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"Creo que Alemania y Europa tienen mucho que aprender del dinamismo del mercado laboral de Estados Unidos", dice el subdirector de investigaciones del Fondo Monetario Internacional, Flemming Larsen. "Esto no significa que las fuerzas del mercado puedan resolver todos los problemas. Claramente, hay fracasos del mercado que deben ser tratados con las pol・icas del gobierno.... Sin embargo, esas pol・icas tendr・ que funcionar en mayor medida por medio de impuestos y transferencias y a trav・ del sistema educativo, y en menor medida a trav・ de regulaciones y otros impedimentos para el funcionamiento eficaz de las fuerzas del mercado".
・resenta el historial extraordinario de empleo de Estados Unidos lecciones ・iles para Alemania? Deseo destacar desde el comienzo que no quiero ser abiertamente cr・ico del modelo alem・. Despu・ de todo, ha producido una "Wirtschaftswunder" envidiada por la mayor・ de los otros pa・es, con una de las condiciones de vida m・ altas del mundo. No obstante, es necesaria una evaluaci・ franca.
El contraste es verdaderamente marcado. En Alemania el desempleo ha subido constantemente desde 1991 y ha llegado ahora a 4 millones y medio de individuos, o el 11,7 por ciento de la fuerza de trabajo. En Estados Unidos, la tasa de desempleo se ha estabilizado en cerca del 5 por ciento --la m・ baja en 25 a・s-- mientras la inflaci・ sigue notablemente bien contenida. Los contrastes son a・ m・ agudos cuando se miran las tendencias de empleo. En Estados Unidos, el empleo total ha aumentado el 9 por ciento desde 1991. En Alemania, ha ca・o un asombroso 6 por ciento.
Es cierto, desde luego, que Estados Unidos y Alemania est・ en etapas diferentes del ciclo econ・ico y que parte del desempleo de Alemania es c・lico en el sentido de que puede esperarse que decline a medida que gana impulso la recuperaci・ que parece estar en marcha ahora. Sin embargo, la mayor・ de los analistas creen que incluso despu・ de una recuperaci・ c・lica plena la tasa de desempleo seguir?siendo muy alta, quiz・ de cerca del 9 por ciento, que nosotros consideramos la tasa estructural de desocupaci・. En Estados Unidos, la tasa actual de desempleo probablemente est?ligeramente por debajo de la tasa estructural de desocupaci・, que estimamos en alrededor del 5 al 5,5 por ciento, lo cual sugiere que Estados Unidos est?ahora probablemente cerca del punto m・imo de su ciclo econ・ico y que ser?necesario moderar el crecimiento para impedir un aumento de las presiones inflacionarias.
・・o se explica entonces la diferencia de las tasas estructurales de desocupaci・ entre Estados Unidos y Alemania? ・ c・o se explica que la tasa estructural de desempleo haya permanecido bastante estable en Estados Unidos desde comienzos de la d・ada de 1970 mientras ha aumentado constantemente en Alemania (y tambi・ en Francia e Italia)? Estas son preguntas complicadas, pero creo que hay un consenso creciente entre los economistas con respecto a la funci・ clave de las instituciones del mercado de trabajo.
En el resto de este art・ulo comparar?primero los mercados laborales estadounidense y alem・ y me referir?a algunas de las consecuencias sociales adversas percibidas com・mente del mercado de trabajo desregulado de Estados Unidos. Luego hablar?de las desventajas del modelo alem・ (y europeo) y se・lar?algunas de las reformas que probablemente se necesitar・ para reducir sustancialmente el desempleo a mediano plazo. Finalmente hablar? de la cuesti・ de la reforma del mercado laboral y de productos, desde la perspectiva de la planeada Uni・ Econ・ica y Monetaria.
CARACTERISTICAS DEL MERCADO DE TRABAJO DE EE.UU.
COMPARADO CON ALEMANIA
La comparaci・ de los mercados laborales de Alemania y de Estados Unidos arrojar?alguna luz sobre las grandes diferencias en la creaci・ de empleo, a pesar de tecnolog・ y condiciones externas similares. En Estados Unidos, las empresas y los trabajadores responden directamente a los incentivos del mercado:
la presencia del gobierno y de los
sindicatos en el mercado de trabajo es m・ limitada;
la determinaci・ de salarios es menos
centralizada y su desarrollo es guiado por las fuerzas del
mercado;
hay poco ・fasis en pol・icas de ingresos;
los beneficios del sistema de asistencia
social no son tan generosos; est・ disponibles por per・dos
relativamente m・ breves, y est・ designados a dar incentivos a
los
receptores que buscan oportunidades de trabajo nuevas y mejores;
y la diferencia entre los salarios
brutos
y el dinero que se lleva a casa, causada por contribuciones
impositivas y de seguridad social, es mucho m・ peque・.
Perm・anme ahora entrar en detalles sobre algunas de las diferencias espec・icas:
Con respecto a la intervenci・ del gobierno en el mercado del trabajo, la legislaci・ de protecci・ de empleo y las normas laborales son m・ limitadas en Estados Unidos que en Alemania y tienden a no interferir con las decisiones de las empresas individuales. Para ilustrar esto, la OCDE (Organizaci・ de Cooperaci・ y Desarrollo Econ・icos) ha construido un ・dice de protecci・ de empleo fundado en la estructura legal que rige la contrataci・ y el despido. El mismo muestra que Estados Unidos es el pa・ menos restrictivo (1 en una escala de 20 puntos), mientras que Alemania es uno de los m・ restrictivos en la OCDE. La mayor protecci・ del empleo reduce el movimiento o renovaci・ laboral y la creaci・ de empleos, debido en parte a que aumenta los costos de contrataci・ y de despido, y est?correlacionada directamente con las tasas de desocupaci・ m・ altas.
La determinaci・ de los salarios es descentralizada (a nivel empresarial) en Estados Unidos, mientras que el proceso de negociaci・ de salarios en Alemania (al igual que en Holanda) es medida por la OCDE como intermedia: en toda la industria pero menos centralizada que las negociaciones que abarcan a toda la econom・, m・ comunes en los pa・es n・dicos. La fuerza laboral de Estados Unidos est?menos sindicalizada (s・o el 16 por ciento pertenece a los sindicatos en comparaci・ con el 29 por ciento en Alemania). Los acuerdos sindicales cubren s・o el 18 por ciento de todos los acuerdos de salarios en Estados Unidos, comparado con el 92 por ciento en Alemania. Y a diferencia de Alemania, no hay una negociaci・ coordinada o pautada.
Los salarios reales agregados y los salarios relativos responden m・ r・idamente a las fuerzas del mercado en Estados Unidos. Los sindicatos en Alemania han tendido a hacer aumentar los salarios por hora para beneficio de los trabajadores que est・ empleados (los de adentro) pero en detrimento de los desocupados, de trabajadores que podr・n quedar desempleados, y de aquellos cuyo ingreso a la fuerza laboral se desalienta (conocidos colectivamente como los de afuera). Los estudios econ・icos sugieren que s・o la mitad del desarrollo real de salarios en Alemania responde al desempleo en comparaci・ con Estados Unidos.
Un an・isis reciente hecho por el personal del FMI indica que los costos laborales en Alemania excedieron sustancialmente (en alrededor del 10 por ciento del antiguo Lander o estado) el nivel derivado bajo la premisa de mercados competitivos y empleo pleno. Una fuerza laboral que tiene precios excesivos con respecto a las normas internacionales ha inducido a las firmas a buscar fuentes extranjeras menos caras para la producci・ que requiere mano de obra intensa y a invertir directamente en el extranjero. La proporci・ de salidas netas de inversi・ extranjera directa con respecto al PIB (producto interno bruto) en Alemania ha sido, en promedio, cinco veces m・ alta durante la d・ada de 1990 que durante la d・ada de 1970. Los altos costos de la mano de obra tambi・ forzaron a las firmas a invertir primordialmente en tecnolog・ que ahorra mano de obra; esto ha aumentado artificialmente la productividad laboral y ha reducido la intensidad del aumento de empleos.
La dispersi・ de salarios ha aumentado en Estados Unidos en gran parte debido a los sueldos m・ altos pagados a los trabajadores en el 10 por ciento superior. Pero la dispersi・ de salarios en Alemania se ha estrechado debido principalmente a sueldos m・ altos pagados a trabajadores en los tramos inferiores de la distribuci・ de ingresos. Esta tendencia tambi・ refleja el crecimiento m・ r・ido de los salarios reales para los trabajadores con poca capacitaci・ en Alemania en comparaci・ con Estados Unidos. En el per・do de 1985-95, los ingresos reales de los trabajadores de salarios bajos aumentaron casi el 20 por ciento en Alemania pero bajaron el 5 por ciento en Estados Unidos. El cambio tecnol・ico basado en la capacitaci・ ha sido probablemente el factor principal en la mayor dispersi・ de salarios en Estados Unidos: sueldos elevados para quienes tienen educaci・ universitaria y los que usan una computadora en el trabajo ahora ganan significativamente m・ que quienes no lo hacen. El cambio de tecnolog・ ha causado p・didas sustanciales de empleo en toda la econom・ para los trabajadores con poca capacitaci・ en Alemania (el 4 por ciento por a・ entre 1982 y 1993), superiores a las registradas en Estados Unidos (alrededor del 0,5 por ciento por a・ entre 1982 y 1993). En contraste, en ambas econom・s ha aumentado el empleo para los trabajadores capacitados.
Quiz・ a・ m・ importante que la dispersi・ de ingresos entre las categor・s de trabajadores sea la diferencia de ingresos entre los empleados y los desocupados; este, despu・ de todo, es un incentivo importante para trabajar. La provisi・ de altos beneficios de asistencia social en Alemania --tanto desempleo como ayuda social-- es una diferencia clave entre Estados Unidos y Alemania. Aunque aliviando algunas de las penurias asociadas con la desocupaci・, esos beneficios cambian los incentivos del mercado laboral al aumentar la reserva de sueldos, reducir la b・queda de empleo (y por lo tanto atrapando a la gente en la desocupaci・), y reducir los costos asociados con las demandas excesivas de salarios. El criterio de calificaci・ para recibir beneficios de desempleo es tambi・ menos estricto en Alemania, particularmente en lo que respecta a condiciones (como niveles de salarios y tiempo de viaje) que le permiten al desocupado rechazar una oferta de trabajo y seguir recibiendo los beneficios de desempleo. En efecto, los beneficios relativamente generosos en Alemania han permitido a los sindicatos presionar por salarios m・ altos con poca preocupaci・ por los desocupados. Una vez desempleados, los trabajadores de Alemania enfrentan una trampa de asistencia social y desempleo: altas tasas impositivas marginales (75-90 por ciento) al regresar al trabajo, lo cual debilita el incentivo econ・ico para encontrar empleo. No es sorprendente entonces que la porci・ de desempleo a largo plazo (12 meses o mas) de la desocupaci・ total haya sido dram・icamente m・ baja en Estados Unidos (9,5 por ciento en 1995) que en Alemania (48,3 por ciento en 1995).
La porci・ de contribuciones fiscales y sociales tambi・ afecta las decisiones sobre empleo. Tomados juntos, los sistemas de impuestos y de seguridad social imponen una "porci・" mucho menor entre el salario bruto y el salario neto en Estados Unidos que en Alemania; hay por lo tanto un efecto disuasivo menor tanto para empleadores como para empleados. La tasa promedio efectiva de impuestos al ingreso personal y de contribuciones de seguridad social fue un poco menor al 30 por ciento en Estados Unidos, mientras que en Alemania la tasa promedio efectiva fue de alrededor del 47 por ciento. M・ a・, debido a las diferencias en la negociaci・ de salarios, el costo de esta porci・ se carga m・ a los empleadores en Alemania, mientras que en Estados Unidos los salarios tienden a ajustarse hacia abajo a fin de que los costos totales de la mano de obra permanezcan inalterados.
Impuestos a las empresas. La tasa impositiva empresarial promedio efectiva en Estados Unidos es aproximadamente igual a la tasa promedio efectiva para los ingresos personales. En contraste, la tasa impositiva empresarial promedio efectiva en Alemania fue s・o del 10 por ciento debido a las generosas provisiones de depreciaci・ y a normas de contabilidad liberales. Hay dos implicaciones de estas grandes diferencias en tasas impositivas efectivas sobre los ingresos empresariales y personales, o quiz・ m・ precisamente acerca del trabajo y del capital.
Una, el sistema impositivo junto con el
proceso de negociaci・ de salarios ha ayudado a desviar el
crecimiento de producci・ del costo relativamente alto (y
aplicable
a los impuestos) de la mano de obra hacia una intensidad m・ alta
del capital.
Dos, los ingresos del gobierno son mucho
m・ sensibles a los cambios de la distribuci・ del ingreso entre
el
trabajo y el capital en Alemania que en Estados Unidos. Esta
sensibilidad fue especialmente evidente en Alemania en 1997
cuando
los balances fiscales fueron afectados por la recuperaci・
despareja que favoreci?m・ al capital que al trabajo.
Hay algunas ・eas importantes en las que Alemania y otros pa・es de la Uni・ Europea claramente tienen mejor desempe・ que Estados Unidos. En particular, las tasas de inversiones en las principales econom・s europeas han tenido un promedio de alrededor del 20 por ciento del PIB (y m・ alto en Alemania) en la primera mitad de esta d・ada, comparado con el 17 por ciento en Estados Unidos. Consecuentemente, el capital accionario de Europa y la proporci・ de capital con respecto al trabajo han estado aumentando m・ r・ido que en Estados Unidos. El aumento de la productividad europea tambi・ ha sido m・ alto, y los niveles de productividad est・ convergiendo con los de Estados Unidos. Las tasas de ahorros generales tambi・ son m・ altas en Europa, y un aspecto cr・ico es que se piensa que el sistema de educaci・ preuniversitaria en Europa es mejor que en Estados Unidos. En comparaci・ con Estados Unidos, los problemas del mercado laboral de Alemania y de Europa no parecen reflejar una escasez de capital f・ico ni humano.
PERCEPCIONES DE CONSECUENCIAS SOCIALES DEL MODELO DE EE.UU.
Hasta ahora me he referido a algunos de los elementos clave de c・o el m・odo estadounidense ha sido m・ eficaz para crear nuevos empleos. ・ero son buenos estos empleos? ・st?produciendo el sistema estadounidense un ej・cito de trabajadores pobres sin futuro? ・ogra el sistema estadounidense su eficiencia a un costo social demasiado alto?
El modelo de mercado laboral de Estados Unidos es rechazado con frecuencia en Europa debido a una extendida percepci・ de que la econom・ estadounidense es una econom・ del "oeste salvaje" sin reglas y con implicaciones sociales inaceptables. Por cierto que hay pocas restricciones para los despidos por razones econ・icas, y seg・ encuestas recientes, los trabajadores de las empresas m・ grandes est・ cada vez m・ preocupados por la posibilidad de perder sus empleos. Los temores por la p・dida de empleo son intensificados por el sistema de salud estadounidense donde la atenci・ m・ica de un individuo est?vinculada al empleo. En efecto, esta preocupaci・ ha sido relacionada con discretos aumentos de salarios a pesar de los bajos niveles de desempleo que en el pasado eran asociados con crecientes presiones inflacionarias. Aunque la "ansiedad" por el mercado laboral claramente no es bien recibida desde un punto de vista individual, la movilidad en el mercado de empleo tiene sus ventajas. Los gerentes pueden arriesgarse a correr riesgos de contrataci・ de personal cuando ven oportunidades de expansi・ para sus productos, y pueden reestructurar a fin de que los trabajadores sean asignados a empleos conforme a sus destrezas de producci・. Este grado de flexibilidad promueve un ambiente din・ico en el cual las empresas y los empresarios establecidos pueden desarrollar nuevos productos, servicios y t・nicas de producci・ m・ f・il y r・idamente.
Las cr・icas al modelo de mercado de trabajo de Estados Unidos con frecuencia se refieren a preocupaciones sobre la distribuci・ y equidad del ingreso. Es cierto que la distribuci・ medida del ingreso en Estados Unidos se ha hecho m・ desigual durante las dos ・timas d・adas, particularmente debido a que los salarios reales en el nivel m・ bajo de la escala no se han mantenido en relaci・ con las del extremo superior. No obstante, hay mucha movilidad de ingresos ascendente en Estados Unidos, mucha de ella vinculada con la mejora de la educaci・ y de las destrezas, y tomando esto en cuenta se reduce sustancialmente --en m・ del 25 por ciento-- el grado de desigualdad de ingresos en Estados Unidos.
Es cierto que la flexibilidad de los salarios y la falta de m・imos salariales en Estados Unidos significa que el trabajo permanente puede proveer ingresos bajos para quienes tienen poca destreza. El compromiso, sin embargo, es que esa flexibilidad de compensaci・ permite a los empleadores ofrecer trabajo a quienes tienen poca destreza en primer lugar, reduciendo el riesgo de desempleo a largo plazo y exclusi・ social. En vez de hacer que la disparidad de salarios refleje los niveles de destreza, la distinci・ en Europa es m・ fundamental entre quienes tienen empleo y quienes no lo tienen. Debido a su falta de flexibilidad, los mercados laborales europeos tienen niveles m・ bajos de empleo y de producci・ total.
Los cr・icos sostienen con frecuencia los empleos creados en Estados Unidos durante la ・tima d・ada han sido posiciones de bajos salarios y que demandan poca capacitaci・ en el sector de servicios, los llamados cocineros de hamburguesas en McDonalds. Es cierto que todos los empleos netos nuevos creados en Estados Unidos entre 1989 y mediados de 1997 se encuentran en el sector de servicios. Sin embargo, estos empleos en el sector de servicios son en realidad muy diversos y muchos empleos se encuentran en posiciones de salarios altos en los servicios financieros, atenci・ de la salud, computadoras y servicios profesionales y empresariales (que en algunos casos han sido creados como derivaci・ fuera de las firmas manufactureras). Un estudio reciente en Estados Unidos determin?que casi el 70 por ciento del crecimiento neto del empleo permanente ocurri?en empleos que pagaban por encima del salario medio. M・ a・, tambi・ hay oportunidades de adelanto en estas ocupaciones, que prometen sueldos m・ altos en el futuro.
・UE ES LO QUE HACE FALTA EN ALEMANIA Y
EN OTRAS PARTES EN
EUROPA?
En comparaci・ con Estados Unidos, en mi opini・ hay pocas dudas de que las causas b・icas del pobre desempe・ del mercado laboral de Europa son las consecuencias adversas (e indeseadas) de arreglos elaborados de protecci・ de empleos e ingresos que hacen subir el costo de la mano de obra (incluso a trav・ de altas contribuciones de seguridad social), desalientan la creaci・ de empleo y la b・queda de trabajo y favorecen la sustituci・ del capital por el trabajo. Las distorsiones del mercado de productos tambi・ parecen haber contribuido al reducir la eficiencia e impedir la competencia. Estos problemas han sido exacerbados por los cambios tecnol・icos que demandan m・ flexibilidad y adaptabilidad. Por contraste, las fuerzas de la globalizaci・ y el aumento del comercio con pa・es de costos bajos parecen haber desempe・do un papel menor.
En a・s recientes se ha puesto en pr・tica en Europa una amplia variedad de reformas, reconociendo la necesidad de permitir un papel mayor a las fuerzas del mercado, pero muchas de ellas han sido aplazadas y algunas medidas en realidad podr・n haber exacerbado los problemas estructurales en los mercados del trabajo. Un problema com・ ha sido el fracaso en implementar reformas del mercado laboral suficientemente generales debido a la fuerte oposici・ desde adentro, de quienes tienen empleos y consideran que se benefician, en vez de sufrir, con las institucionales y reglamentaciones del mercado laboral (y de productos) existentes. En efecto, las pol・icas del mercado laboral con frecuencia procuraron esconder los problemas b・icos mediante la promoci・ de la jubilaci・ adelantada o compartir puestos de trabajo. Esas medidas parecer dirigidas a reducir la desocupaci・ abierta, no mediante un aumento de la demanda de mano de obra sino reduciendo la oferta de mano de obra. Pero con los mercados laborales sin reformar, esas medidas tienden a mejorar la posici・ negociadora de quienes tienen empleo y aumentan sus salarios reales, con poco beneficio para quienes carecen de trabajo y probablemente seguir・ desempleados. Esas medidas tambi・ involucran costos para los productores o para los presupuestos gubernamentales, creando un c・culo vicioso de impuestos altos, costos laborales m・ altos, m・ p・dida de empleos, y as?por el estilo. En cambio, lo que se necesitan son reformas que les den a quienes carecen de trabajo una posibilidad mejor de competir por empleos, aumentando por lo tanto la oferta efectiva de mano de obra, y eso tambi・ aumentar?la demanda de mano de obra. Adem・ de reducir el desempleo sobre una base duradera, esas reformas tendr・n importantes efectos positivos sobre el crecimiento y las finanzas p・licas. En efecto permitir・n que la mayor・ de los restantes desequilibrios fiscales en Europa sean resueltos mediante costos reducidos de apoyo de ingresos para los desempleados as?como ingresos impositivos m・ altos asociados con el aumento del empleo y los niveles m・ altos del ingreso nacional. El fracaso en implementar reformas que reduzcan el desempleo estructural requerir・ pol・icas fiscales mucho m・ estrictas a mediano plazo, reducir・ las posibilidades de reducci・ de impuestos y gastos p・licos productivos, y con toda probabilidad permitir・ s・o un aumento modesto de la producci・ y de los ingresos reales, es decir, significar・ una continuaci・ de la experiencia reciente.
La estrategia b・ica fue reconocida por el gobierno alem・ cuando inici?su Programa de 50 Puntos a comienzos de 1996. Estas reformas se concentraron en reducir las rigideces del mercado laboral, hacer bajas los costos laborales que no est・ relacionados con los salarios, fortalecer los incentivos para la b・queda de empleo, y desregulaci・. El gobierno ha actuado para liberalizar las reglas de despido, promover los empleos a tiempo parcial, y extender el uso de contratos a tiempo fijo, todo lo cual es tambi・ ・il para estimular el empleo. No obstante, las medidas adoptadas hasta ahora han sido poco sistem・icas e inadecuadas.
Hay cinco ・eas importantes que necesitan reformas para mejorar las perspectivas de empleo en Alemania:
Primero, es necesario reducir los costos laborales en muchos sectores para adquirir competitividad y contener la marea de p・dida de empleos. Hubo algunos signos alentadores de moderaci・ de salarios y mayor flexibilidad en el lugar de trabajo por parte de los empleadores y de los sindicatos. Estas acciones deben ser alentadas, inter alia por medio de acuerdos salariales sensibles de parte del gobierno. El gobierno debe resistir tambi・ la concertaci・ de acuerdos salariales que sean generalmente de cumplimiento obligatorio para todas las partes dentro de un sector, como lo ha hecho en el sector de la construcci・. Para reducir la brecha del costo de la unidad de trabajo en el nuevo Lander, como parte de una iniciativa conjunta con el gobierno, los empleadores y los sindicatos han acordado estabilidad los costos laborales en Alemania oriental. Pero hace falta m・ acci・: son necesarios mayor realismo en la negociaci・ de salarios y m・ flexibilidad en el proceso centralizado de negociaci・ colectiva a fin de que los niveles de sueldos correspondan m・ claramente a la productividad de los trabajadores y a las condiciones financieras de las firmas individuales. En este respecto, una reducci・ de la semana laboral a 32 horas sin cambio en el salario semanal, como se ha propuesto recientemente, ser・ claramente contraproducente.
Segundo, es de importancia cr・ica reducir los costos laborales que no est・ relacionados con los salarios, y en particular limitar la necesidad de futuros aumentos de las contribuciones de seguridad social a medida que envejece la poblaci・ alemana. El objetivo del gobierno es reducir las contribuciones de seguridad social de m・ del 42 por ciento de los salarios brutos en la actualidad (compartido igualmente por empleadores y empleados) a menos del 40 por ciento para el a・ 2001; esto ser?dif・il de conseguir. Para aliviar la presi・ ascendente de las tasas de contribuci・ que ya son altas, es esencial la reforma del sistema de jubilaci・. La base de cualquier reforma futura del sistema de pensiones deber・ ser la reducci・ de la tasa neta de pensi・ de reemplazo y el ajuste de las reglas de elegibilidad para la jubilaci・ adelantada. Deber・n considerarse las reformas sistem・icas, como el cambio de una porci・ importante de las provisiones del sistema p・lico de pensiones a los planes (actualmente) peque・s de pensi・ ocupacional financiados privadamente.
Tercero, la falta de incentivos para que los desocupados busquen trabajo proviene de la duraci・ indefinida de los beneficios sociales para los desempleados y ha fomentado salarios de reserva irrealmente altos. Para estimular la b・queda de empleo, los esfuerzos deber・n dirigirse a reducir las proporciones de los beneficios netos de reemplazo, limitar la duraci・ de la asistencia a los desocupados, y hacer cumplir estrictamente las normas recientemente ajustadas sobre la negativa a tomar un ofrecimiento de trabajo sin p・dida de beneficios. Para reducir las "trampas de desempleo", la Comisi・ sobre Sistemas Alternos de Transferencia de Impuestos sugiri?en 1996 que se alineasen los diferentes sistemas de beneficios y que se retirasen los beneficios s・o de manera lenta a medida que aumenta el ingreso salarial. Los estudios en Estados Unidos indican que el cr・ito impositivo por los ingresos personales refuerza claramente el incentivo de tomar un empleo al aumentar el ingreso neto en todos los niveles de ingresos por trabajo personal hasta el fin de la eliminaci・ gradual.
Cuarto, la reforma del sistema de impuestos al ingreso personal tiene que ser un elemento central del programa de reforma en Alemania. Las reglas impositivas son demasiado complicadas y relativamente opacas. La proliferaci・ de reglas preferenciales ha distorsionado las decisiones sobre inversiones, mientras el uso extenso de refugios impositivos ha creado la percepci・ de una falta de equidad en los impuestos. Desafortunadamente la oposici・ en el Bundesrat vet?la propuesta de reforma impositiva del gobierno. La reforma impositiva, encomiablemente, habr・ reducido y aplastado la escala de la elevada tasa de impuesto marginal, reducido la porci・ de los impuestos en el ingreso por trabajo personal, ampliado la estrecha base impositiva al reducir las deducciones de impuestos, y disminuido las distorsiones impositivas. Tambi・ habr・ implicado un cambio del impuesto directo al impuesto indirecto.
Pero incluso las propuestas de reforma del gobierno dejaban espacio para una ampliaci・ adicional de la base impositiva, tanto sobre el ingreso personal como empresarial.
Y finalmente, pero no lo ・timo, hay una necesidad de reducir sustancialmente los muchos subsidios y rentas que siguen siendo una caracter・tica dominante del escenario econ・ico en Alemania. Y no importa si esos subsidios se pagan con fondos del presupuesto o a trav・ de precios m・ altos a los consumidores o las empresas. Las reglamentaciones, carteles, subsidios y otros impedimentos a las fuerzas del mercado en la generaci・ y distribuci・ de electricidad, servicios postales, telecomunicaciones, transporte por camiones, servicios bancarios, producci・ minera de carb・, industria naviera, y agricultura contribuyen a niveles excesivos de costos a trav・ de la econom・ que frenan la competitividad y la creaci・ de empleos.
En efecto, en vez de proteger el empleo, esos subsidios reales o impl・itos constituyen un impuesto sobre los sectores competitivos de la econom・. Es alentador que haya reformas en camino en algunas de estas ・eas, pero Alemania est?claramente detr・ de Estados Unidos en muchos a・s en el proceso de desregulaci・ y de reforma del mercado de productos.
Es m・ f・il diagnosticar que curar al paciente. Est?claro que muchas de estas reformas necesarias ser・ pol・icamente dif・iles de implementar, especialmente ahora que comienza en pleno aqu?la temporada electoral. Una tarea importante ser?fortalecer la voluntad pol・ica y educar al p・lico acerca de las causas y costos del problema m・ apremiante de Alemania. En el Fondo Monetario esperamos que Alemania siente un ejemplo para el resto de Europa.
LA FLEXIBILIDAD DEL MERCADO LABORAL Y LA UEM
Esto me trae al ・timo asunto: la importancia de las reformas del mercado laboral para el ・ito de la UEM.
El FMI apoya fuertemente las gestiones que se han venido realizando desde hace m・ de 40 a・s para promover la integraci・ econ・ica y monetaria europea, incluso la adopci・ de una sola divisa com・. Estamos particularmente complacidos con el fuerte compromiso a la estabilidad de precios incorporada en la carta del Banco Central Europeo. Tambi・ estamos impresionados por las sensibles reglas para la conducci・ de la pol・ica fiscal incorporadas en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento. El r・imen de pol・ica macroecon・ica en el ・ea del euro claramente promete permitir que el euro llegar?a ser una robusta divisa internacional de reserva que con el tiempo probablemente rivalizar?con el d・ar estadounidense en el sistema monetario internacional. Con respecto a las condiciones de una UEM exitosa, consideramos que los criterios de convergencia macroecon・ica establecidos en el Tratado de Maastricht est・ ahora tan cerca de cumplirse que parece seguro proceder con la tercera y ・tima etapa de la UEM a fines de 1998. Desde luego, tambi・ hemos destacado la necesidad de reformas fiscales adicionales para salvaguardar la estabilidad fiscal a largo plazo.
Habiendo dicho esto, tambi・ hemos destacado la importancia del ・ito de la UEM a largo plazo para intensificar los esfuerzos para mejorar la flexibilidad de los mercados laborales y de productos de Europa. Esto es necesario, desde luego, con o sin la UEM, pero es particularmente importante cuando los pa・es ya no pueden recurrir al cambio de las tasas cambiarias cuando son enfrentados con choques excepcionales que requieren el ajuste de los salarios reales a fin de limitar las consecuencias adversas en la actividad y en el empleo. El fracaso en la implementaci・ de reformas suficientemente generales bien podr・ resultar en aumentos adicionales del desempleo, conducir a dificultades presupuestarias persistentes y ・timamente debilitar el apoyo p・lico al proyecto.
Para concluir, aunque el equilibrio apropiado entre la eficiencia y la equidad del mercado difiere de pa・ en pa・, creo que Alemania y Europa tienen mucho que aprender del dinamismo del mercado laboral de Estados Unidos. En efecto, varios pa・es en Europa, incluso el Reino Unido, Holanda y Dinamarca, ya han hecho buenos progresos en la reforma del mercado laboral y sus tasas de desempleo estructural ya han comenzado a declinar.
Esto no significa que las fuerzas del mercado pueden resolver todos los problemas. Claramente, hay fracasos del mercado que deben atenderse con pol・icas del gobierno a fin de proteger la cohesi・ social. Sin embargo, esas pol・icas tendr・ que funcionar en mayor medida a trav・ de impuestos y transferencias y a trav・ del sistema educativo y en menor medida a trav・ de regulaciones y otros impedimentos al funcionamiento eficaz de las fuerzas del mercado.
Me gustar・ terminar con una nota positiva poniendo esta discusi・ en una perspectiva c・lica. Despu・ de un largo per・do de p・imo crecimiento, Alemania y el resto de Europa continental parecen ahora en posici・ de iniciar un per・do de recuperaci・ econ・ica. Con inflaci・ baja; habiendo quedado atr・ mucho de las reducciones de gastos fiscales necesarias para satisfacer el Tratado de Maastricht; con la confianza en aumento al irse desvaneciendo las incertidumbres sobre la UEM: todos estos factores deber・n ayudar a apoyar un crecimiento relativamente robusto durante el resto de la d・ada. Como resultado, probablemente vamos a ver alguna declinaci・ en el desempleo c・lico y la situaci・ presupuestaria s・itamente parecer?mucho mejor. Bajo estas circunstancias, ser? una tentaci・, y tambi・ debido a la fatiga del ajuste, sentarse a descansar en los esfuerzos de reforma. Eso ser・ una l・tima, porque los problemas b・icos no se ir・ solos. En cambio, es probable que los tres o cuatro a・s pr・imos brinden quiz・ el mejor ambiente que ha visto Europa en un largo tiempo, y que probablemente vaya a ver durante alg・ tiempo en el futuro, para llevar a cabo las reformas fundamentales que tanto se necesitan para restablecer el dinamismo econ・ico a largo plazo de Alemania y de Europa.
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Las declaraciones de Larsen fueron adaptadas de un discurso que pronunci?el 10 de octubre de 1997 en la Uni・ Social Cristiana en Baviera, Alemania. Las opiniones expresadas en este art・ulo son las opiniones del autor y no representan necesariamente los puntos de vista del gobierno de Estados Unidos.
Perspectivas
Económicas
Publicación Electrónica de
USIS,
Vol. 3, No. 1, febrero de 1998