en 1996, para alcanzar una cifra récord de alrededor de 230.000 millones de dólares. Es probable que en 1997 se mantengan a este nivel, a medida que un crecimiento fuerte y continuo de los flujos de inversión en títulos de capital compensa una moderación de los préstamos. Los flujos netos de fuentes oficiales declinaron agudamente el año pasado, y los flujos totales permanecieron virtualmente inalterados en 1996 en relación con el nivel de 1995, que fue ligeramente inferior a los 240.000 millones de dólares.
El récord en los flujos de capital privado durante 1996 fue reflejo de la tendencia persistente de flujos capital más elevados a las economías de mercado en surgimiento, registrada desde principios de la década de los 90. Debido a que México tomó prestado grandes sumas en los mercados privados para reembolsar los préstamos de emergencia que le hicieron Estados Unidos y el Fondo Monetario Internacional (FMI), los flujos privados fueron particularmente fuertes en 1996, en tanto que los flujos oficiales netos fueron mucho menores que en 1995. Circunstancias especiales ocurridas en algunos países importantes como Brasil, Rusia y Corea del Sur también aumentaron los flujos privados el año pasado.
Las tasas de interés internacionales moderadas, el progreso en la reforma económica en las economías de mercado en surgimiento y una continua expansión del interés de los inversionistas en estos nuevos mercados significaron una abundante disponibilidad de capital. Muchos prestatarios, particularmente en América Latina, sacaron partido de estas condiciones favorables, y la cantidad de nuevas emisiones de bonos alcanzó un nuevo récord. La entusiasta oferta de capital se hizo evidente en la caída de las tasas de interés que pagaban los prestatarios de los mercados en surgimiento por encima de las tasas de vencimiento de títulos de deuda de la Tesorería de Estados Unidos comparables, y en la continuación de una rápida acumulación de reservas de divisas en los países que son mercados en surgimiento. En algunos casos, en especial fuera de América Latina, la diferencia en las tasas de interés se hizo tan estrecha que uno puede preguntarse razonablemente si cubrían adecuadamente el riesgo inherente.
Tendencias en la Decada de los 90
La expansión de los flujos privados, que llegó a cerca de un 20 por ciento el año pasado, mantuvo el firme crecimiento de tales flujos, que llegaron en promedio a más del 30 por ciento anual en la primera mitad de la década de los 90. Los flujos de capital privado a las 30 economías de mercado en surgimiento aumentó de 64.000 millones de dólares en 1991 a 178.000 millones en 1993 y a 231.000 millones en 1996 (véase tabla). Los flujos de inversión en títulos de capital, primordialmente en inversiones directas, han aumentado de alrededor del 30 por ciento del total a principios de la década a aproximadamente la mitad en 1995-96.
Dentro de esta tendencia hubo una aguda expansión de los flujos de capital privado en 1992-03 y un afianzamiento en 1994. A México le correspondió el grueso de las fluctuaciones a lo largo de la línea de tendencia ascendente. Los flujos privados a México disminuyeron en 44.000 millones de dólares entre 1993 y 1995, para luego subir bruscamente en 27.000 millones en 1996. Si se deja de lado a México, los flujos privados a las otras 29 economías de mercado en surgimiento han mostrado una trayectoria más suave, en aumento pero desacelerada, a lo largo de la década de los 90. La excepción principal se registró en 1994, cuando aumentaron las tasas de interés en Estados Unidos. Sin embargo, aun en ese momento los flujos que no se dirigieron a México marcaron simplemente una pausa en lugar de derrumbarse.
En 1996, los mayores flujos privados se dirigieron una vez más al Asia, que absorbió el 56 por ciento del total. Los flujos privados llegaron a 38.000 millones de dólares en el caso de China, y aumentaron alrededor de un 40 por ciento, para alcanzar 36.000 millones de dólares, en el de Corea del Sur, donde hubo un cambio en dirección de un gran déficit en la balanza de cuenta corriente y una utilización incrementada del mercado internacional de bonos. A América Latina le correspondió el 29 por ciento de los flujos de capita privado, y Brasil representó más del 40 por ciento del total de la región. Los flujos privados a las economías de mercado en surgimiento europeas se redujeron un tanto, hasta alrededor de 30.000 millones de dólares. Los cambios de política en la República Checa y Hungría redujeron la demanda de flujos de capital, lo que compensó en gran parte un aumento brusco de los flujos a la República Rusa, los cuales llegaron a alrededor de 12.000 millones de dólares.
El Panorama en 1997
Es probable que los flujos privados se estabilicen en 1997 luego del año récord de 1996, pero hay factores especiales que enmascaran la tendencia ascendente.
Es probable que en 1997 los flujos más moderados a unos cuantos países grandes compensen la expansión continua de flujos a la mayoría de las economías de mercado en surgimiento. Las condiciones en los mercados de capital mundiales probablemente sguirán siendo propicias a que haya más flujos intensos de capital privado. Las tasas de interés relativamente bajas en los principales países industrializados y la reasignación de activos que tiene lugar en las carteras mundiales insinúan que habrá una oferta de capital disponible presta a actuar en favor de los prestatarios de los mercados en surgimiento. Por lo tanto, el volumen de estos flujos, y siempre que no haya sacudidas imprevistas, quedará determinado más bien por la demanda de los prestatarios de esos países que por la disponibilidad de fondos.
Anticipamos que los flujos de inversión en títulos de capital sigan aumentando alrededor de 12 por ciento en 1997, lo que refleja un aumento tanto de los flujos de inversión directa como en cartera.
Esto devolvería los flujos de invrsión en títulos de capital a la proporción media del 50 por ciento de todos los flujos privados entre 1993 a 1996. Esta proporción ha tendido a aumentar alrededor de cinco puntos porcentuales sobre este promedio durante los años de préstamos reducidos (tales como 1994), y a caer alrededor de cinco puntos porcentuales durante los años de abundancia de préstamos (1993, 1996). Los flujos netos de bonos es probable de disminuyan, a medida que el ritmo frenético de las emisiones de bonos en 1996 vuelva a niveles más normales al crecer los reembolsos. Aunque es probable que las tasas de interés favorables alienten a los prestatarios de los mercados en surgimiento a continuar entrando en el mercado de los préstamos concedidos por consorcios para conseguir fondos a plazo medio y largo, es probable que los flujos netos de los bancos disminuyan debido a pagos substanciales de atrasos.
Para algunos países claves, son probables flujos privados más bajos en 1997, en compensación por los continuos aumentos de los flujos a la mayoría de las otras economías de mercado en surgimiento. Los casos especiales incluyen cinco países que el año pasado absorbieron alrededor de un tercio de los flujos privados.
México: Es probable que el
gobierno reduzca en
1997 su toma de préstamos de los mercados de capital
privados,
luego de un año de grandes préstamos tomados con el
propósito de reembolsar los préstamos de emergencia del
FMI y la Tesorería de Estados Unidos.
Brasil: Las tasas de
interés internas han
caído desde sus niveles altos de los primeros dos años
del programa de estabilización del país (Plan Real), y
es
improbable que los flujos de capital extranjero mantengan su
intervalo elevado de 25.000 a 30.000 millones de dólares
anuales, a pesar de un aumento en perspectiva del déficit
actual de la balanza de cuenta corriente.
Rusia: Es probable que los
flujos privados hacia
este
país se desaceleren en respuesta a las tasas de interés
internas más bajas, de acuerdo con el acuerdo de
reprogramación de la deuda. Si se supone que los flujos de
capital residente hacia el exterior declinan luego de haber
aumentado en 1996, sería posible una acumulación de
reservas a pesar de un cambio en la balanza en cuenta corriente,
del actual superávit a un déficit.
Tailandia: La demanda de
crédito más
débil, unida a la cautela de los inversionistas provocada
por
grandes desequilibrios externos y un aumento de los
préstamos
bancarios impagos, es probable que continúen deprimiendo los
flujos de capital hacia este país que comenzó el
año
pasado.
Turquía: En ausencia de
medidas fuertes de
ajuste
fiscal, parece probable que los bancos comerciales y otros
acreedores privados reduzcan sus préstamos durante 1997, en
respuesta a una percepción creciente de riesgos
incrementados.
Mayor Crecimiento, Mayores Deficits Externos
El crecimiento debería continuar en 1997, al igual que los déficits de la balanza en cuenta corriente, los cuales, sin embargo, deberían mantenerse dentro de intervalos prudentes.
La continuación de los flujos de capital privado en cifras récord durante 1997 refleja no sólo una oferta de capital favorable sino también el firme desempeño de crecimiento que se espera de las economías de mercado en surgimiento. Debido al crecimiento más elevado en América Latina y Europa, el crecimiento agregado de las economías de mercado en surgimiento debería ser del 5,7 por ciento, un punto porcentual por encima del promedio de 1993 a 1996. A medida que aumentan las importaciones como resultado del crecimiento interno y, en adición, y hay cambios apreciables de superávit a déficit en China y Rusia, es probable que el déficit agregado de la balanza en cuenta corriente en las economías de mercado en surgimiento aumente en cerca de la mitad, hasta alcanzar un récord cercano a los 150.000 millones de dólares. Esta magnitud representa menos del 3 por ciento de los producto interno bruto combinado de estos países, aunque hay casos individuales importantes en los cuales la dependencia del ahorro extranjero es mucho más alta. A nivel agregado, el uso de recursos externos en gran escala por parte de las economías de mercado en surgimiento representa, en términos amplios, una asignación eficiente del capital mundial en inversiones de alto rendimiento, más bien que un deslizamiento hacia la toma de préstamos excesiva del tipo que precedió a la crisis de la deuda de la década de los 80. Más aun, los flujos de capital deberían exceder los déficits de las balanzas en cuenta corriente en cerca de 100.000 millones de dólares, lo que asegura una acumulación adicional del respaldo que ofrecen las reservas de divisas, aun después de descontados los flujos hacia el exterior del capital residente.
Incertidumbres en el Panorama
En vista del bajo desempleo en Estados Unidos, cualquier nuevo signo de presión inflacionaria podría hacer que la Reserva Federal, el banco central estadounidense, aumentara las tasas de interés. Las tasas de interés más altas moderarían los flujos de capital a las economías de mercado en surgimiento, ya que un aumento de un punto porcentual en la tasa de los bonos estadounidenses ha estado vinculada en años recienes a una reducción de 20.000 millones de dólares en dichos flujos. El crecimiento podría ser débil, especialmente en Europa y Japón, lo que causaría erosión en las exportaciones de las economías de mercado en surgimiento. Los bajos inventarios petroleros sugieren una inestabilidad de los precios del petróleo. Una corrección en el mercado de valores estadounidense, de ser severa, podría afectar adversamente los flujos. Finalmente, algunos países de economías de mercado en surgimiento podrían entrar en una desestabilización económica seria, aunque los efectos secundarios negativos y sostenidos en las economías de mercado en surgimiento en conjunto son improbables.
Flujos de Titulos de Capital, Privatizacion
Durante la década de los 90, los títulos de capital se han convertido en una fuente de financiamiento externo cada vez más importante para las economías de mercado en surgimiento. Han aumentado sostenidamente en años recientes y, como reflejo de la perspectiva de largo plazo de los inversionistas en títulos de capital, han sido notablemente elásticos durante los periodos de inestabilidad de los mercados de capital. En 1996, los flujos netos de títulos de capital aumentaron a 104.000 millones de dólares, en comparación con los 99.000 millones del año anterior. Los títulos de capital fueron el componente mayor de los flujos privados y representaron alrededor del 43 por ciento del total del financiamiento externo. En contraste, en 1990 los títulos de capital representaron apenas el 18 por ciento del total de flujos.
Varios factores se han combinado para alentar en la década de los 90 los flujos de títulos de capital a los mercados en surgimiento. Estos factores incluyen:
Programas de
privatización: Los gobiernos de
muchas economías de mercado en surgimiento han emprendido
reformas estructurales en un esfuerzo por mejorar la eficiencia.
La privatización ha sido un elemento importante en ese
proceso. Estos programas han generado flujos del exterior
significativos y han actuado como catalizador de la
inversión
en títulos de capital.
Inversión directa: La
creciente necesidad que
experimentan las corporaciones multinacionales de ampliar sus
instalaciones de producción para competir con efectividad en
el mercado mundial, ha desembocado en un aumento constante de la
inversión directa en títulos de capital en muchos
países. Basar las plantas de manufactura cerca de los
nuevos
mercados y allí donde los costos de la mano de obra son
menores se ha vuelto algo cada vez más eficiente.
Liberalización de los mercados
de valores: El
aumento de flujos en cartera se ha visto facilitado por la
apertura
a los inversionistas extranjeros de mercados de valores locales,
la
liquidez creciente y el mejoramiento gradual de los
procedimientos
de arreglo de disputas. Además, los fuertes rendimientos de
ciertos mercados han estimulado a los gerentes de inversión
a
diversificar sus carteras para incluir una proporción mayor
de
títulos de capital de los mercados en surgimiento.
Emisiones de títulos de
capital
internacionales:
El uso de recibos de depósitos por parate de
compañías de los mercados en surgimiento ha aumentado
desde principios de la década de los 90. Los títulos
de
capital internacionales, que llegaban a apenas 1.200 millones de
dólares en 1990, aumentaron a una cantidad pico de 17.000
millones en 1994. Las emisiones cayeron agudamente en 1995,
luego
de la crisis mexicana, y luego volvieron a subir a 10.200
millones
en 1996. Las compañías asiáticas son las más
activas dentro de este mercado.
1993 1994 1995 1996e 1997f
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Balanza en cuenta
corriente (1) -78,1 -71,4 -74,0 -107,1 -149,9
Financiamiento externo,
neto (2) 200,9 184,7 238,1 239,2 243,3
Flujos privados,
netos 178,3 162,0 194,4 231,5 231,2
Inversiones en títulos
de capital, neto 86,5 90,5 98,7 103,6 116,0
Titulos de capital
en cartera, neto 42,1 29,8 25,8 33,1 36,7
Titulos de capital
directos, neto 44,4 60,7 73,0 70,4 79,3
Acreedores privados,
neto 91,8 71,5 95,7 127,9 115,2
Bancos comerciales,
neto 25,1 29,1 77,6 64,9 60,9
Acreedores privados
no bancarios, neto 66,7 42,4 18,1 63,0 54,2
Flujos oficiales, neto 22,6 22,7 43,7 7,8 12,1
Instituciones
financieras
internacionales, neto 7,7 3,6 20,0 6,8 6,8
Acreedores
bilaterales, neto 14,9 19,1 23,7 1,0 5,3
Préstamos de residentes
y otros, neto (3) -57,9 -69,5 -69,2 -59,1 -44,5
_____ _____ _____ _____ _____
Reservas, excluido
el oro (- = aumento) -64,9 -43,9 -94,8 -73,1 -50,8
_____ _____ _____ _____ _____
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e = estimado, f = pronosticado.
1. Financiamiento externo neto menos préstamos de
residentes
y reservas, excluido el oro.
2. Flujos privados netos más flujos oficiales netos,
3. Incluidos los préstamos netos, el oro monetario y
errores y omisiones.
Financiamiento Externo de las Economías de Mercado en
Surgimiento
(en miles de millones de dólares)
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Perspectivas
Económicas
Publicación Electrónica de
USIS,
Vol. 2, No. 2, abril de 1997